Cigarrillo electrónico
Un cigarrillo electrónico (o también llamado “e-Cig”) es una alternativa al cigarrillo, destinada tanto al público que desea seguir fumando sin inhalar las más de 2.000 sustancias cancerígenas del tabaco, como al público que desea molestar lo menos posible a las personas que están a su alrededor cuando él esta fumando, evitando que también inhalen el humo (con sus respectivos cancerígenos) del tabaco. El aparato, por sí mismo, únicamente vaporiza la sustancia contenida en los cartuchos, provocando la expulsión de vapor que imita al humo en el cigarrillo tradicional y consiguiendo así en el usuario un efecto similar al que obtendría fumando un cigarrillo tradicional.
Presentación y formato
El aparato adopta la forma de una pequeña varita, ligeramente más larga que un cigarrillo normal. La boquilla del aparato contiene un cartucho re-cambiable lleno de líquido. Las principales sustancias que contiene el líquido son: propilenglicol y/o glicerina vegetal, nicotina en diferentes dosis opcional (por lo general entre 0 mg y 36 mg por gramo), sabores y aromas opcionales.
Cuando el usuario inhala a través del aparato, el flujo de aire es detectado por un sensor. Un microprocesador activa entonces un nebulizador (popularizado por la industria como atomizador), que inyecta minúsculas gotitas del líquido en el aire que fluye y vaporiza la nicotina. Esto produce una nube de vapor que es inhalada por el usuario. La adición del propilenglicol hace que la nube de vapor se parezca más al humo de un cigarrillo normal. El microprocesador activa también un LED de color naranja (que en los últimos modelos puede ser de otros colores: verde, azul, rosa, etc.) en la punta de aparato para mejor simular el acto fumar auténtico.
Generalmente, los cigarrillos electrónicos utilizan una pila recargable como fuente de energía. La duración de la pila varía entre distintos aparatos, mientras que algunos duran un día entre recargas, otros duran hasta una semana, o eso afirman sus vendedores. La experiencia de los usuarios es que la duración de las baterías cargadas va de 2 a 5 horas en los modelos más convencionales, a 12 a 24 horas en los modelos especiales (en pipas, puros, y algún otro modelo con baterías especiales adjuntas).
Desarrollado en China por Hon Lik de Ruyan, el producto ya patentado se vende libremente en Europa, Japón y Estados Unidos como una alternativa para sustituir el tabaco o utilizarse donde no se permite fumar tabaco y su uso es cada vez más generalizado.
Fumar el cigarrillo electrónico se conoce actualmente como "vapear" y se deriva del término inglés vaping. Los usuarios del cigarrillo electrónico denominan los cigarrillos comunes como cigarrillos analógicos y los electrónicos como cigarrillos digitales.
Riesgos y beneficios
Diversas organizaciones relacionadas con la salud como la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense1 , el departamento de salud de Canadá2 o la OMS3 se han posicionado de un modo u otro contra estos dispositivos. Igualmente, la organización de consumidores OCU también publicó un artículo negativo sobre este producto.4 En el lado opuesto se encontraría el departamento de sanidad neozelandés que sí aprobó los cigarrillos electrónicos.5
Desde la web de también se aprueba el uso de estos dispositivos para reducir el daño de los fumadores y fumadores pasivos.6 7 , 8 9
Recientemente un juez ha dictado sentencia, en la que da apoyo a la distribución del cigarrillo electrónico en Estados Unidos.10
Los cigarrillos electrónicos por sí mismos no contienen nicotina. El uso de esta sustancia para paliar los efectos del síndrome de abstinencia queda a elección de los usuarios, y viene determinada por la carga de los cartuchos que se utilicen, o la concentración del líquido con que sean recargados.
Los usuarios deberían ir reduciendo la cantidad de nicotina de sus cigarrillos tradicionales sustituyéndolos por el cigarrillo electrónico y manteniendo el vicio psicológico con la inhalación de sabores a tabaco, vainilla, chocolate, menta, etc. Las opciones son infinitas.
