Una pista de pruebas en el centro de Buenos Aires..
Por obra y gracia de los buenos negocios inmobiliarios, lo que fuera un caso único en el mundo se transformó en un coqueto edificio de lofts para "yuppies". La ex planta de armado de Chrysler con su pista de pruebas en la azotea nació en los años ´20 gracias a la inversión de los hermanos Resta y el lápiz del Arq. Palanti.
El edificio fue proyectado originalmente en 1927 por el arquitecto italiano Mario Palanti (autor del Palacio Barolo y el Palacio Salvo) para la Concesionaria “Resta”, que vendía automóviles de la firma Chrysler. Por ello se lo conocía antiguamente como “Edificio Chrysler” y en su momento fue promocionado como el primer Palacio Autódromo.
La construcción fue realizada por la empresa de Federico Bence.
La característica más notable del Concesionario Resta era un rasgo poco menos que extravagante: el amplio edificio, de una manzana de superficie, poseía en su interior su propia pista circular de prueba de vehículos al aire libre, llamada “Estadio Olimpo”. Se encontraba en la terraza, cuya base era cóncava para darle el peralte adecuado y el edificio fue inaugurado el 1 de diciembre de 1928.
En 1931, Resta Hermanos fue absorbida por Fevre y Basset. Más tarde, el edificio fue ocupado por el Comando de Arsenales del Ejército Argentino y el Registro Nacional de Armas. En 1992 se llevó a cabo la Expo-Gourmandise, que generó una polémica por las quejas de los vecinos acerca de la perturbación a la tranquilidad del barrio. En 1993 el Ejército llevó al "Palacio Chrysler" a remate mediante el Banco Ciudad, y promocionándolo como "la manzana más cara de la ciudad".3 Los vecinos de Palermo Chico nuevamente se expresaron en contra de la posibilidad de su transformación en shopping.
En 1994, fue finalmente transformado en un complejo de lofts de lujo. El estudio de arquitectura MSGSSS estuvo a cargo de la remodelación total, dividiendo el espacio interno en viviendas y en el círculo delimitado originalmente por la pista de pruebas se construyó un jardín interno con pileta de natación.
En su planta baja se instaló también en ese año el “Museo Tecnológico Renault”, que funciona allí desde ese momento.
Vista aérea: En esta postal de los años veinte se aprecia de manera amplia la pista de pruebas poco tiempo antes de su inauguración. Nótese que todo el entorno del edificio era puro campo y sólo algunas casas se levantaban en sus alrededores. La construcción del Palacio Chrysler era de la mejor calidad y, según comentarios periodísticos de la época, excesiva para albergar a una armaduría de automóviles, talleres y pista de ensayos
Boxes: El círculo de pruebas estaba cortado por una zona de detención en donde actuaban los mecánicos en el mantenimiento de los autos. El semicírculo contenía la rampa de acceso a ella... La pista tenía un sistema de iluminación que permitía las pruebas nocturnas y una balustrada perimetral para observación
Peralte: La pista era, prácticamente un círculo totalmente peraltado donde se podían desarrollar buenas velocidades. El piso original era de ladrillos, aunque luego se lo recubrió con una capa de asfalto para mejorar el andar de los autos y permitir mayor velocidad
Rampa. Este era el camino que comunicaba la planta de armado con la pista donde se ensayaban los autos terminados y se les daba el OK final. Por ella treparon autos bajo la conducción de Riganti, Blanco y otros ases ya que Resta prestaba la pista para que ensayaran todos los pilotos aunque no fueran de su marca
Salones. El frente sobre la Avenida Figueroa Alcorta abría a la calle cuatro salones como el de la fotografía donde se exhibían los autos que importaba Resta Hermanos. Tanto los techos como las puertas de vidrio enmarcadas con plomo y los rostros de los pilotos, dan una idea de la época.

Asi estaban los alrededores.
Hoy
Palacio Alcorta.
El Grupo Irsa decidió no renovar el contrato de la empresa Calembel S.A., que durante los últimos dos años estuvo a cargo de la concesión gastronómica del llamado Museo Renault.
El histórico edificio de Barrio Parque, ubicado en Avenida Figueroa Alcorta 3.399, es uno de los símbolos más emblemáticos de la cultura automotriz porteña.
