1- La mítica frase: “Avisa si vas a llegar tarde“
2- Echar la llave para que te cueste más abrir
Nunca echa la llave para ir a dormir, pero la noche que sales lo hace solo para comprobar cuánto te cuesta abrir y si vas tan borracho como para quedarte dormido en el portal.
3- “¿No te da vergüenza llegar así?”
La verdad es que llegar así te da vergüenza, pero solo porque te ha pillado.
4- Preguntarte por la resaca…
… y alegrarse de que te encuentres mal. Es un recordatorio de que has hecho lo que no debías.
5- “Anoche bebiste, ¿no?”
Después de encontrarte abrazado a la taza del wáter a la mañana siguiente.
6- “¿Cuánto has bebido?”
Tu madre es la única persona en el mundo que te preguntará cuánto has bebido la noche que sales y que esperará una respuesta lo más baja posible. Tus colegas siempre te intentarán dar más alcohol, mientras que tu madre te llevaría a un hospital si supiera todo lo que has bebido.
7- “A ver si bebes tanto la próxima vez”
8- Se creen tus excusas
“Mamá, no he bebido, me ha sentado mal la cena“. Siempre funciona con una madre, al menos, una vez.
9- “En mis tiempos no necesitábamos alcohol para pasarlo bien…”
10- “Estoy despierta“
Da igual que llegues a la 1 de la mañana o a las 7, tu madre siempre estará despierta esperándote. Incluso cuando esté roncando y con la baba caída… en realidad estará despierta.