
Cientos de cazadores tradicionales armados con escopetas improvisadas, lanzas con puntas envenenadas y amuletos se han congregado en un pueblo de Nigeria de manera voluntaria para buscar al grupo islamista Boko Haram y rescatar a las más de 200 escolares que mantiene secuestradas.

Sarkin Baka, con lentes oscuros, es el vocero de los cazadores. "No decimos que somos mejores que los soldados, sino que conocemos el terreno mejor que ellos", le dijo a la prensa

Unos 500 cazadores, algunos todavía adolescentes y otros octogenarios, dijeron haber sido seleccionados debido a sus habilidades espirituales y han estado aguardando durante dos semanas en Maiduguri, la capital del estado de Borno y el lugar donde nació Boko Haram, para recibir respaldo de los militares y movilizarse.

Los cazadores sostienen que sus encantamientos impiden que sus heridas sangren. También confían en amuletos, hierbas y sustancias misteriosas que llevan en cartucheras de cuero, como también dientes de animales y brazaletes para protegerlos de las balas.

Más de 300 niñas y jóvenes fueron secuestradas el 15 de abril de una escuela en el pueblo remoto de Chibok, en el estado de Borno. De ellas escaparon 53 y se calcula que 276 permanecen cautivas, según la policía.

Estados Unidos anunció hoy el envío de 80 militares a Chad para ayudar en la búsqueda de las secuestratas.

Versiones no confirmadas de dos senadores federales de la región y residentes de Chibok dicen que algunas de las víctimas pueden haber sido obligadas a casarse con sus secuestradores y otras pueden haber sido llevadas a Camerún.
