Fútbol medieval - El calcio fiorentino
Para comenzar
Cada 24 de junio Florencia se viste de gala para celebrar la festividad del patrono de la ciudad, San Juan Bautista, y se prepara para vivir una de sus tradiciones más antiguas y fascinantes, el calcio storico fiorentino (fútbol histórico florentino), un espectáculo que los viajeros más curiosos, ávidos de conocer las costumbres de los lugareños, no deberían perderse.
El calcio fiorentino tiene su origen nada menos que en la Antigua Grecia, donde las tropas de soldados jugaban a una especie de fútbol sin reglas como entretenimiento, a la vez que constituía un excelente entrenamiento en los periodos entre batallas. La práctica fue copiada por los soldados romanos, quienes lo llevaron a Florencia en el año 59 a.C. cuando sus legiones establecieron allí la antigua colonia de Florentia. La ciudad lo bautizó como calcio y lo difundió de tal manera que se cree que es el origen del actual fútbol inglés.
Lo que empezó como una diversión de los legionarios, se convirtió en un deporte para los nobles florentinos en el Renacimiento, que seguían jugándolo del mismo modo que en sus inicios: en un terreno llano de unos 80×40 metros cubierto de arena en la Plaza Santa Croce, dos equipos, de 27 jugadores cada uno, utilizan tanto manos como pies en un juego que posee elementos de las luchas grecorromana y libre. Las primeras normas oficiales no llegarían hasta 1580, aunque no eran muy rigurosas y el objetivo seguía consistiendo en arrebatar la pelota al rival y tratar de marcar el mayor número de “caccie” (goles).
El juego fue cayendo poco a poco en desuso y la última competición oficial se celebró en 1739 hasta que a finales del S. XIX, con la popularidad creciente del fútbol inglés, se comenzó a recuperar la tradición. Hoy en día, se sigue practicando en la semana de San Juan y la final tiene lugar cada 24 de junio en la Plaza Santa Croce, en un entorno festivo. Los jugadores van ataviados con trajes típicos del S. XVI y la celebración comienza con un desfile por las calles del centro de la ciudad, hasta llegar a la plaza con los representantes de cada equipo. Cada barrio histórico de Florencia presenta al suyo: el equipo blanco de Santo Spirito, el rojo de Santa Maria Novella, el azul de Santa Croce y el verde de San Giovanni. El cortejo está encabezado por los “nobles” de cada barrio, que van montados a caballo, y la marcha se realiza entre fanfarrias de trompetas y redobles de tambor.
Durante el partido, cada gol es celebrado con un cañonazo y el equipo que va ganando tiene su bandera alzada. Los jugadores no solo se afanan en pasarse la pelota, sino que luchan contra los rivales con dureza, en una impresionante exhibición de habilidad y fuerza. El equipo ganador del torneo recibe como premio un banquete con la carne de las mejores reses de la región, compuesto de los famosos bistecche alla fiorentina. Tras la entrega del premio, podrás ver un último desfile, con las piruetas de los portadores de las banderas.
Comentar no cuesta Nada !!!

