Virus de Inmunodeficiencia Humana
Fue descubierto y se consideró como el agente de la naciente epidemia de SIDA por el equipo de Luc Montagnier en Francia en 1983.
En los primeros meses de 1980 se informó al Centro de Control de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, la aparición inusual de neumonías por Pneumocystis carinii y sarcomas de Kaposi en individuos adultos jóvenes previamente sanos pero con conductas homosexuales.
Se multiplicaron los casos de enfermedades pocos comunes entre sujetos jóvenes. Eran sobre todo infecciones, difíciles de tratar y que acababan matando a los pacientes. Pronto fue evidente que se trataba de una epidemia: la enfermedad empezó a ser diagnosticada rápidamente en países distintos a EE. UU. Pero la causa no estaba clara ni tampoco era fácil de explicar por qué se producía a la vez y en países diferentes este cuadro mortal tan poco común.
Se pensó en que el motivo de estas raras infecciones estuviese en el frecuente uso de drogas estimulantes por la comunidad gay, que parecía ser la más afectada, también se propuso a la combinación simultánea de varias enfermedades de transmisión sexual (ETS) o al hecho de viajar a destinos exóticos.
El VIH es un virus. Los virus tales como el VIH no pueden crecer o reproducirse por sí mismos, deben infectar las células de un organismo vivo para duplicarse (es decir, hacer copias nuevas de sí mismos). El sistema inmunológico humano a menudo encuentra y mata a los virus con relativa rapidez. No obstante, el VIH ataca el sistema inmunológico mismo, es decir, aquel que se encarga de deshacerse de los virus.
El VIH tiene un diámetro de aproximadamente 100 nanómetros. Su parte exterior es la "cubierta", una membrana que originalmente pertenecía a la célula de donde el virus emergió. En la cubierta se encuentra una proteína del virus, la gp41, o "glicoproteína transmembrana". Conectada a la gp41 está la gp120, la cual puede unirse al receptor CD4 localizado en la superficie de los linfocitos T para penetrar en ellos. El núcleo tiene la "cápside", compuesta por la proteína p24. En su interior está el ARN, la forma de información genética del VIH.
Descubrimiento
Inicialmente se observó un grupo de casos semejantes en los que estaban implicados varones homosexuales y donde aparecían a la vez infección por citomegalovirus y candidiasis. Se pensó primero que la causa debía estar ligada a prácticas comunes entre la población homosexual masculina.
Empezaron a aparecer casos que afectaban a varones o mujeres heterosexuales usuario de drogas intravenosas, así como a sus hijos; también entre pacientes no homosexuales y con hábitos saludables que habían recibido transfusiones de sangre entera o de productos sanguíneos por su condición de hemofílicos.
Se pensó que la causa debía ser un agente infeccioso que se transmitía de forma semejante a como lo hace el virus de la hepatitis B, a resolución del conflicto, el virus adquirió su denominación definitiva, human immunodeficiency virus (HIV) que en castellano se expresa como virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
Estructura del VIH

El virión (partícula infectante) del VIH difiere en su estructura de los previamente conocidos de otros retrovirus. Mide unos 120 nm de diámetro y es aproximadamente esférico.
Su genoma se basa físicamente en dos copias de ARN monocatenario positivo (su secuencia es como la del ARN mensajero correspondiente) arropadas por proteínas, que forman la nucleocápside, y encerradas dentro de una cápside troncocónica, a su vez rodeada por una envoltura de bicapa lipídica, robada primero a la membrana plasmática de la célula huésped, pero dotada de proteínas propias. Dentro de la envoltura hay también enzimas propias del virus, incluidas una transcriptasa inversa, una integrasa — dentro de la cápside — y una proteasa. La primera es necesaria para la retrotranscripción, la síntesis de ADN tomando el ARN vírico como molde, y la segunda para que el ADN así fabricado se integre en el genoma humano convirtiéndose en provirus.
Tan pronto los investigadores encontraron que el VIH causaba el SIDA, necesitaron aprender lo más posible sobre la estructura del VIH. Esta información era necesaria para poder diseñar pruebas de diagnóstico para la presencia del VIH, así como terapias para el SIDA.
El VIH consiste de cuatro partes principales:
1) Ell material genético del VIH consiste de dos moléculas idénticas de ARN (ácido ribonucleíco);
2) Las capas de proteína, donde hay dos capas: una capa interna en forma de almendra llamada cápsula que rodea el material genético y una externa llamada matriz;
3) Una envoltura, hecha de lípidos y proteína, que rodea al virus; y
4) Enzimas que ayudan al virus a infectar a la célula y construir nuevos virus.
Ciclo Vital

