1. "Nos volvemos más y más ricos"
En 2013, la riqueza de las personas con activos por al menos US$1.000 millones alcanzó una cifra récord, impulsada por 200 nuevos integrantes como el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg.
¿Por qué está aumentando el número de multimillonarios? Los máximos récord diarios en los mercados financieros han causado un aumento en el patrimonio neto del 1% más rico. Los valores inmobiliarios también se han recuperado y estos factores combinados con una baja inflación y bajas tasas de interés favorecen a los ricos.
2. "Un millón —o 10— ya no es lo que solía ser"
En momentos en que el precio promedio de una vivienda en Manhattan se ubica un poco por encima de US$1 millón, según el sitio web de bienes raíces Trulia, los expertos dicen que ser millonario ya no significa que es rico. Podría ser que simplemente tiene su propia casa en Nueva York o en San Francisco.
Para la élite global, mantenerse al ritmo de los Gates o los Buffett podría requerir como mínimo un salario anual de más de US$10 millones. El sitio anuncios clasificados en línea para los súper ricos, Jameslist.com, tiene cotizaciones de helicópteros por más de US$7 millones. Para aquellos que crean que tener un Bentley es demasiado obvio, el auto más rápido y caro en el mundo es el deportivo Bugatti Veyron Super Sport.
Efectivamente, aquellos que han trabajado con multimillonarios dicen que, para ser considerados ricos entre su propia élite, un millón de dólares se queda corto. Las personas con matrimonios de US$1.000 millones no ven a los millonarios como sus iguales.
3. "Este es prácticamente un club masculino"
Las mujeres están avanzando: este año, hay 138 mujeres en la lista de Forbes de 1.426 personas con un patrimonio de más de US$1.000 millones, un aumento frente a 104 del año pasado.
Aún así, más de 90% de los magnates de la lista son hombres. Esto quizás no sorprenda pues solo 4% de los presidentes ejecutivos en empresas en la lista Fortune 1.000 son mujeres.
Afortunadamente, el ascenso en la jerarquía corporativa no es la manera más común de reunir US$1.000 millones. La mujer más rica del mundo —Liliane Bettencourt, de 91 años— heredó su fortuna de su padre, que fundó el gigante de cosméticos L'Oréal.
4. "Soy inteligente, pero empecé con ventaja"
Las personas con activos de al menos US$1.000 millones nacidas en Estados Unidos tienden a tener muy buena educación. Los magnates con al menos US$1.000 millones eran más propensos que los presidente ejecutivos, jueces y congresistas a haber asistido a las universidades más competitivas.
La mayoría de ellos —como Bill Gates, el hombre más rico de EE.UU. y el hijo de un abogado exitoso— nació en una familia de clase media alta, dice Wai. Al mismo tiempo, bastantes ricos de US$1.000 millones no nacieron con ventajas financieras.
5. "Es como dinero de Monopoly"
En 2006, el empresario mexicano David Martínez le compró al productor de música David Geffen una obra de arte de Jackson Pollack por US$140 millones, pero esto no es nada comparado con lo que algunos ricachones han gastado sin parpadear. Como los US$1.000 millones que supuestamente el oligarca ruso Roman Abramovich pagó en 2010 por su yate Eclipse.
Pero en algunos casos, este derroche es relativo. Efectivamente, la mayoría de los multimillonarios son extremadamente tacaños. Muchos han pasado sus vidas intentando obtener ganancias y haciendo cuentas en su cabeza. Suelen pedir el recibo en un restaurante y discutir por 50 centavos (de dólar) o son capaces de cambiar una pasta dental equivocada pero después van y compran un jet por US$50 millones".
6. "¿A que le tenemos miedo? A los abogados de divorcio"
El divorcio es relativamente inusual entre los adinerados. Del 95% de ricos con al menos US$1.000 millones y que están casados, solo 5% está divorciado. El adulterio es la regla pero el dinero no se divide.
Los divorcios de multimillonarios pueden costar cientos de millones de dólares y salir caros a la privacidad del patrimonio ecónomico. Las amantes y los amantes hacen que los matrimonios perduren. En su avaricia los ricos prefieren no tener que dar la mitad de sus bienes a su esposa.
7. "No nos hicimos ricos invirtiendo en acciones"
Si quiere hacerse multimillonario y está empezando de cero, no apueste en la bolsa de valores, recomiendan algunos asesores. Muchos multimillonarios — Steve Jobs, Bill Gates, Mark Zuckerberg— lograron su fortuna con empresas nuevas, dice Robert Klein, fundador y presidente de Retirement Income Center, una firma de planeación de jubilación e ingresos en California. Igualmente, los fundadores de Twitter entraron al club de los US$1.000 millones con el debut bursátil del sitio de microblogueo a principios de noviembre. "Tiene más posibilidades de (alcanzar un patrimonio de US$1.000 millones) en Silicon Valley que en Wall Street. Wall Street se vuelve mucho más importante más adelante cuando uno está preservando su patrimonio.
8. "Ustedes lo llaman evadir, nosotros evitar"
Los multimillonarios esquivan su responsabilidad de pagar impuestos más seguido que los ciudadanos comunes y corrientes, y los incidentes que implican a las personas con un gran patrimonio evidentemente reciben mayor atención de los medios, probablemente por los grandes montos en juego.
La línea divisoria entre la evasión ilegal y la esquivación legal de impuestos ciertamente se ve borrosa. Los muy ricos además tienen la oportunidad de pagar un porcentaje mucho menor de sus ingresos en impuestos, ya que la mayoría de sus ingresos viene de inversiones y son por tanto sujetos a gravamen menor al impuesto sobre los sueldos o salarios.
9. "Mi familia me odia, pero adora mi dinero"
Gina Rinehart, de 59 años y la mujer más rica de Australia, está siendo demandada por sus hijos, John Hancock, de 37 años, y Bianca Rinehart, de 36 años, quienes alegan que su madre cometió faltas éticas graves como administradora del fideicomiso familiar de varios miles de millones de dólares al intentar retrasar la fecha en la que los beneficiarios —sus cuatros hijos— podrían tener acceso al dinero.
Todas las riñas familiares giran en torno al dinero. Cría cuervos, y te sacaran los ojos.
10. "El rey Lear me enseñó todo lo que sé"
Aunque obviamente no se volvieron acaudalados por accidente, dicen que muchos ricos se tornan más despreocupados con la edad: usualmente te dirán, "nunca me dispuse a ser multimillonario, me dispuse hacer el bien".
¿Tu lo crees? Uno es muy ingenuo, cuando carece de conocimientos o experiencias vitales, lo que lo hace vulnerable a los actos maliciosos de sus semejantes.