Hace años que soy policía, no soy el mejor ni tampoco el peor, pero jamás dejé que basureen la institución, acepto por los gobiernos de turno que hacen con nosotros lo que quieren y nos usan cuando tienen un problema. Dicen que quieren una policía profesional.
Pero es otra la realidad y yo se las voy a contar, no toda porque es larga. La policía en estos momentos cuenta con un montón de móviles policiales que son de la ley, pero están fuera de la ley (porque carecen de revisión técnica vehicular y si tienen seguro es porque los mismos policías lo pagan de su bolsillo).
Las dependencias policiales cuentan con el mínimo de personal y cuando uno sale de licencia o se enferma, los demás tienen que hacer el trabajo del que falta. Y los recargos (perdón, ya no hay mas recargos, ahora son horas extraordinarias, sí extraordinarias porque pagan 8,50 pesos de lunes a viernes y sábado y domingo las pagan 10,50 pesos), seguro aparecen cuando todo el mundo puede disfrutar un feriado y al policía que está de franco, chau tu franco
. Y ni hablar de los uniformes, que según quien los compra tienen otro valor, porque si los compra el gobierno parecería que se los compra a Cartier, y si nos dan la plata para que lo compremos nosotros el precio es de un Ombú.
Y la tecnología con la que contamos es de primera, perdón, la tecnología con la que contamos es deprimente. Hace más o menos un año mandaron un radio solicitando lo que se necesitaba en cada dependencia mobiliario, computadoras, entre otras cosas, y parece ser que no necesitamos nada porque ni siquiera una goma nos dieron (para qué preguntan si no nos van a dar nada).
Y el sueldo de profesionales que cobramos, se llenaron la boca junto con todos los demás políticos (justicialistas, radicales, socialistas) y hasta los curas se pusieron delante de los micrófonos y las cámaras para decir en un decreto que los policías no cobrarían menos de 8.100 pesos y que iríamos a paritarias en febrero y que no podían aumentar el sueldo básico porque se tenían que reunir todos para tratar un nuevo decreto (si ya estaban todos, se tomaban cinco minutos más y lo firmaban). Y como nosotros no sabemos leer, según dijeron, nos hicieron para adentro, redondo les salió, como dijo Pablo Escobar, "hay que leer bien los decretos, las comas, los puntos…", y nosotros, ilusos que somos, no leímos bien y así estamos.
Los ascensos, que bien la hicieron, están con los del año 2012 todavía y ya de eso pasaron dos años. Antes eran en tiempo y forma, y ahora son por vacante, pero no aclararon como se van a tomar las vacantes, si por necesidad del servicio o por lo que quieran ellos; total el trabajo de un oficial en estos momentos lo hace un suboficial, el de un comisario lo hace un subcomisario y así puedo seguir con todos los que me faltan.
Y otra más, a los que quieran ascender les van a preguntar de qué color era el caballo blanco de San Martin, y a los que no quieran ascender les van a preguntar cuantos habitantes tiene China y los nombres de cada uno. Y así nos van a cortar la carrera, y la mayoría se va a jubilar de suboficiales, total el trabajo se hace igual, ¿para qué pagar más?
Pero si realmente quieren encontrar una solución a los problemas de inseguridad hablen con los policías y escuchen a los vecinos. Pero por favor, no sigan llenándose la boca con promesas que no van a cumplir, firmando decretos que sólo algunos entienden. Reitero no soy el mejor ni el peor, sólo soy un policía que se cansó de que lo tomen como a un tonto.
Guillermo Ferreyra / DNI 23.462.122 / Técnico Superior en Prevención Comunitaria, Especializado en Asistencia de Adicciones y Violencias
Pero es otra la realidad y yo se las voy a contar, no toda porque es larga. La policía en estos momentos cuenta con un montón de móviles policiales que son de la ley, pero están fuera de la ley (porque carecen de revisión técnica vehicular y si tienen seguro es porque los mismos policías lo pagan de su bolsillo).
Las dependencias policiales cuentan con el mínimo de personal y cuando uno sale de licencia o se enferma, los demás tienen que hacer el trabajo del que falta. Y los recargos (perdón, ya no hay mas recargos, ahora son horas extraordinarias, sí extraordinarias porque pagan 8,50 pesos de lunes a viernes y sábado y domingo las pagan 10,50 pesos), seguro aparecen cuando todo el mundo puede disfrutar un feriado y al policía que está de franco, chau tu franco
. Y ni hablar de los uniformes, que según quien los compra tienen otro valor, porque si los compra el gobierno parecería que se los compra a Cartier, y si nos dan la plata para que lo compremos nosotros el precio es de un Ombú.
Y la tecnología con la que contamos es de primera, perdón, la tecnología con la que contamos es deprimente. Hace más o menos un año mandaron un radio solicitando lo que se necesitaba en cada dependencia mobiliario, computadoras, entre otras cosas, y parece ser que no necesitamos nada porque ni siquiera una goma nos dieron (para qué preguntan si no nos van a dar nada).
Y el sueldo de profesionales que cobramos, se llenaron la boca junto con todos los demás políticos (justicialistas, radicales, socialistas) y hasta los curas se pusieron delante de los micrófonos y las cámaras para decir en un decreto que los policías no cobrarían menos de 8.100 pesos y que iríamos a paritarias en febrero y que no podían aumentar el sueldo básico porque se tenían que reunir todos para tratar un nuevo decreto (si ya estaban todos, se tomaban cinco minutos más y lo firmaban). Y como nosotros no sabemos leer, según dijeron, nos hicieron para adentro, redondo les salió, como dijo Pablo Escobar, "hay que leer bien los decretos, las comas, los puntos…", y nosotros, ilusos que somos, no leímos bien y así estamos.
Los ascensos, que bien la hicieron, están con los del año 2012 todavía y ya de eso pasaron dos años. Antes eran en tiempo y forma, y ahora son por vacante, pero no aclararon como se van a tomar las vacantes, si por necesidad del servicio o por lo que quieran ellos; total el trabajo de un oficial en estos momentos lo hace un suboficial, el de un comisario lo hace un subcomisario y así puedo seguir con todos los que me faltan.
Y otra más, a los que quieran ascender les van a preguntar de qué color era el caballo blanco de San Martin, y a los que no quieran ascender les van a preguntar cuantos habitantes tiene China y los nombres de cada uno. Y así nos van a cortar la carrera, y la mayoría se va a jubilar de suboficiales, total el trabajo se hace igual, ¿para qué pagar más?
Pero si realmente quieren encontrar una solución a los problemas de inseguridad hablen con los policías y escuchen a los vecinos. Pero por favor, no sigan llenándose la boca con promesas que no van a cumplir, firmando decretos que sólo algunos entienden. Reitero no soy el mejor ni el peor, sólo soy un policía que se cansó de que lo tomen como a un tonto.
Guillermo Ferreyra / DNI 23.462.122 / Técnico Superior en Prevención Comunitaria, Especializado en Asistencia de Adicciones y Violencias