Solución de nicotina
En España es ilegal la venta de nicotina si no es con fines médicos. En otros países con legislaciones más laxas el uso de nicotina en los cigarrillos electrónicos está permitida. Los cartuchos para cigarrillos electrónicos se ofrecen habitualmente con una gran variedad de formulaciones, con distintos sabores y colores (p.ej. a frutas, a menta, a café) y concentraciones de nicotina. En los niveles más altos de concentración de nicotina, fumar cigarrillos electrónicos equivale a fumar cigarrillos de tabaco normales. La mayoría de las compañías ofrece también una gama de opciones más suaves, incluyendo cartuchos completamente sin nicotina.
Dependiendo del aparato, los cartuchos son válidos para entre 40 y 400 caladas. Los cartuchos vacíos pueden reemplazarse por otro nuevo o bien rellenarse con más solución. Esta solución, también llamada a veces “E-líquido”, se vende a menudo en frascos de 5 a 30 ml. La solicitud de patente de Ruyan menciona cuatro fórmulas diferentes para la solución de nicotina:
Legislación
En la Unión Europea, algunos países han estipulado una decisión respecto al estatus legal de los productos relacionados con los cigarrillos electrónicos.
En España, no hay una legislación al respecto de los cigarrillos electrónicos, se les aplica la normativa general de bienes de consumo.
En Austria, los cigarrillos electrónicos son considerados como recursos médicos y los cartuchos de nicotina un producto medicinal. Esto significa que los cigarrillos electrónicos deben llevar el sello CE y los cartuchos de nicotina deben ser registrados como producto medicinal antes de poder ser puestos a la venta.
En el Reino Unido, el uso de cigarrillos electrónicos no está restringido, y el famoso club nocturno Chinawhite, donde acuden los famosos, permite su uso en el interior, donde fumar cigarrillos tradicionales está prohibido.
En Holanda, el uso de cigarrillos electrónicos está permitido, pero no su publicidad mientras no exista una directiva o legislación europea al respecto.
En Panamá, la distribución y venta de cigarrillos electrónicos está prohibida desde junio, basado en los estudios del FDA confirmando su contenido de Dietilenglicol, responsable por la muerte de cientos de panameños entre 2006 y 2009.11
En Uruguay, también está prohibido desde el mes de noviembre de 2009 por decreto del Presidente Tabaré Vázquez.12
En Finlandia su uso no terapéutico está prohibido ya que son considerados como recursos médicos por la Agencia Nacional Finlandesa de Medicamentos.
En los Estados Unidos, un representante del Distrito Sanitario del Sur de Nevada ha sido citado afirmando que "En tanto que no haya tabaco en el producto, no supone ninguna violación de la Ley de Aire Limpio de Puertas Adentro."
En Colombia, el uso de cigarrillos electrónicos no está restringido, y se encuentran tanto en almacenes de cadena, como en almacenes especializados, así como también en bares, restaurantes, hoteles y discotecas, donde su uso es permitido.
Advierten que los cigarrillos electrónicos pueden ser cancerígenos
Según los especialistas para abandonar la adicción al tabaco, este dispositivo podría tener consecuencias graves para el organismo como consecuencias de uno de sus compuestos, el propilenglicol
Los especialistas advirtieron la posibilidad de que los cigarrillos electrónicos, utilizados para combatir a la adicción al tabaco, tengan una sustancia cancerígena. Se trata del propilenglicol y la sugerencia de dejar de utilizarlos fue hecha por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
Estos artefactos son fabricados en China y son utilizados en muchos países paara reemplazar al cigarrillo “de verdad” por uno electrónico que larga un humo que supuestamente sería emitido por esta sustancia cancerígena.
Los fabricantes de los mismos en la Argentina aseguraron al Diario Uno de Mendoza que el propilenglicol fue reemplazado por glicerina, que no tiene efecto nocivo.
