Tuve un día muy duro en el trabajo, lo único que quería era llegar a dormir
No alcance microbús por lo que decidí irme caminando hasta mi casa a través de aquella carretera llena de árboles y sonidos de animales.
Todo transcurría con normalidad sobre la marcha de la rutina. Me hacía cerca de 40 minutos hasta mi hogar caminando desde mi empleo, ya lo había hecho antes así que jamás me imaginé que me podía llegar a suceder algo como lo de aquella noche.
Apenas eran las siete y media de la noche, hora en la que apenas empieza a oscurecer y ya iba a medio camino.
No se por qué, no se cómo pero exactamente cuando mire al otro lado de la acera vi a una mujer corriendo desesperada. Justo detras de ella iban unos 3 hombres gritándole: "¿¡A dónde crees que vas?!" mientras ella solo pedía ayuda.
No supe qué hacer, asi que seguí caminando. De repente escuche un gritó que no fué de ayuda si no de dolor y era de la misma mujer.
No lo pensé y corrí a ver si la podía ayudar guiándome por los gritos de ella y sus atacantes. Al llegar noté como le estaban pegando con unos palos de escoba, o al menos eso parecían a la mitad de la noche, ellos eran unos delincuentes comunes con ropa holgada, perforaciones y tatuajes.
Escondi mis cosas en un arbusto y me decidí a intervenir porque me puse a pensar en mi hija y en mi esposa y no soportaría que algo así les pasara a ellas. Recuerdo haber tomado lo primero que encontre en mi mochila y eran unas tijeras de punta. Corrí y apuñalé por la espalda a uno de los tres por lo que, obviamente, los otros dos se fueron directamente contra mi. Vi como la mujer se fue corriendo, asi que por lo menos a lo que yo iba me había salido bien.
Trate de correr y tomar mi mochila para irme pero me alcanzaron, yo tenia unas tijeras, ellos unos palos así que sacaron unas navajas. Me golpearon sin parar hasta que se aburrieron, lo peor es que yo seguía consciente. Un señor le habló a la policía, tardaron un poco en llegar pero al final lo hicieron y arrestaron a los 3 tipos. Me levanté y alcancé a ver como cargaban a alguien en una ambulancia. Supuse que era al que apuñalé.
Caminé hasta llegar a mi casa, pensando en lo que había pasado y cómo se lo iba a explicar a mi esposa. Al abrir la puerta ella estaba sentada en el sillón llorando con mi hija de dos años en brazos y marcandome como desesperada. Fue ahi que recorde que habia dejado mi telefono en la mochila y la mochila no la había recogido. Le dije: "Mi amor ya llegué, perdón por la tardanza"
Ella ni me hablaba ni volteaba a verme, estaba enojada. Le traté de explicar pero ella fingía que no había nadie.
En eso mi hija volteó a verme, me señaló y dijo papá. Traté de cargarla, abrazarla, besarla... No pude por los golpes. Cuando me volvió a señalar y decir papá mi esposa volteó a verme y le dijo a la niña algo que me impactó. Dijo: "¿Qué mi amor? Ahí no hay nadie."
No entendí lo que pasaba hasta que llego mi suegra a la casa y preguntó que pasaba.
Mi esposa le dijo que yo no había llegado y no sabía que hacer. Yo le gritaba que volteara que estaba ahi frente a ella. De repente sono el telefono y contesto mi suegra. Cambió totalmente su cara a una de espanto. Se acercó a su hija y le dijo.
"Era del hospital, lo tienen allá y acaba de fallecer."
Eso que dijo me dejó perplejo porque yo estaba ahí con ellas y no sabía si me estaban bromeando. Fui al hospital, "me busqué", "me encontré" y lo entendí. Ya no estaba en este mundo. Traté de despedirme lo mejor que pude de mis amores y me fuí. Ahora las cuido desde donde estoy. He visto crecer a mi hija y a mi esposa tratar de superar lo que pasó cuando yo solo... quería ayudar.
