1) VOTÁ
y lleva tu boleta si podes hacerlo. En caso de no tener esa posiblidad asegurate que los nombres de los candidatos y el partido sean los correctos antes de depositar la boleta con tu confianza en el sobre.
2) FISCALIZÁ.
Quedan pocos días pero hay tiempo de anotarte, capacitarte y ser fiscal. Existen campañas para promoveer voluntariado para fiscalizar y capacitaciones para quienes lo decidan. Allí encontrarán toda la información.
-Todo lo aquí explicado es correcto; si de todas formas no hay nadie que te convenza, no lo hagas en blanco.
-¿No querés votar a ninguno? Andá a votar igual: poné una boleta, una servilleta o escribí algo en la boleta. No es necesario que sea una guarangada. Si ninguno te convence decilo. Un simple "No me gusta nadie es suficiente".
-Ese voto se impugna, pero se cuenta en el total; por lo tanto no es para ninguno.!
-Vos cumpliste con tu deber de ciudadano, y votaste tu verdad.
¡Siempre se aprende algo !!!
Excelente artículo del Informador Público, aunque tardío.
Antes de las elecciones las encuestas reales mostraban que Cristina Kirchner apenas superaba del 30% del “padrón electoral”.
Esto coincide con el recuento total de los votos, que muestra que Cristina Kirchner sacó apenas el 32,74% de los votos sobre el total de inscriptos del padrón electoral.
¿Cómooooo…?
¿Puede ganarse una elección en primera vuelta con sólo el 32,74% de los votos?
¿No debería haber habido segunda vuelta?
¿No dijeron todos los medios que CFK sacó el 45% de los votos, y por tanto no necesitaba segunda vuelta?
¿Quién miente?
Nadie miente. Cristina sacó el 32,74% de los votos del padrón, pero (dado que mucha gente no votó) este 32,74 equivale al 45% del total de “votos válidos emitidos”, y eso le alcanzó para no ir a una segunda vuelta.
¿En qué consistió el fraude?
En impedir que la mayor cantidad de gente votase,
y especialmente en los barrios y localidades esquivos al voto K.
Si hubiera votado el 100 % de las personas, Kirchner no alcanzaba
ni siquiera el 40%.
Si votaba el 90%, tampoco.
Si votaba el 85%, tampoco.
Con el 82%, tampoco.
En todos estos casos habría habido segunda vuelta, donde el kirchnerismo habría perdido.
Con el 32,74% de los votos que sacó K, era necesario que votase menos del 82% del padrón para alcanzar el 40% de los votos válidamente emitidos que requiere la ley...
Una explicación sencilla :
Si votan 10 personas, se necesitan 4 para alcanzar el 40%.
Pero si en vez de 10 personas sólo votan 7, se necesitan sólo 3 personas para lograr el 40% de los votos (válidos emitidos) necesarios para evitar la segunda vuelta.
En lograr este objetivo se concentró toda la estrategia de fraude del gobierno:
Para que en vez del 82/85% del padrón, como se esperaba, votara sólo el 72,75% de los ciudadanos habilitados, como terminó ocurriendo, era necesario desalentar a una de cada 10 personas...
Era necesario que una de cada 10 personas se volviera después de esperar dos horas a que habilitaran la mesa (como ocurrió), o decidiera votar en blanco porque no había encontrado su voto (como ocurrió), o decidiera irse a casa a las 18 horas cuando había 3 cuadras de cola esperando votar, y los medios anunciaban que K había ganado.
Objetivo que no es tan difícil de lograr si se cuenta con los recursos y la malicia suficientes...
Y a ese objetivo se dirigieron todos los recursos del Estado, para gestar este fraude electoral donde una persona ganó en primera vuelta con sólo el 32,75% de los votos del padrón electoral.
¿Cuáles fueron las acciones más evidentes del fraude?
1. Robo y destrucción de votos de los opositores:
Esto logró que mucha gente se fuera sin votar, o votara en blanco. Carrió y Rodríguez Saá fueron los más afectados.
2. Voto de desaparecidos y muertos:
Como siempre en la historia argentina, nunca se investigó.
3. Personas que votaron por otras:
4. Maniobras con los documentos:
Mientras no se entregaban documentos a quien hacía el trámite, como corresponde, en todos los municipios del conurbano, personeros del gobierno entregaban documentos a mansalva a la tropa fiel.
5. Cartas mal enviadas a los Presidentes de mesa dos días antes de las elecciones:
6. Atraso en la apertura de las mesas:
En muchísimos lugares la urna fue entregada a las 9:30 o 10 hs. por el correo dependiente del Ministerio del Interior. Se comenzó a votar dos horas más tarde mínimo.