Un cigarrillo electrónico (o también llamado “e-Cig”) es una alternativa al cigarrillo, destinada tanto al público que desea seguir fumando sin inhalar las más de 2.000 sustancias cancerígenas del tabaco, como al público que desea molestar lo menos posible a las personas que están a su alrededor cuando él esta fumando, evitando que también inhalen el humo (con sus respectivos cancerígenos) del tabaco. El aparato, por sí mismo, únicamente vaporiza la sustancia contenida en los cartuchos, provocando la expulsión de vapor que imita al humo en el cigarrillo tradicional y consiguiendo así en el usuario un efecto similar al que obtendría fumando un cigarrillo tradicional.
Presentación y formato
El aparato adopta la forma de una pequeña varita, ligeramente más larga que un cigarrillo normal. La boquilla del aparato contiene un cartucho re-cambiable lleno de líquido. Las principales sustancias que contiene el líquido son: propilenglicol y/o glicerina vegetal, nicotina en diferentes dosis opcional (por lo general entre 0 mg y 36 mg por gramo), sabores y aromas opcionales.
Cuando el usuario inhala a través del aparato, el flujo de aire es detectado por un sensor. Un microprocesador activa entonces un nebulizador (popularizado por la industria como atomizador), que inyecta minúsculas gotitas del líquido en el aire que fluye y vaporiza la nicotina. Esto produce una nube de vapor que es inhalada por el usuario. La adición del propilenglicol hace que la nube de vapor se parezca más al humo de un cigarrillo normal. El microprocesador activa también un LED de color naranja (que en los últimos modelos puede ser de otros colores: verde, azul, rosa, etc.) en la punta de aparato para mejor simular el acto fumar auténtico.
Generalmente, los cigarrillos electrónicos utilizan una pila recargable como fuente de energía. La duración de la pila varía entre distintos aparatos, mientras que algunos duran un día entre recargas, otros duran hasta una semana, o eso afirman sus vendedores. La experiencia de los usuarios es que la duración de las baterías cargadas va de 2 a 5 horas en los modelos más convencionales, a 12 a 24 horas en los modelos especiales (en pipas, puros, y algún otro modelo con baterías especiales adjuntas).
Desarrollado en China por Hon Lik de Ruyan, el producto ya patentado se vende libremente en Europa, Japón y Estados Unidos como una alternativa para sustituir el tabaco o utilizarse donde no se permite fumar tabaco y su uso es cada vez más generalizado.
Fumar el cigarrillo electrónico se conoce actualmente como "vapear" y se deriva del término inglés vaping. Los usuarios del cigarrillo electrónico denominan los cigarrillos comunes como cigarrillos analógicos y los electrónicos como cigarrillos digitales.
Riesgos y beneficios
Diversas organizaciones relacionadas con la salud como la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense1 , el departamento de salud de Canadá2 o la OMS3 se han posicionado de un modo u otro contra estos dispositivos. Igualmente, la organización de consumidores OCU también publicó un artículo negativo sobre este producto.4 En el lado opuesto se encontraría el departamento de sanidad neozelandés que sí aprobó los cigarrillos electrónicos.5
Desde la web de también se aprueba el uso de estos dispositivos para reducir el daño de los fumadores y fumadores pasivos.6 7 , 8 9
Recientemente un juez ha dictado sentencia, en la que da apoyo a la distribución del cigarrillo electrónico en Estados Unidos.10
Los cigarrillos electrónicos por sí mismos no contienen nicotina. El uso de esta sustancia para paliar los efectos del síndrome de abstinencia queda a elección de los usuarios, y viene determinada por la carga de los cartuchos que se utilicen, o la concentración del líquido con que sean recargados.
Los usuarios deberían ir reduciendo la cantidad de nicotina de sus cigarrillos tradicionales sustituyéndolos por el cigarrillo electrónico y manteniendo el vicio psicológico con la inhalación de sabores a tabaco, vainilla, chocolate, menta, etc. Las opciones son infinitas.
