La bicicleta se ha vuelto un medio de transporte cada vez más socorrido por diversas ciudades en el mundo, que desean disminuir el uso del automóvil para invitar a la población a realizar actividades físicas y, además, evitar la contaminación del medio ambiente.
Sin embargo, los ciclistas tienen que enfrentar un problema: el posible hurto de su medio de trasporte. Es por eso, que Andrés Roi, Cristóbal Cabello y Juan José Monsalve, de la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile, decidieron crear un innovador prototipo que busca disminuir en gran parte este tipo de delitos.
Se trata de "Yerka Project", una bicicleta que gracias a su diseño puede ser utilizada como un candado. Para ello, el tubo diagonal del cuadro se divide en dos, se dobla y se une nuevamente con la silla, que también es desmontable. De esta forma, cualquier intento de robo queda descartado, ya que es necesario desarmar la estructura y el vehículo queda inutilizable.
Según sus creadores el proceso de desarme toma menos de 20 segundos. La idea es interesante, ya que los ladrones que quieran forzar el candado en que se convierte la bicicleta tendrían que romper la pieza del asiento o del marco. En ambos casos la bicicleta quedaría invalidada para su circulación.
Este proyecto todavía está en etapa de desarrollo y no tiene fecha cierta de lanzamiento. Sin embargo resulta interesante ver cómo, con el auge de las bicicletas como transporte urbano, está cambiando rápidamente el mundo de las dos ruedas.