Contracturas musculares en cuello y hombros.
La mayoría de las personas alguna vez se ha despertado con un fuerte dolor en el cuello que impide mover la cabeza, en ocasiones también se siente dolor en la nuca y los hombros y no habrá faltado quien diagnostique el cuadro como Tortícolis o contractura muscular.
Si bien ambas causan mucho dolor, en la Tortícolis hay una inflamación o una irritación de los nervios que se encuentran en la zona cervical y las contracturas se producen a nivel muscular.
Las contracturas musculares son debidas a una lesión que sufrió el músculo, esto puede ser consecuencia de esfuerzos excesivos, movimientos bruscos, golpes, permanecer durante mucho tiempo en una misma posición o a estados de estrés.
El estrés es uno de los principales causantes de contracturas y dolor en la nuca y los hombros para los cuales no hay una causa aparente.
Los estados nerviosos, las preocupaciones, enojos, temor o ansiedad llevan a contraer los músculos en forma involuntaria, si estas contracciones son muy fuertes o muy frecuentes las fibras de los músculos sufren lesiones.
Es común que al día siguiente de un episodio de tensión extrema aparezca dolor en todo el cuerpo, dando la sensación de haber recibido una paliza, este dolor indica que los músculos se contrajeron con tal fuerza que provocaron contracturas.
Si un sólo episodio causar tales efectos, es fácil imaginar las consecuencias cuando se atraviesa por largos períodos de estrés.
Como aliviar el dolor de las contracturas
Ante el dolor en la nuca, el cuello, los hombros o la espalda generalmente se indican relajantes musculares, masajear la zona con gel o crema antiinflamatoria y la aplicación de calor.
En ocasiones se recomienda la utilización de collarines ortopédicos para evitar que los movimientos del cuello empeoren el cuadro.
Una vez que el dolor a disminuído se aconseja realizar ejercicios para estirar y fortalecer los músculos de la espalda, acompañados de técnicas de relajación para controlar el estrés.
La mayoría de las personas alguna vez se ha despertado con un fuerte dolor en el cuello que impide mover la cabeza, en ocasiones también se siente dolor en la nuca y los hombros y no habrá faltado quien diagnostique el cuadro como Tortícolis o contractura muscular.
Si bien ambas causan mucho dolor, en la Tortícolis hay una inflamación o una irritación de los nervios que se encuentran en la zona cervical y las contracturas se producen a nivel muscular.
Las contracturas musculares son debidas a una lesión que sufrió el músculo, esto puede ser consecuencia de esfuerzos excesivos, movimientos bruscos, golpes, permanecer durante mucho tiempo en una misma posición o a estados de estrés.
El estrés es uno de los principales causantes de contracturas y dolor en la nuca y los hombros para los cuales no hay una causa aparente.
Los estados nerviosos, las preocupaciones, enojos, temor o ansiedad llevan a contraer los músculos en forma involuntaria, si estas contracciones son muy fuertes o muy frecuentes las fibras de los músculos sufren lesiones.
Es común que al día siguiente de un episodio de tensión extrema aparezca dolor en todo el cuerpo, dando la sensación de haber recibido una paliza, este dolor indica que los músculos se contrajeron con tal fuerza que provocaron contracturas.
Si un sólo episodio causar tales efectos, es fácil imaginar las consecuencias cuando se atraviesa por largos períodos de estrés.
Como aliviar el dolor de las contracturas
Ante el dolor en la nuca, el cuello, los hombros o la espalda generalmente se indican relajantes musculares, masajear la zona con gel o crema antiinflamatoria y la aplicación de calor.
En ocasiones se recomienda la utilización de collarines ortopédicos para evitar que los movimientos del cuello empeoren el cuadro.
Una vez que el dolor a disminuído se aconseja realizar ejercicios para estirar y fortalecer los músculos de la espalda, acompañados de técnicas de relajación para controlar el estrés.