No Te Equivoques
Torpezas, accidentes y detalles que podrían estropear una velada especial.
Digamos que alguien especial ha aparecido en tu vida.
Alguien que te atrae. Que te está volviendo loco.
Van a salir por primera vez. Lógicamente, estás ilusionado y quieres que todo salga bien.
Pero no contabas con un pequeño detalle.
En esta noche, que debería ser especial, no las tienes todas contigo. Y la cita se podría ir al agua.
A continuación ocho cosas que matarían
cualquier intento de final feliz.
- Una llamada inoportuna: Están en medio de una conversación de lo más amena. Ambos sienten una conexión increíble…pero de pronto suena el teléfono. Ves el número y cortas la llamada. Insisten. Te dicen que contestes, que no hay problema. No quieres. Sabes que se viene lo peor, pero te sientes obligado a hacerlo. Es esa “otra persona” a la que estás afanando. O con la que tienes eventuales deslices. Te pones nervioso. La conversación se escucha. Te atraparon. Te fuiste al cacho.
- Una ‘cabeceadita’: Están en el cine. La película está en su momento crucial. En la parte más emotiva. De pronto, se escucha un sonido gutural. Estremecedor. La gente voltea para saber de dónde proviene. Es tu acompañante, completamente dormido y roncando con furia. Y por su fuera poco te está babeando en el hombro.
- Error de cálculo: Están en una cena romántica en un restaurante carísimo y lleno de gente. Por suerte reservaron una mesa con tiempo. Tu acompañante se ha esmerado un montón en lucir de la mejor manera para esta primera cita. Traen la comida y la bebida. Tú intentas ser atento…pero cometes un gravísimo error de cálculo y todo termina en la ropa (nueva) de tu pareja.
Unas Copitas de Más: Han salido a tomar algo y te dejas llevar por la emoción. Tragos van, tragos vienen y terminas en una señora borrachera que a las justas te deja estar de pie y balbucear algunas palabras de manera ininteligible.
Tu impertinente aparato digestivo: Al mejor estilo Diego Armando Maradona. Un gas o un eructo, ambos igual de inoportunos, pueden dejar un rancio aroma en un ambiente en el que, en teoría, solo se debería respirar amor.
- El yo –yo: No. No se trata del jueguito de nuestra niñez sino de un enorme narcisismo que de lo único que te hace hablar es de ti y de ti y de ti y de ti… A lo Hugo Chávez, ¿Por qué no te callas?
- La ley del ex: Sí, sabes divertirte. Has hecho muchas cosas. O mejor dicho, tú y tu ex han hecho muchas cosas. Y cada vez que aparece un nuevo tema, también aparece el o la ex. Al final, luego de la cháchara, lo único cierto es que quedarás como el (la) ex candidato a nuev@ novi@.
Los malos modales: No eres seguidor fanático de Frieda Holler ni las devorado el manual de Carreño pero algo de educación tienes en la mesa. Lamentablemente, tu acompañante no ha escuchado hablar de los buenos modales ni en broma: mastica haciendo ruido, habla con la boca llena, se limpia con la manga de la chompa y deja el mantel inmundo. Adiós, despedida y si alguna vez te vi, ya no me acuerdo.
¿Qué hay de ti? ¿Qué te podría hacer huir despavorido de una cita…de una primera cita? ¿Alguna vez te has alejado definitivamente de alguien porque hizo algo que no pudiste soportar? Cuenta sin miedo, que por escribir no te van a chotear...