¿Me pudieran ustedes decir
por qué en tamaño y esencia
hay esa gran diferencia entre un buque y un buqué?
¿Por el acento? Por esa insignificancia
no concibo la distancia de presidio a presidió
ni de tomas a Tomás, de mendigo a mendigó.
Mas deja probado pues
que convierte en un momento las ingles en un inglés
y vamos con otro cuento.

Eso es lo que reclama en un ingenioso monólogo rimado don Pablo Parellada, humorista español de principios de siglo que dice, entre bromas y frases chuscas, que el idioma castellano tiene mucho qué arreglar.
Esa rayita a la que llamamos acento, es la tilde, -tilde como mi Tía Matilde- y su ocupación básica (la de la rayita, no la de mi tía) es cambiar el significado de una palabra: hábito, habito y habitó, por ejemplo son tres palabras con significados diferentes. La primera es un sustantivo y las otras dos son acciones del verbo habitar en diferentes tiempos y personas: Un hááábito es una costumbre, habiiito es primera persona en presente del verbo habitar (yo habito) y habitóóó es tercera persona en pretérito (él habitó).

Es muy diferente hablar de ápodos que de apodos: Los ápodos son animales que no tienen pies ni alguna otra clase de extremidades inferiores. La a es privativo, quiere decir que no hay no hay mientras que podos significa pies o patas, o en general extremidades inferiores, Son ápodos, por ejemplo, algunos reptiles. No todos, porque por ejemplo el lagarto o la iguana son tan reptiles como una víbora o un gusano pero sí tienen sus patitas. También la tortuga es reptil. Claro que sí y a mucha honra.Lo que pasa es que cuando se habla de reptiles uno piensa siempre en víboras, pero pertenecen a esta familia todos los animales que reptan ¿Que qué? Que reptan, del verbo reptar, quiere decir que arrastran la panza (el vientre para que se oiga más científico).
Si le quitamos el acento a los animales ápodos nos quedan los apodos que son motes, sobrenombres que les pone uno a las personas o cosas. En un grupo escolar, por ejemplo, no podía faltar el negro o el gordo o el ciego y a veces uno ni se enteraba cuál era el verdadero nombre de aquel compa.
De mis días de juventud recuerdo con especial cariño a Chuy Mentiras que contaba unas mentirotas tan sabrosas que siempre querías que te las siguiera contando. Todo mundo conocía a Chuy Mentiras pero sólo unos cuantos sabían su verdadero nombre. Yo sí lo sabía, pero ya se me olvidó.

Volviendo al tema del acento, fíjese lo que sucede con el verbo mendigar:
Mendigóóó es acción en pretérito. Mendiiigo puede ser acción en primera persona (yo mendigo) o puede ser un sustantivo. Un mendiiigo es el que vive de la caridad pública. Ahora que, si le pone el acento en la penúltima sílaba, nos queda una palabra un poco gruesa que se usa como adjetivo: méééndigo. Entonces vamos a dar a ese dicho muy mexicano de que mendiiigo es el que pide y méééndigo el que no da.

