
La peor pesadilla de muchas chicas que quieren ser modelos se hace realidad cuando en un casting las rechazan por alguna característica de su cuerpo.

Sus ofertas de trabajo declinaron por ser muy alta.

Este es el caso de Chase Kennedy (22), quien cuando comenzó su carrera como modelo tuvo muchas propuestas laborales pero a medida que fue creciendo su trabajo menguó.
Es que ella mide casi dos metros: "Fui a agencias como Next o Ford, pero al verme me rechazaron por mi estatura. Y es que la mayoría acepta una altura máxima de 1.80 metros, así que cuando ven caminando a alguien de 1.98 me miran y me dicen que no pueden aceptarme".

Su altura no es una sorpresa, ya que su padre Matthew mide 2 metros, sus hermanos Shane y Devin 1.98 y 1.99 respectivamente. Su mamá solo llega a los 1.54 metros.


De chica sufrió el bullying de sus compañeros de escuela que le decían "piernas largas" o "jirafa" pero lejos de bajar su autoestima ella asegura: "Estoy muy orgullosa de mis piernas, no quiero cambiarlas por nada."