Con esto, la gente se retiraba sin votar. Menos la tropa fiel y clientelizada, que es llevada y traída en remises, colectivos, en general temprano y de cuyo voto (sellado) depende la dádiva o el plan.
Antes las urnas las entregaba el ejército. Esta vez, el correo oficial dependiente de Aníbal Fernandez. ¿Casualidad? Sabemos que el correo estatal K siempre entrega tarde.
7. Atraso en el cierre (más gente que se retiraba sin votar):
Todos fuimos testigos de colas de 2 ó 3 cuadras a las 18/19 horas, cuando todos los medios anunciaban “Cristina Presidente” (Mucha gente se volvía sin votar).
8. “Jefes de Escuela”:
En muchas escuelas del conurbano, especialmente las de barrios periféricos, constituye un clásico electoral la presencia de personas intimidantes que se presentan como los “Jefes de Escuela”, a cargo de la organización del escrutinio, con documentación apócrifa e ilegal que los avala.
Estos matones hacen y deshacen a su antojo con la complicidad de fiscales oficialistas, y el temor y desconocimiento del resto. Permiten votar a quien no corresponde, impugnan votos, definen autoridades, emiten dictámenes orales ante cualquier duda o conflicto (como si fueran la CSJN) etc., etc., etc.
9. Voto de personas no empadronadas:
Ante la ausencia o descuido de fiscales de la oposición (ej. para ir al baño), votan personas no empadronadas. Esto no se sabe hasta el final del sufragio, cuando el padrón no coincide con los votos sufragados. Rara vez la urna es impugnada, debido al desconocimiento, las ganas de todos de irse a su casa, el amedrentamiento generado por los “jefes de escuela”, y la poca propensión de los argentinos a quedar involucrados en un supuesto problema legal (que los jefes de escuela magnifican).
Todos firman el acta dando por válidos los números finales.
10. Y, por supuesto, la posibilidad de votar que se les dió a los presos (¿por quién van a hacerlo?)
Si querés podes compartirlo, creo que será ¡La única forma de evitar que siga el fraude es: saber, actuar, comprometerse!!!
Si uno quiere que haya democracia de verdad hay que comprometerse.
y lleva tu boleta si podes hacerlo. En caso de no tener esa posiblidad asegurate que los nombres de los candidatos y el partido sean los correctos antes de depositar la boleta con tu confianza en el sobre.
2) FISCALIZÁ.
Quedan pocos días pero hay tiempo de anotarte, capacitarte y ser fiscal. Existen campañas para promoveer voluntariado para fiscalizar y capacitaciones para quienes lo decidan. Allí encontrarán toda la información.
Campañas de capacitacion
(algunas de ellas para referencia)
(algunas de ellas para referencia)
-Todo lo aquí explicado es correcto; si de todas formas no hay nadie que te convenza, no lo hagas en blanco.
-¿No querés votar a ninguno? Andá a votar igual: poné una boleta, una servilleta o escribí algo en la boleta. No es necesario que sea una guarangada. Si ninguno te convence decilo. Un simple "No me gusta nadie es suficiente".
-Ese voto se impugna, pero se cuenta en el total; por lo tanto no es para ninguno.!
-Vos cumpliste con tu deber de ciudadano, y votaste tu verdad.
¡Siempre se aprende algo !!!
Excelente artículo del Informador Público, aunque tardío.
Antes de las elecciones las encuestas reales mostraban que Cristina Kirchner apenas superaba del 30% del “padrón electoral”.
Esto coincide con el recuento total de los votos, que muestra que Cristina Kirchner sacó apenas el 32,74% de los votos sobre el total de inscriptos del padrón electoral.
¿Cómooooo…?
¿Puede ganarse una elección en primera vuelta con sólo el 32,74% de los votos?
¿No debería haber habido segunda vuelta?
¿No dijeron todos los medios que CFK sacó el 45% de los votos, y por tanto no necesitaba segunda vuelta?
¿Quién miente?
Nadie miente. Cristina sacó el 32,74% de los votos del padrón, pero (dado que mucha gente no votó) este 32,74 equivale al 45% del total de “votos válidos emitidos”, y eso le alcanzó para no ir a una segunda vuelta.
¿En qué consistió el fraude?
En impedir que la mayor cantidad de gente votase,
y especialmente en los barrios y localidades esquivos al voto K.
Si hubiera votado el 100 % de las personas, Kirchner no alcanzaba
ni siquiera el 40%.
Si votaba el 90%, tampoco.
