El hombre zodiacal era un diagrama zodiacal del cuerpo humano utilizado desde la antigüedad (caldeos, griegos, egipcios) hasta el último período medieval. Se creía que el cuerpo humano estaba ligado a los cielos y las constelaciones [el universo el macrocosmos, representando en el cuerpo del ser humano; el microcosmos] ésto se lo ilustraba en el homosignorum, quien tiene cada parte de su cuerpo ligada a un signo zodiacal. Se pensaba que el signo zodiacal influía no solo en la personalidad, sino en el humor y la salud de ésta. Así nacía la correspondencia anatómica actual de los signos del zodiaco con los órganos del cuerpo:
ARIES: Cerebro medio. Vía piramidal. Zona Parietal. Piel.
TAURO: Cuello. Equilibrio del oído interno. Sueño.
GÉMINIS: Pulmón y su relación con el corazón.
CÁNCER: Pechos. Bronquios. Vesícula biliar.
LEO: Hígado y su relación con el corazón. Vena porta. Bazo. Páncreas. Ovarios-testículos.
VIRGO: Vientre-abdomen. Apéndice. Piernas. Intestino.
LIBRA: Riñones. Glándulas suprarrenales.
ESCORPIO: Vejiga de la orina, genitales. Región Lumbar. Útero-próstata. Sangre.
SAGITARIO: Músculos en general. Columna vertebral dorsal. Muslos.
CAPRICORNIO: Rodillas. Glándulas tiroides. Dientes. Huesos en general.
ACUARIO: Tobillos. Ojos. Nariz.
PISCIS: Pies. Cerebro anterior (zona frontal). Glándula hipófisis anterior.
Sin duda, el ser humano es parte del cosmos, así como las constelaciones.
El homosignorum no murió en el medioevo, aún hoy diversos especialistas en medicina alternativa lo siguen utilizando para tratar las afecciones de sus pacientes. Para la aplicación de este conocimiento es necesario conocer la Carta Astral del paciente, y así conocer los signos y planetas que lo rigen y que ayudarán a un mejor diagnóstico. Según la astrología médica los planetas también rigen partes de nuestro cuerpo y diferentes acciones:
MERCURIO: El habla. La respiración. El caminar.
VENUS: Los riñones. El equilibrio. El gusto por la estética.
MARTE: La sangre. Operaciones quirúrgicas. Sexualidad.
JÚPITER: Músculos. Muslos. Tendones.
SATURNO: Huesos. Rodillas. Dientes.
URANO: Nervios. Vista. Olfato.
NEPTUNO: Glándula Hipófisis. Pies.
PLUTÓN: El inconsciente colectivo. Glándula Pineal. Erupciones. Piel.
SOL: Hígado. La circulación de la sangre en relación con el corazón.
LUNA: La alimentación. Lactancia. Las grasas. La afectividad.
Otro punto que se tiene en cuenta es la posición de los planetas en el momento en que comienza la enfermedad. Por ejemplo, si una enfermedad comienza cuando Saturno ha entrado en el signo al que pertenece el paciente, es probable que dicha crisis pueda durar unos dos años y medio puesto que Saturno está este tiempo aproximadamente en cada signo. Caso diferente sucede si la Luna es la que pasa, esto nos daría a entender que se trata de una crisis pasajera puesto que la Luna órbita más rápido. Si fuera Marte, la crisis puede durar de uno a tres o cuatro meses, y así con cada planeta de nuestro sistema solar.
ARIES: Cerebro medio. Vía piramidal. Zona Parietal. Piel.
TAURO: Cuello. Equilibrio del oído interno. Sueño.
GÉMINIS: Pulmón y su relación con el corazón.
CÁNCER: Pechos. Bronquios. Vesícula biliar.
LEO: Hígado y su relación con el corazón. Vena porta. Bazo. Páncreas. Ovarios-testículos.
VIRGO: Vientre-abdomen. Apéndice. Piernas. Intestino.
LIBRA: Riñones. Glándulas suprarrenales.
ESCORPIO: Vejiga de la orina, genitales. Región Lumbar. Útero-próstata. Sangre.
SAGITARIO: Músculos en general. Columna vertebral dorsal. Muslos.
CAPRICORNIO: Rodillas. Glándulas tiroides. Dientes. Huesos en general.
ACUARIO: Tobillos. Ojos. Nariz.
PISCIS: Pies. Cerebro anterior (zona frontal). Glándula hipófisis anterior.
Sin duda, el ser humano es parte del cosmos, así como las constelaciones.
El homosignorum no murió en el medioevo, aún hoy diversos especialistas en medicina alternativa lo siguen utilizando para tratar las afecciones de sus pacientes. Para la aplicación de este conocimiento es necesario conocer la Carta Astral del paciente, y así conocer los signos y planetas que lo rigen y que ayudarán a un mejor diagnóstico. Según la astrología médica los planetas también rigen partes de nuestro cuerpo y diferentes acciones:
MERCURIO: El habla. La respiración. El caminar.
VENUS: Los riñones. El equilibrio. El gusto por la estética.
MARTE: La sangre. Operaciones quirúrgicas. Sexualidad.
JÚPITER: Músculos. Muslos. Tendones.
SATURNO: Huesos. Rodillas. Dientes.
URANO: Nervios. Vista. Olfato.
NEPTUNO: Glándula Hipófisis. Pies.
PLUTÓN: El inconsciente colectivo. Glándula Pineal. Erupciones. Piel.
SOL: Hígado. La circulación de la sangre en relación con el corazón.
LUNA: La alimentación. Lactancia. Las grasas. La afectividad.
Otro punto que se tiene en cuenta es la posición de los planetas en el momento en que comienza la enfermedad. Por ejemplo, si una enfermedad comienza cuando Saturno ha entrado en el signo al que pertenece el paciente, es probable que dicha crisis pueda durar unos dos años y medio puesto que Saturno está este tiempo aproximadamente en cada signo. Caso diferente sucede si la Luna es la que pasa, esto nos daría a entender que se trata de una crisis pasajera puesto que la Luna órbita más rápido. Si fuera Marte, la crisis puede durar de uno a tres o cuatro meses, y así con cada planeta de nuestro sistema solar.