La parte trascendental a la hora de escribir un post, radica en el momento en el que ni siquiera has comenzado a escribir. Por ello, te invito a leer y seguir, si quieres, estos 10 consejos entre los que se encuentran muchos de mis hábitos:
Hazlos con amor
Seguro que te ha pasado: dedicas tres o cuatro horas a preparar un post, lo publicas y no tiene demasiada repercusión, pasa el tiempo y escribes otro que, por el contrario, no te lleva más de cuarenta minutos, y obtienes gracias a él un montón de menciones en redes sociales, backlinks… y es que no es mejor blogger el que más tiempo tiene, sino el que más cariño le pone a sus ideas, al volcarlas sobre el editor.
No te obsesiones con el número de palabras
No por escribir más va a quedarte el artículo mejor. Sé claro/a y conciso/a, no te andes con rodeos y evita obsesionarte con la extensión del texto; lo bueno, si breve, dos veces bueno.
¡Cero distracciones!
Ten a mano única y exclusivamente las herramientas necesarias para redactar tu artículo; cierra programas de mensajería instantánea para evitar perder el hilo con una conversación, reduce al mínimo el sonido del navegador si crees que alguna extensión puede notificarte algo…
Buena música
La música es capaz de aumentar tu productividad; una de las canciones más estimulantes es Eye of the tiger de Survivor, seguro que la has escuchado alguna vez. Inicia tu reproductor musical favorito (ya sea el clásico reproductor de Windows, Google Music, Spotify…) y selecciona una lista de reproducción de temas similares a éste, o álbumes que creas que te van a ayudar a concentrarte. A mi, por ejemplo, me encanta escuchar bandas sonoras de películas mientras escribo, en especial, la de Amélie.
Ten claro qué vas a contar
Lo ideal es tener a mano una libreta donde, previamente, hayas plasmado y organizado las ideas que se te hayan pasado por la cabeza. He de confesar que yo, en el 90% de los casos, las retengo en la mente y las voy vertiendo en el editor conforme doy forma al post, por lo que en este aspecto no soy un ejemplo a seguir, a menos que quieras correr el riesgo de perder una o varias de esas ideas mientras escribes.
Documéntate
Si vas a tratar un tema que no dominas demasiado, recopila previamente en tu navegador favorito, buenas fuentes que consultar en una misma carpeta, tal y como te enseñé en este tutorial. Puedes guardar tanto artículos de texto como infografías que te puedan ser útiles, fotografías, citas…
¿Qué vas a escribir sobre algo que conoces de maravilla? No está de más que aún así, investigues qué se ha dicho del tema hasta ahora, cómo se ha tratado, quiénes han hablado de ello… Eso sí, recuerda ser siempre tu mismo/a a menos que quieras conducir tu blog al fracaso.
La estructura, lo primero
Imagina que entro a mi blog de cine dispuesta a publicar “El cine de la tele” de un nuevo fin de semana. Dado que a todos estos posts les doy la misma estructura, localizo el último publicado y lo edito para copiar su contenido.
Ahora, crearía un artículo nuevo, pegaría dicha disposición, modificaría la fecha de la primera línea y eliminaría casi todo el texto dejando el editor visual tal que así:
Como antes de hacer esto habría mirado la programación y seleccionado las películas, continuaría incluyendo los títulos de las mismas, sus horarios y las etiquetas para, más tarde, buscar e insertar las imágenes y concluir el post redactando el texto.
De ser un artículo totalmente distinto a lo publicado tiempo atrás, hubiese pensado y creado su estructura (incluyendo los puntos que quisiera tocar, etcétera), también antes de ponerme a escribir, de manera que el camino a seguir ya estaría hecho.
Una vez escrito, revisa antes de publicar
Es muy probable que haciendo esto no solo encuentres frases incoherentes o faltas de ortográfica sino que también, te vengan a la mente formas de enriquecerlo; nuevas frases, enlaces, vídeos, fuentes… Tanto si escribes tú como si compones un post junto a otra persona, te recomiendo leerlo en voz alta, una o dos veces.
No olvides añadir un buen título
Para cada post, crea un título original que a ti, como lector/a, te llamaría la atención al buscar algo en Google o husmear por tus perfiles sociales. Si bien debe tener entre 50 y 70 caracteres para que aparezca entero en los buscadores, un título más largo tiende a tener mucha más influencia en las redes sociales, ayudándote a generar tráfico y nuevos lectores en éstas.
Quita preposiciones y artículos a la URL del post
Haciéndolo convertirás la url inicial de tu post en una más amigable tanto para Google como para tus lectores, que conocerán el contenido del post perfectamente, antes de entrar en él.