Si votaba el 85%, tampoco.
Con el 82%, tampoco.
En todos estos casos habría habido segunda vuelta, donde el kirchnerismo habría perdido.
Con el 32,74% de los votos que sacó K, era necesario que votase menos del 82% del padrón para alcanzar el 40% de los votos válidamente emitidos que requiere la ley...
Una explicación sencilla :
Si votan 10 personas, se necesitan 4 para alcanzar el 40%.
Pero si en vez de 10 personas sólo votan 7, se necesitan sólo 3 personas para lograr el 40% de los votos (válidos emitidos) necesarios para evitar la segunda vuelta.
En lograr este objetivo se concentró toda la estrategia de fraude del gobierno:
Para que en vez del 82/85% del padrón, como se esperaba, votara sólo el 72,75% de los ciudadanos habilitados, como terminó ocurriendo, era necesario desalentar a una de cada 10 personas...
Era necesario que una de cada 10 personas se volviera después de esperar dos horas a que habilitaran la mesa (como ocurrió), o decidiera votar en blanco porque no había encontrado su voto (como ocurrió), o decidiera irse a casa a las 18 horas cuando había 3 cuadras de cola esperando votar, y los medios anunciaban que K había ganado.
Objetivo que no es tan difícil de lograr si se cuenta con los recursos y la malicia suficientes...
Y a ese objetivo se dirigieron todos los recursos del Estado, para gestar este fraude electoral donde una persona ganó en primera vuelta con sólo el 32,75% de los votos del padrón electoral.
¿Cuáles fueron las acciones más evidentes del fraude?
1. Robo y destrucción de votos de los opositores:
Esto logró que mucha gente se fuera sin votar, o votara en blanco. Carrió y Rodríguez Saá fueron los más afectados.
2. Voto de desaparecidos y muertos:
Como siempre en la historia argentina, nunca se investigó.
3. Personas que votaron por otras:
4. Maniobras con los documentos:
Mientras no se entregaban documentos a quien hacía el trámite, como corresponde, en todos los municipios del conurbano, personeros del gobierno entregaban documentos a mansalva a la tropa fiel.
5. Cartas mal enviadas a los Presidentes de mesa dos días antes de las elecciones:
6. Atraso en la apertura de las mesas:
En muchísimos lugares la urna fue entregada a las 9:30 o 10 hs. por el correo dependiente del Ministerio del Interior. Se comenzó a votar dos horas más tarde mínimo.
Con esto, la gente se retiraba sin votar. Menos la tropa fiel y clientelizada, que es llevada y traída en remises, colectivos, en general temprano y de cuyo voto (sellado) depende la dádiva o el plan.
Antes las urnas las entregaba el ejército. Esta vez, el correo oficial dependiente de Aníbal Fernandez. ¿Casualidad? Sabemos que el correo estatal K siempre entrega tarde.
7. Atraso en el cierre (más gente que se retiraba sin votar):
Todos fuimos testigos de colas de 2 ó 3 cuadras a las 18/19 horas, cuando todos los medios anunciaban “Cristina Presidente” (Mucha gente se volvía sin votar).
8. “Jefes de Escuela”:
En muchas escuelas del conurbano, especialmente las de barrios periféricos, constituye un clásico electoral la presencia de personas intimidantes que se presentan como los “Jefes de Escuela”, a cargo de la organización del escrutinio, con documentación apócrifa e ilegal que los avala.
Estos matones hacen y deshacen a su antojo con la complicidad de fiscales oficialistas, y el temor y desconocimiento del resto. Permiten votar a quien no corresponde, impugnan votos, definen autoridades, emiten dictámenes orales ante cualquier duda o conflicto (como si fueran la CSJN) etc., etc., etc.
9. Voto de personas no empadronadas:
Ante la ausencia o descuido de fiscales de la oposición (ej. para ir al baño), votan personas no empadronadas. Esto no se sabe hasta el final del sufragio, cuando el padrón no coincide con los votos sufragados. Rara vez la urna es impugnada, debido al desconocimiento, las ganas de todos de irse a su casa, el amedrentamiento generado por los “jefes de escuela”, y la poca propensión de los argentinos a quedar involucrados en un supuesto problema legal (que los jefes de escuela magnifican).
Todos firman el acta dando por válidos los números finales.
10. Y, por supuesto, la posibilidad de votar que se les dió a los presos (¿por quién van a hacerlo?)
Si querés podes compartirlo, creo que será ¡La única forma de evitar que siga el fraude es: saber, actuar, comprometerse!!!
Si uno quiere que haya democracia de verdad hay que comprometerse.