PD: si me di cuenta que escribi imAportancia del acento !
¿Qué es el acento diacrítico?
Observa la siguiente situación:
Juan: Este auto me gustaría tener.
Pedro: A mi me gustaría éste.
Como te habrás dado cuenta la palabra “este” aparece con y sin acento gráfico.
Esto nos demuestra la importancia que tiene la acentuación para diferenciar las funciones gramaticales que pueden cumplir palabras similares dentro de la oración.
Acento diacrítico
Es la tilde que se pone a algunas palabras para distinguirlas de otras de igual forma, pero de diferente significado.
De este modo llevan acento diacrítico:
- Los pronombres demostrativos éste, ése, aquél, etc., para distinguirlos de adjetivos demostrativos, este, ese, aquel.
- Los pronombres que, quien, cual y los adverbios como, cuando, donde, cuanto, se acentúan cuando son interrogativos o exclamativos.
- Las palabras homófonas o sea de igual sonido. Se marca el acento en la que tenga acento tónico más fuerte.
- Él (pronombre personal) para distinguirlo de el (artículo).
Ejemplos
Él me visitó.
El lápiz es rojo.
- Mí, tú (pronombres personales) para distinguirlos de mi, tu (adjetivos posesivos).
Ejemplo
¡Ese pastel era para mí, pero te lo comiste tú!
¡No es mi pastel, ni es tu comida!
- Más (adverbio de cantidad), para distinguirlo de mas (conjunción).
Ejemplo
Iré más tarde.
Iría, mas no puedo.
- Sé (forma verbal de ser y saber) para distinguirlo de se (pronombre reflejo).
Ejemplo
Sé que me quieres, mamá.
Se calmó al ver a su madre.
- Dé (forma verbal de dar) para distinguirlo de de (preposición).
Ejemplo
Dé su amor sin medida.
Venía de un lugar lejano.
- Sí (pronombre y adverbio de afirmación) para distinguirlo de si (conjunción condicional).
Ejemplo
Sí lo compre hoy.
Lo tiene para sí.
Si vienes me quedo.
- Sólo adverbio de modo para distinguirlo de solo (sustantivo y adjetivo).
Ejemplo
Salgo sólo los lunes.
Salgo a caminar solo.
El acento diacrítico o tilde diacrítica sirve para dar a una letra o a una palabra algún valor distintivo.
«Se llama tilde diacrítica al acento gráfico que permite distinguir palabras con idéntica forma, es decir, escritas con las mismas letras, pero que pertenecen a categorías gramaticales diferentes.En general, llevan tilde diacrítica las formas tónicas (esto es, las que se pronuncian con acento prosódico o de intensidad) y no la llevan las formas átonas (esto es, las que carecen de acento prosódico o de intensidad dentro de la cadena hablada).
Existen, no obstante, algunas excepciones, como es el caso de los nombres de las letraste y de y los de las notas musicales mi y si que, siendo palabras tónicas, no llevan tilde (al igual que sus respectivos homófonos átonos: la preposición de, el pronombre personalte, el adjetivo posesivo mi y la conjunción si); o la palabra más, que aunque tiende a pronunciarse átona cuando se usa con valor de adición o suma (dos más dos son cuatro) se escribe con tilde.
En otras ocasiones, la tilde diacrítica tiene como función evitar posibles anfibologías, esto es, dobles sentidos, como en el caso de los demostrativos este, ese y aquel o de la palabra solo.
Salvo en estos dos últimos casos, la tilde diacrítica no distingue parejas de palabras de igual forma y que siempre son tónicas, como di del verbo decir y di del verbo dar, fue yfui del verbo ir y fue y fui del verbo ser, ve del verbo ver y ve del verbo ir, vino del verbo venir y vino sustantivo, etc.»
Las palabras monosílabas no se acentúan. Sin embargo, hay palabras monosílabas que tienen la misma forma, pero representan dos clases distintas de palabras con una función gramatical distinta, es decir, pertenecen a categorías gramaticales distintas y, por tanto, no significan lo mismo. Por esta razón, es necesario acentuarlas o utilizar el acento diacrítico o tilde, con el propósito de diferenciarlas.
Para poner el acento diacrítico no es suficiente que las dos palabras se escriban o pronuncien de igual manera. Tienen que pertenecer a una clase gramatical distinta, tener una función gramatical distinta y, en general, ser tónicas. Y esta diferente función gramatical es lo decisivo para la aplicación de la regla del acento diacrítico.
Por ejemplo: de es preposición, y dé es forma verbal del verbo dar; se es pronombre reflexivo o impersonal, y sé es forma verbal tanto del verbo saber como del verbo ser;más es adverbio, y mas es conjunción adversativa.
Por tanto, si dos palabras que se escriben o pronuncian de igual manera pertenecen a la misma clase de palabras, es decir, tienen la misma función gramatical, por ejemplo ambas son verbos y ambas son tónicas, no hay que diferenciarlas con el acento diacrítico.
Es el caso de ve que puede significar ver o ir, pero en ambos casos es un verbo en modo imperativo. Por tanto no lleva acento diacrítico en ningún caso por pertenecer las dos palabras a la misma categoría gramatical y ser tónicas. En la pronunciación se diferencian en que la vocal e de ve en el sentido de ir es más abierta.
Las palabras monosílabas no llevan acento escrito (tilde), excepto aquellas que por desempeñar más de una función dentro de la oración necesitan el acento diacrítico para diferenciar unas de otras.
No llevan acento: fue, don, tren, tez, cual, dio, fe, bien, fui, pues, vio, sed, ya, cien, fin, luz, pan, pie, flan, dos, Juan, mar, soy, tres, res, etc.
Pero llevan acento diacrítico las siguientes palabras para diferenciar su función gramatical. Muchos de los usos de la tilde diacrítica en español afectan a palabras de una sola sílaba:
