El Gran Billy nació en 1965, en Holyoke, Massachusetts. Pasó su infancia y adolescencia en Florida, y aunque al principio sólo se sentía atraído por las máquinas de PinBall, pronto descubrió su verdadera afición en las maquinitas de los salones recreativos, donde toda su generación se derramaba en esfuerzos para lograr puntuaciones imposibles en juegos como el Donkey Kong, el Centipede o el Burgertime.
Un Billy joven y ocioso: peligrosa combinación.
Consciente del éxito que tenían sus partidas eternas, comenzó una delirante carrera que culminó con varios récords mundiales registrados en Twin Galaxies (el Guiness para Videojuegos) a mediados de los 80, y que durante décadas permanecieron imbatibles:
Máximo récord mundial con 3.333.360 ptos. y "Partida Perfecta" en el juego Pac Man.
Máximo récord mundial con 957.300 ptos. en el juego Donkey Kong Jr.
Máximo récord mundial con 1.050.200 ptos. en el juego Donkey Kong (récord registrado en 2007).
2º récord mundial con 7.881.050 ptos. en el juego Burgertime (originalmente máximo récord mundial marcado en 1984 y batido en 2006 por Bryan Wagner).
5º récord mundial con 10.774.191 ptos. en el juego Centipede.
6º récord mundial con 703.560 ptos. en el juego Ms. Pac Man.
Posando para una revista de los 80. Se vislumbraba su futuro éxito.
Pero de todos sus logros el más importante, y por el que ha sido considerado el mejor jugador de la historia, fue conseguir la "Partida Perfecta" con una única vida al celebérrimo Pac-Man: 3.333.360 puntos es el máximo absoluto que puede lograrse antes de que el desbordamiento de memoria del juego (¡¡un Bug parcheado en el 2008!!) impida seguir jugando más allá de la pantalla 255.
La pantalla asesina del nivel 256: 28 años han tardado en reparar el Bug.
Tal fue la repercusión de su logro que el propio Toru Iwatani (el creador de Pac Man) le entregó una placa conmemorativa en mano, durante la celebración del Tokyo Game Show de 1999.
Billy al lado de Toru Iwatani en el Tokyo Game Show. En sus manos el único título del mundo de "Partida Perfecta".
Pero Billy Mitchell no es únicamente el "Mejor Jugador de la Historia", también es un empresario de éxito. Él mismo se autoproclama un triunfador, y no es para menos.
Después de pasar la adolescencia delante de las pantallas de las Coin-Ops más emblemáticas de la época, aceptó liderar la empresa familiar, la cadena de restaurantes Rickey's World Famous Restaurant. Su avezado ojo empresarial y su marcado carácter competitivo le hicieron ver rápidamente que podía aprovechar su fama y así, a finales de los 80, lanza con gran éxito su línea de salsas picantes Rickey's.
Billy con su incombustible corbata patriótica ante una de sus salsas picantes. Nació para triunfar.
Su vida ejemplifica a la perfección el "American Dream", ese sueño que todo americano orgulloso de serlo persigue: triunfar por encima de todo y de todos. No en vano Billy Mitchell luce siempre orgulloso una "discretísima" corbata con la bandera americana y un Tío Sam a modo de escudo
Filmografía
Dos son los documentales que tratan de la historia de los videojuegos en los que Billy Mitchell es protagonista. Que yo sepa ninguno se puede encontrar en castellano. Una lástima.
The King of Kong: A Fistful of Quarters
Chasing Ghost: beyond the arcade
Un Billy joven y ocioso: peligrosa combinación.
Consciente del éxito que tenían sus partidas eternas, comenzó una delirante carrera que culminó con varios récords mundiales registrados en Twin Galaxies (el Guiness para Videojuegos) a mediados de los 80, y que durante décadas permanecieron imbatibles:
Máximo récord mundial con 3.333.360 ptos. y "Partida Perfecta" en el juego Pac Man.
Máximo récord mundial con 957.300 ptos. en el juego Donkey Kong Jr.
Máximo récord mundial con 1.050.200 ptos. en el juego Donkey Kong (récord registrado en 2007).
2º récord mundial con 7.881.050 ptos. en el juego Burgertime (originalmente máximo récord mundial marcado en 1984 y batido en 2006 por Bryan Wagner).
5º récord mundial con 10.774.191 ptos. en el juego Centipede.
6º récord mundial con 703.560 ptos. en el juego Ms. Pac Man.
Posando para una revista de los 80. Se vislumbraba su futuro éxito.
Pero de todos sus logros el más importante, y por el que ha sido considerado el mejor jugador de la historia, fue conseguir la "Partida Perfecta" con una única vida al celebérrimo Pac-Man: 3.333.360 puntos es el máximo absoluto que puede lograrse antes de que el desbordamiento de memoria del juego (¡¡un Bug parcheado en el 2008!!) impida seguir jugando más allá de la pantalla 255.
La pantalla asesina del nivel 256: 28 años han tardado en reparar el Bug.
Tal fue la repercusión de su logro que el propio Toru Iwatani (el creador de Pac Man) le entregó una placa conmemorativa en mano, durante la celebración del Tokyo Game Show de 1999.
Billy al lado de Toru Iwatani en el Tokyo Game Show. En sus manos el único título del mundo de "Partida Perfecta".
Pero Billy Mitchell no es únicamente el "Mejor Jugador de la Historia", también es un empresario de éxito. Él mismo se autoproclama un triunfador, y no es para menos.
Después de pasar la adolescencia delante de las pantallas de las Coin-Ops más emblemáticas de la época, aceptó liderar la empresa familiar, la cadena de restaurantes Rickey's World Famous Restaurant. Su avezado ojo empresarial y su marcado carácter competitivo le hicieron ver rápidamente que podía aprovechar su fama y así, a finales de los 80, lanza con gran éxito su línea de salsas picantes Rickey's.
Billy con su incombustible corbata patriótica ante una de sus salsas picantes. Nació para triunfar.
Su vida ejemplifica a la perfección el "American Dream", ese sueño que todo americano orgulloso de serlo persigue: triunfar por encima de todo y de todos. No en vano Billy Mitchell luce siempre orgulloso una "discretísima" corbata con la bandera americana y un Tío Sam a modo de escudo
Filmografía
Dos son los documentales que tratan de la historia de los videojuegos en los que Billy Mitchell es protagonista. Que yo sepa ninguno se puede encontrar en castellano. Una lástima.
The King of Kong: A Fistful of Quarters
Chasing Ghost: beyond the arcade