Si, hay gente que vive sin sexo
La asexualidad tiene que ver con "tener poca o ninguna atracción hacia otras personas". La diferencia entre los que son activos en la cama con los que no es simple: no sienten deseo por el placer sexual. Por eso, no es habitual que se enamoren o tengan pareja. El análisis de una psicóloga.
El mundo vende sexo, en la calle, en la tele, en las revistas, en Internet, pero no todas las personas sienten atracción por el placer sexual. Asexuados, así como suena de frío, se define a los que no mueren por una noche caliente entre las sábanas o fantasean con acostarse con el hombre o la mujer de sus sueños.
La psicóloga Patricia Espinoza detalla en el portal Larepublica.pe. que la gran diferencia entre los asexuales y los sexuales es que los asexuales no se sienten motivados a hacer nada sexual con las personas a las que encuentran atractivas físicamente (y puede que nadie les resulte atractivo físicamente).
“Suelen sentirse a gusto en soledad, pero se muestran socialmente muy activos y cultivan un gran grupo de amigos que sepan comprenderlos y apoyarlos. Los asexuales tienden a crear un lazo afectivo hacia su pareja (si la tienen), aunque éste no implique el sexo de por medio”, expresó la especialista, para sorpresa de los amantes del sexo.
La explicación, aunque casi increíble, es simple. “Para los asexuados, la vida sexual activa no existe. No hay represión, ni obligación, ni impotencia, ni reticencia, sólo que la exploración del campo sexual les resulta poco fascinante”, resaltó Espinoza.
Y si, para la mayoría de los mortales la necesidad de las relaciones sexuales compite con la necesidad de comer o dormir, por eso no logran entender tan fácilmente la falta de deseo sexual. Lo mismo deben sentir los asexuados. Esas ganas de tener contacto con los otros, del roce, del sabor de un beso y la palpitación que logra la excitación, no es algo a lo que ellos sucumben.
“Las personas asexuales pueden darse cuenta de que son asexuales o hacerse asexuales después de haber tenido experiencias sexuales, o incluso cuando forman parte de una relación sexual”, explicó la psicóloga.
Lejos de esconderse, ellos mismos crearon una clasificación para categorizar el tipo de falta de deseo sexual que tienen. Usan un sistema de clasificación desarrollado por la Asexual Visibility and Education Network, una de las mayores comunidades asexuales. En este sistema, se dividen en varios tipos de A a D: un asexual tipo A tiene apetito sexual, pero ninguna atracción romántica. Un tipo B tiene atracción romántica, pero ningún apetito sexual. Un tipo C tiene ambos. Y un tipo D, ni lo uno ni lo otro.