No alcance microbús por lo que decidí irme caminando hasta mi casa a través de aquella carretera llena de árboles y sonidos de animales.
Todo transcurría con normalidad sobre la marcha de la rutina. Me hacía cerca de 40 minutos hasta mi hogar caminando desde mi empleo, ya lo había hecho antes así que jamás me imaginé que me podía llegar a suceder algo como lo de aquella noche.
Apenas eran las siete y media de la noche, hora en la que apenas empieza a oscurecer y ya iba a medio camino.
No se por qué, no se cómo pero exactamente cuando mire al otro lado de la acera vi a una mujer corriendo desesperada. Justo detras de ella iban unos 3 hombres gritándole: "¿¡A dónde crees que vas?!" mientras ella solo pedía ayuda.
No supe qué hacer, asi que seguí caminando. De repente escuche un gritó que no fué de ayuda si no de dolor y era de la misma mujer.
No lo pensé y corrí a ver si la podía ayudar guiándome por los gritos de ella y sus atacantes. Al llegar noté como le estaban pegando con unos palos de escoba, o al menos eso parecían a la mitad de la noche, ellos eran unos delincuentes comunes con ropa holgada, perforaciones y tatuajes.
Escondi mis cosas en un arbusto y me decidí a intervenir porque me puse a pensar en mi hija y en mi esposa y no soportaría que algo así les pasara a ellas. Recuerdo haber tomado lo primero que encontre en mi mochila y eran unas tijeras de punta. Corrí y apuñalé por la espalda a uno de los tres por lo que, obviamente, los otros dos se fueron directamente contra mi. Vi como la mujer se fue corriendo, asi que por lo menos a lo que yo iba me había salido bien.
Trate de correr y tomar mi mochila para irme pero me alcanzaron, yo tenia unas tijeras, ellos unos palos así que sacaron unas navajas. Me golpearon sin parar hasta que se aburrieron, lo peor es que yo seguía consciente. Un señor le habló a la policía, tardaron un poco en llegar pero al final lo hicieron y arrestaron a los 3 tipos. Me levanté y alcancé a ver como cargaban a alguien en una ambulancia. Supuse que era al que apuñalé.
Caminé hasta llegar a mi casa, pensando en lo que había pasado y cómo se lo iba a explicar a mi esposa. Al abrir la puerta ella estaba sentada en el sillón llorando con mi hija de dos años en brazos y marcandome como desesperada. Fue ahi que recorde que habia dejado mi telefono en la mochila y la mochila no la había recogido. Le dije: "Mi amor ya llegué, perdón por la tardanza"
Ella ni me hablaba ni volteaba a verme, estaba enojada. Le traté de explicar pero ella fingía que no había nadie.
En eso mi hija volteó a verme, me señaló y dijo papá. Traté de cargarla, abrazarla, besarla... No pude por los golpes. Cuando me volvió a señalar y decir papá mi esposa volteó a verme y le dijo a la niña algo que me impactó. Dijo: "¿Qué mi amor? Ahí no hay nadie."
No entendí lo que pasaba hasta que llego mi suegra a la casa y preguntó que pasaba.
Mi esposa le dijo que yo no había llegado y no sabía que hacer. Yo le gritaba que volteara que estaba ahi frente a ella. De repente sono el telefono y contesto mi suegra. Cambió totalmente su cara a una de espanto. Se acercó a su hija y le dijo.
"Era del hospital, lo tienen allá y acaba de fallecer."
Eso que dijo me dejó perplejo porque yo estaba ahí con ellas y no sabía si me estaban bromeando. Fui al hospital, "me busqué", "me encontré" y lo entendí. Ya no estaba en este mundo. Traté de despedirme lo mejor que pude de mis amores y me fuí. Ahora las cuido desde donde estoy. He visto crecer a mi hija y a mi esposa tratar de superar lo que pasó cuando yo solo... quería ayudar.