Adsorción: El VIH es capaz de infectar células que tengan en su superficie la proteína CD4. Entre dichas células tenemos a los linfocitos T colaboradores y los macrófagos, los cuales son piezas claves dentro del sistema inmunitario. Existen además una notable variedad de células que tienen CD4 en su superficie pero en escasa proporción como son los linfocitos B, ciertas células del cerebro y el intestino.
El virus se une al CD4 que se halla en la superficie de la célula mediante la acción de la gp120 (glicoproteína de superficie del virus). Luego de esta unión la gp120 interacciona con otra proteína del macrófago, el receptor de quimioquinas CCR5. CCR5 actúa como correceptor para el VIH, y junto con CD4 forma el sitio de anclaje donde la envuelta del virus se fusiona con la membrana celular. Si la célula infectada es un linfocito T coadyuvante el correceptor expresado en la superficie es el CXCR4.
El correceptor CCR5 es requerido para la unión del VIH a los macrófagos. Existen individuos que expresan una variante de la proteína CCR5 que no une al VIH y por lo tanto no adquieren la infección.
Penetración: El virus penetra en la célula mediante fusión de su envoltura con la membrana celular. La gp41 (proteína del virus) luego de la adsorción de la gp120 con el receptor y el correceptor actúa a modo de gancho anclándose a la membrana y facilitando el proceso de fusión.
Transcripción Inversa: Luego de la liberación del material genético y de las enzimas, la transcriptasa inversa usando como molde el ARN del virus sintetiza una hebra de ADN (transcripción inversa) que posteriormente se convierte en un ADN lineal bicatenario. Este proceso es muy importante para que el genoma del virus pueda ser integrado al núcleo celular. Luego la ribonucleasa (de la transcriptasa inversa) destruye el ARN original.
Integración: el ADN recién formado se incorpora al genoma del huésped mediante la acción de la enzima integrasa.
Transcripción: La información contenida en el ADN viral se transcribe a ARNm, para la construcción de nuevos virus. La transcripción ocurre en el núcleo. El ARNm pasa al citoplasma y se dirige hacia los ribosomas, que "leen" las secuencias nucleosídicas y las traducen a estructuras proteicas, mediante el ARNt. También se forma la progenie del ARN vírico utilizando la polimerasa celular.
La síntesis de las proteínas estructurales y de superficie del virus se llevan a cabo en el retículo endoplásmico, las cuales luego son transportadas mediante vesículas formadas en el Golgi hacia la membrana celular.
Ensamblaje viral: Se forman las nucleocápsides inmaduras en el citoplasma. Comienza a actuar la proteasa permitiendo la maduración del virión.
Gemación: El segmento proteico p17 permanece unido a la membrana celular del huésped y a la cápside del nuevo virión, cuando el virión se separa del huésped, el p17 "rasga" parte de la membrana celular y el virión sale de la célula.
Formas de Transmision
El VIH puede ser transmitido de una persona infectada a otra a través de los siguientes fluidos: sangre (incluyendo la sangre menstrual), semen, secreciones vaginales, de la madre al bebé a través de la leche materna. La sangre contiene la concentración más alta de virus, seguido del semen y de los fluidos vaginales. También podría tranmitirse el VIH por fluido preseminal. No hay evidencia que el fluido preseminal transmita el VIH directamente. En comparación con el semen, este fluido no proviene de los testículos, sino de las glándulas seminales. Sin embargo, el fluido preseminal puede contener pequeñas cantidades de semen y glóbulos blancos, que pueden transmitir el VIH, aunque no se ha podido demostrar que exista suficiente cantidad de virus para transmitirlo.
Las principales formas de transmisión son:
Sexual (acto sexual sin protección). (infección de transmisión sexual). La transmisión se produce por el contacto de secreciones infectadas con la mucosa genital, rectal u oral de la otra persona.

Parenteral (por sangre). Es una forma de transmisión a través de jeringuillas contaminadas que se da por la utilización de drogas intravenosas o a través de los servicios sanitarios, como ha ocurrido a veces en países pobres, no usan las mejores medidas de higiene; también en personas, como hemofílicos, que han recibido una transfusión de sangre contaminada o productos contaminados derivados de la sangre; y en menor grado trabajadores de salud que estén expuestos a la infección en un accidente de trabajo como puede ocurrir si una herida entra en contacto con sangre contaminada; también durante la realización de piercings, tatuajes y escarificaciones.
Vertical (de madre a hijo). La transmisión puede ocurrir durante las últimas semanas del embarazo, durante el parto, o al amamantar al bebé. De estas situaciones, el parto es la más problemática. Actualmente en países desarrollados la transmisión vertical del VIH está totalmente controlada (siempre que la madre sepa que es portadora del virus) ya que desde el inicio del embarazo (y en ciertos casos con anterioridad incluso) se le da a la embarazada un Tratamiento Anti-Retroviral de Gran Actividad (TARGA) especialmente indicado para estas situaciones, el parto se realiza por cesárea generalmente, se suprime la producción de leche, y con ello la lactancia, e incluso se da tratamiento antiviral al recién nacido.

No te puedes contagiar con el VIH por medio de:
Besos, sudor, lágrimas
Abrazos
En las piscinas o albercas
Si donas sangre
