¿Quién no ha jugado a los coches de juguete de pequeño? Yo hacía circuitos con arena en el patio del colegio y me pasaba los recreos echando carreras con mis amigos. Obviamente jamás pensé en tener una monstruosidad como la que han conseguido construir entre 12 personas a lo largo de 4 años: el Metropolis II.
Por los 18 carriles que conforman el circuito pueden correr más de 1000 coches de juguete. El mecanismo de imanes hace que los cochecitos se muevan sin problemas y, aunque es imposible adelantar (ya le gustaría a Vettel algo así), la fascinación que genera es digna de mención, al fin y al cabo, es otro invento inútil que ha llevado cientos de horas, dinero y sacrificio, una vez más, como a nosotros nos gusta.
Por los 18 carriles que conforman el circuito pueden correr más de 1000 coches de juguete. El mecanismo de imanes hace que los cochecitos se muevan sin problemas y, aunque es imposible adelantar (ya le gustaría a Vettel algo así), la fascinación que genera es digna de mención, al fin y al cabo, es otro invento inútil que ha llevado cientos de horas, dinero y sacrificio, una vez más, como a nosotros nos gusta.