Si hablamos de coches legendarios, probablemente el Ford Mustang se puede considerar uno de ellos. El Ford Mustang se ha ganado el corazón de muchos aficionados y conductores. Este es uno de esos casos: Jonathan Brand decidió construir un Ford Mustang a tamaño real empleando únicamente papel. Muy pocos habrán llegado al extremo de este canadiense, y más si tenemos en cuenta el resultado, a todas luces muy conseguido y bien realizado: una verdadera obra de arte.
La historia de Jonathan Brand es bastante curiosa. Hace un tiempo tuvo que vender su Ford Mustang de 1969 por necesidades económicas: necesitaba el dinero para comprarle un anillo de compromiso de diamantes para su futura mujer. Brand le tenía mucho cariño a su Mustang del ´69, puesto que lo había restaurado pieza a pieza durante cinco largos años con la única ayuda de sus herramientas y su padre, pero por lo que se ve el amor que le profesaba a su novia y futura esposa era muy superior que a su Mustang, algo perfectamente entendible, por lo que se vio obligado a venderlo cuando no le quedó otra solución.
Sin embargo, ese momento no debió ser nada agradable. Si me pongo en su piel, seguramente me pasase lo mismo. Y es que no es tan extraño tener una relación de cierto cariño con tu coche, porque a pesar de no ser más que trozos de metal, los recuerdos de momentos vividos con él hacen que en determinados casos se le pueda atribuir alma y espíritu a algo que no deja de ser un objeto, conquistando un pedacito de nuestro corazón. Así que, una vez se deshizo de su Mustang, a Jonathan Brand le invadió la melancolía y prometió recordarlo con esta obra de arte.
Brand se inspiró para este trabajo en “One piece at a time”, la canción de Johnny Cash en la que un trabajador de una cadena de montaje de Detroit sueña con poseer uno de los Cadillac que ensambla, decidiendo robar una pieza cada día para reconstruirlo poco a poco en su casa. Como ven, la historia detrás de este Mustang amarillo del ´69 recreado totalmente en papel y a tamaño real es de lo más curiosa y pintoresca.
En las imágenes pueden ver el progreso y los resultados: una obra maestra de las manualidades realizada con mucho papel de por medio, tijeras y pegamento, y una dedicación de muchas horas de trabajo. Obviamente, las cualidades artísticas de Brand le ayudaron a que este Mustang renaciese a base de papel, tomando una forma y un resultado que muy pocos serían capaces de conseguir. La precisión del trabajo y el amor por el detalle pueden verse en todas y cada una de sus piezas, desde la carrocería hasta el volante, las ruedas o el bloque motor.
One piece at a time
Motor:
Puertas:
Ruedas:
Butacas:
Carroceria:
Partes varias:
Si queres verlo personalmente, tenes tiempo hasta el 29 de Octubre, y podes hacerlo en la Hosfelt Gallery de Nueva York
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