Anécdota del gran maestro Roberto.
En un torneo, alla por los Estados Unidos, se encontraba Roberto De Vicenzo, cuando
una mujer que aparentaba cierta dejadez le pregunta porfavor si no podia darle
U$D 100 para su hija, la cual se encontraba muy enferma y a ella no le alcanzaba la
plata para comprarle los remedios correspondientes. Roberto, queriendo ayudar a la
señora, le dio la plata y ella agradecida se alejo.
Al otro dia, estaba en el Club y se le acerca uno de los coordinadores del torneo y
le comenta que la señora a la que le habia dado la plata para su hija
enferma en realidad no tenia una hija enferma, a lo que Roberto le dice: "Me
acabas de dar la mejor noticia que me podrias haber dado, que la hija de esa pobre
mujer no este enferma".
En un torneo, alla por los Estados Unidos, se encontraba Roberto De Vicenzo, cuando
una mujer que aparentaba cierta dejadez le pregunta porfavor si no podia darle
U$D 100 para su hija, la cual se encontraba muy enferma y a ella no le alcanzaba la
plata para comprarle los remedios correspondientes. Roberto, queriendo ayudar a la
señora, le dio la plata y ella agradecida se alejo.
Al otro dia, estaba en el Club y se le acerca uno de los coordinadores del torneo y
le comenta que la señora a la que le habia dado la plata para su hija
enferma en realidad no tenia una hija enferma, a lo que Roberto le dice: "Me
acabas de dar la mejor noticia que me podrias haber dado, que la hija de esa pobre
mujer no este enferma".