Uñas y cabello con menos brillo.
Esta es una de las características más evidentes cuando existe una disminución considerable de la actividad sexual en una mujer. Se debe a que el sexo ayuda al buen funcionamiento hormonal de tu organismo y además es una de las mejores fuentes de ejercicio cardiovascular. Cuando dejas de hacerlo, automáticamente se nota una excesiva resequedad en pelo y uñas que, si bien es cierto puedes minimizar con alguna otra actividad física y una mejor alimentación, es mucho más fácil y divertido lograrlo sobre la cama, ¿no lo crees?
Insomnio.
Cuando tienes sexo, el cuerpo libera una sustancia llamada oxitocina, la cual es un sedante natural de nuestro sistema hormonal que se hace presente durante el orgasmo femenino. De allí que se haga más difícil conciliar el sueño durante períodos prolongados de tiempo sin actividad sexual.
Ojeras pronunciadas.
Obviamente, son consecuencias del punto anterior. Si no duermes bien, tu rostro lo refleja automáticamente de esta manera. No debe ser tan difícil conseguir alguien que te ayude a dormir mejor, ¿o sí?
Rostro con apariencia de mayor edad.
El semblante juvenil se desvanece luego de largos períodos sin sexo. Aunque cueste creerlo, también influye en la producción de colágeno, sustancia que ayuda a la piel a mantenerse tersa, suave y sedosa. Puede ser que éste sea el secreto mejor guardado de muchas chicas que conoces... ¡Quién sabe!
Menor sociabilidad.
Poco a poco, le va ganando la apatía hacia todas las cosas a su alrededor, incluyendo su círculo social. Se vuelven solitarias e introvertidas, lo que a su vez puede llevarlas a sufrir de problemas serios de autoestima. Muchas incluso optan por tener mascotas para compensar su falta de contacto con otras personas. ¡Asombroso!
Mala memoria.
Gracias al sexo, el cerebro se mantiene bien oxigenado, lo cual ayuda a que puedas recordar todo con mucha más facilidad. Así que, si de repente notas que todo se te está olvidando, puede que lo que te haga falta es un poco de amor físico...
Mayor irritabilidad.
¡Es un hecho científico! Cuando una mujer no tiene sexo con frecuencia, su mal humor puede elevarse hasta niveles insospechados... Así que, al menos por esta vez, las películas si muestran la verdad al respecto.
Cambios de humor bruscos.
Al igual que el punto anterior, es una realidad comprobada que tener relaciones sexuales con cierta regularidad ayuda a que nuestras emociones y sentimientos se mantengan bajo control. Si esto no sucede, podrías experimentar una especie de "montaña rusa emocional" que lo más probable es que ni tú misma puedas sobrellevar.
Esta es una de las características más evidentes cuando existe una disminución considerable de la actividad sexual en una mujer. Se debe a que el sexo ayuda al buen funcionamiento hormonal de tu organismo y además es una de las mejores fuentes de ejercicio cardiovascular. Cuando dejas de hacerlo, automáticamente se nota una excesiva resequedad en pelo y uñas que, si bien es cierto puedes minimizar con alguna otra actividad física y una mejor alimentación, es mucho más fácil y divertido lograrlo sobre la cama, ¿no lo crees?
Insomnio.
Cuando tienes sexo, el cuerpo libera una sustancia llamada oxitocina, la cual es un sedante natural de nuestro sistema hormonal que se hace presente durante el orgasmo femenino. De allí que se haga más difícil conciliar el sueño durante períodos prolongados de tiempo sin actividad sexual.
Ojeras pronunciadas.
Obviamente, son consecuencias del punto anterior. Si no duermes bien, tu rostro lo refleja automáticamente de esta manera. No debe ser tan difícil conseguir alguien que te ayude a dormir mejor, ¿o sí?
Rostro con apariencia de mayor edad.
El semblante juvenil se desvanece luego de largos períodos sin sexo. Aunque cueste creerlo, también influye en la producción de colágeno, sustancia que ayuda a la piel a mantenerse tersa, suave y sedosa. Puede ser que éste sea el secreto mejor guardado de muchas chicas que conoces... ¡Quién sabe!
Menor sociabilidad.
Poco a poco, le va ganando la apatía hacia todas las cosas a su alrededor, incluyendo su círculo social. Se vuelven solitarias e introvertidas, lo que a su vez puede llevarlas a sufrir de problemas serios de autoestima. Muchas incluso optan por tener mascotas para compensar su falta de contacto con otras personas. ¡Asombroso!
Mala memoria.
Gracias al sexo, el cerebro se mantiene bien oxigenado, lo cual ayuda a que puedas recordar todo con mucha más facilidad. Así que, si de repente notas que todo se te está olvidando, puede que lo que te haga falta es un poco de amor físico...
Mayor irritabilidad.
¡Es un hecho científico! Cuando una mujer no tiene sexo con frecuencia, su mal humor puede elevarse hasta niveles insospechados... Así que, al menos por esta vez, las películas si muestran la verdad al respecto.
Cambios de humor bruscos.
Al igual que el punto anterior, es una realidad comprobada que tener relaciones sexuales con cierta regularidad ayuda a que nuestras emociones y sentimientos se mantengan bajo control. Si esto no sucede, podrías experimentar una especie de "montaña rusa emocional" que lo más probable es que ni tú misma puedas sobrellevar.