Por obra y gracia de los buenos negocios inmobiliarios, lo que fuera un caso único en el mundo se transformó en un coqueto edificio de lofts para "yuppies". La ex planta de armado de Chrysler con su pista de pruebas en la azotea nació en los años ´20 gracias a la inversión de los hermanos Resta y el lápiz del Arq. Palanti.
El edificio fue proyectado originalmente en 1927 por el arquitecto italiano Mario Palanti (autor del Palacio Barolo y el Palacio Salvo) para la Concesionaria “Resta”, que vendía automóviles de la firma Chrysler. Por ello se lo conocía antiguamente como “Edificio Chrysler” y en su momento fue promocionado como el primer Palacio Autódromo.
La construcción fue realizada por la empresa de Federico Bence.
La característica más notable del Concesionario Resta era un rasgo poco menos que extravagante: el amplio edificio, de una manzana de superficie, poseía en su interior su propia pista circular de prueba de vehículos al aire libre, llamada “Estadio Olimpo”. Se encontraba en la terraza, cuya base era cóncava para darle el peralte adecuado y el edificio fue inaugurado el 1 de diciembre de 1928.
En 1931, Resta Hermanos fue absorbida por Fevre y Basset. Más tarde, el edificio fue ocupado por el Comando de Arsenales del Ejército Argentino y el Registro Nacional de Armas. En 1992 se llevó a cabo la Expo-Gourmandise, que generó una polémica por las quejas de los vecinos acerca de la perturbación a la tranquilidad del barrio. En 1993 el Ejército llevó al "Palacio Chrysler" a remate mediante el Banco Ciudad, y promocionándolo como "la manzana más cara de la ciudad".3 Los vecinos de Palermo Chico nuevamente se expresaron en contra de la posibilidad de su transformación en shopping.
En 1994, fue finalmente transformado en un complejo de lofts de lujo. El estudio de arquitectura MSGSSS estuvo a cargo de la remodelación total, dividiendo el espacio interno en viviendas y en el círculo delimitado originalmente por la pista de pruebas se construyó un jardín interno con pileta de natación.
En su planta baja se instaló también en ese año el “Museo Tecnológico Renault”, que funciona allí desde ese momento.
Vista aérea: En esta postal de los años veinte se aprecia de manera amplia la pista de pruebas poco tiempo antes de su inauguración. Nótese que todo el entorno del edificio era puro campo y sólo algunas casas se levantaban en sus alrededores. La construcción del Palacio Chrysler era de la mejor calidad y, según comentarios periodísticos de la época, excesiva para albergar a una armaduría de automóviles, talleres y pista de ensayos
Boxes: El círculo de pruebas estaba cortado por una zona de detención en donde actuaban los mecánicos en el mantenimiento de los autos. El semicírculo contenía la rampa de acceso a ella... La pista tenía un sistema de iluminación que permitía las pruebas nocturnas y una balustrada perimetral para observación
Peralte: La pista era, prácticamente un círculo totalmente peraltado donde se podían desarrollar buenas velocidades. El piso original era de ladrillos, aunque luego se lo recubrió con una capa de asfalto para mejorar el andar de los autos y permitir mayor velocidad
Rampa. Este era el camino que comunicaba la planta de armado con la pista donde se ensayaban los autos terminados y se les daba el OK final. Por ella treparon autos bajo la conducción de Riganti, Blanco y otros ases ya que Resta prestaba la pista para que ensayaran todos los pilotos aunque no fueran de su marca
Salones. El frente sobre la Avenida Figueroa Alcorta abría a la calle cuatro salones como el de la fotografía donde se exhibían los autos que importaba Resta Hermanos. Tanto los techos como las puertas de vidrio enmarcadas con plomo y los rostros de los pilotos, dan una idea de la época.

Asi estaban los alrededores.
Hoy
Palacio Alcorta.
El Grupo Irsa decidió no renovar el contrato de la empresa Calembel S.A., que durante los últimos dos años estuvo a cargo de la concesión gastronómica del llamado Museo Renault.
El histórico edificio de Barrio Parque, ubicado en Avenida Figueroa Alcorta 3.399, es uno de los símbolos más emblemáticos de la cultura automotriz porteña.