Fabricar un ordenador portatil gasta más electricidad que usarlo
El equipo de Eric Williams de la Universidad Estatal de Arizona y Callie Babbitt del Instituto Golisano para la Sostenibilidad, adscrito al Instituto Tecnológico de Rochester, ha calculado que se emiten entre 227 y 270 kilogramos de dióxido de carbono al fabricar una computadora portátil.
Las emisiones de carbono resultantes de satisfacer la demanda de fabricación de tales computadoras en Estados Unidos durante 2002 son equivalentes, aproximadamente, a las emisiones anuales resultantes de la circulación de 676.000 automóviles.
Tanto como el 70 por ciento de la energía necesaria para construir y hacer funcionar a lo largo de su vida útil un ordenador portátil típico, se usa en su fabricación. El 30 por ciento restante corresponde a la electricidad consumida por el ordenador a lo largo de toda su vida útil.
La conclusión obvia es que en la informática se ahorraría más electricidad reduciendo la gastada en la fabricación de computadoras en vez de reducir sólo la empleada por el usuario para hacerlos funcionar.