Solución de nicotina
En España es ilegal la venta de nicotina si no es con fines médicos. En otros países con legislaciones más laxas el uso de nicotina en los cigarrillos electrónicos está permitida. Los cartuchos para cigarrillos electrónicos se ofrecen habitualmente con una gran variedad de formulaciones, con distintos sabores y colores (p.ej. a frutas, a menta, a café) y concentraciones de nicotina. En los niveles más altos de concentración de nicotina, fumar cigarrillos electrónicos equivale a fumar cigarrillos de tabaco normales. La mayoría de las compañías ofrece también una gama de opciones más suaves, incluyendo cartuchos completamente sin nicotina.
Dependiendo del aparato, los cartuchos son válidos para entre 40 y 400 caladas. Los cartuchos vacíos pueden reemplazarse por otro nuevo o bien rellenarse con más solución. Esta solución, también llamada a veces “E-líquido”, se vende a menudo en frascos de 5 a 30 ml. La solicitud de patente de Ruyan menciona cuatro fórmulas diferentes para la solución de nicotina:
Legislación
En la Unión Europea, algunos países han estipulado una decisión respecto al estatus legal de los productos relacionados con los cigarrillos electrónicos.
En España, no hay una legislación al respecto de los cigarrillos electrónicos, se les aplica la normativa general de bienes de consumo.
En Austria, los cigarrillos electrónicos son considerados como recursos médicos y los cartuchos de nicotina un producto medicinal. Esto significa que los cigarrillos electrónicos deben llevar el sello CE y los cartuchos de nicotina deben ser registrados como producto medicinal antes de poder ser puestos a la venta.
En el Reino Unido, el uso de cigarrillos electrónicos no está restringido, y el famoso club nocturno Chinawhite, donde acuden los famosos, permite su uso en el interior, donde fumar cigarrillos tradicionales está prohibido.
En Holanda, el uso de cigarrillos electrónicos está permitido, pero no su publicidad mientras no exista una directiva o legislación europea al respecto.
En Panamá, la distribución y venta de cigarrillos electrónicos está prohibida desde junio, basado en los estudios del FDA confirmando su contenido de Dietilenglicol, responsable por la muerte de cientos de panameños entre 2006 y 2009.11
En Uruguay, también está prohibido desde el mes de noviembre de 2009 por decreto del Presidente Tabaré Vázquez.12
En Finlandia su uso no terapéutico está prohibido ya que son considerados como recursos médicos por la Agencia Nacional Finlandesa de Medicamentos.
En los Estados Unidos, un representante del Distrito Sanitario del Sur de Nevada ha sido citado afirmando que "En tanto que no haya tabaco en el producto, no supone ninguna violación de la Ley de Aire Limpio de Puertas Adentro."
En Colombia, el uso de cigarrillos electrónicos no está restringido, y se encuentran tanto en almacenes de cadena, como en almacenes especializados, así como también en bares, restaurantes, hoteles y discotecas, donde su uso es permitido.
Advierten que los cigarrillos electrónicos pueden ser cancerígenos
Según los especialistas para abandonar la adicción al tabaco, este dispositivo podría tener consecuencias graves para el organismo como consecuencias de uno de sus compuestos, el propilenglicol
Los especialistas advirtieron la posibilidad de que los cigarrillos electrónicos, utilizados para combatir a la adicción al tabaco, tengan una sustancia cancerígena. Se trata del propilenglicol y la sugerencia de dejar de utilizarlos fue hecha por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
Estos artefactos son fabricados en China y son utilizados en muchos países paara reemplazar al cigarrillo “de verdad” por uno electrónico que larga un humo que supuestamente sería emitido por esta sustancia cancerígena.
Los fabricantes de los mismos en la Argentina aseguraron al Diario Uno de Mendoza que el propilenglicol fue reemplazado por glicerina, que no tiene efecto nocivo.
