ATCable, lanzado en abril de 1994 y cerrado 19 meses después, en noviembre del 95. Un proyecto absurdo, improvisado y fundamentalmente muy berreta.
Todos los otros canales ya habían sido privatizados y lo sorprendente del caso fue que, desde el único canal público en pie, se promocionaba la televisión por cable.
Para ver ATCable, había que "abonarse":
Por esos años el cable empezaba a ser un gran negocio, y como todo gran negocio en la argentina, comienza a multiplicarse por todos lados. Los responsables de ATC dijeron: "el mercado del cable está funcionando muy bien, por qué no hacemos una señal de cable, para tener más ingresos publicitarios". Algún funcionario atento habrá dicho: "Pero... si no tenemos un mango, este canal da pérdida y no podemos ni pagar los sueldos". A lo que se le debe haber respondido: "No importa, agarremos a la misma gente que tenemos en la pantalla de ATC, la hacemos laburar con otro programa en Cable, ponemos dos cartones con tres helechos como escenografía y listo".
Y así fue. Reina Reech, Luisa Delfino, Juan Carlos Mareco, Luis Beldi, Raúl Portal, Dardo Ferrari, Teresa Calandra y otras grandes figuras sumaron a su espacio en ATC otro ciclo en ATCable. O sino, se repetía el mismo programa que iba por aire.
El gobierno se ocupó de "arreglar" que la señal esté presente en la grilla de los canales más importantes (aunque la mayoría lo ubicó en las últimas sintonías) la idea fue abrir otra señal para hacer "acción psicológica" desde sus informativos. Y en efecto, la propuesta era tan pobre, patética, evidente, que muchos cables del interior se querían "abrir" del asunto. El tema es que, aparentemente, al firmar el acuerdo de difusión de la señal, habría una "clausula" que obligaba, al menos, a tener la emisión al aire por 18 meses de permanencia mínima. O sea que si eras dueño de una empresa de cable y caías "en el paquete", no te podías borrar al día siguiente porque te comías un juicio de ATC por incumplimiento de contrato. Increíble ¿no?, y así, rápidamente se puso en funcionamiento esta señal que pese a que su slogan era "vivo" tenía la mayor parte de su programación grabada.
Lanzamiento ATC Cable 1994
Presentaban como uno de los atractivos de la programación de ATCable, "poder saber cómo hace el presidente de los argentinos para contagiar tanta fuerza". ¿?.
Reina Reech y Esteban Villarreal en inauguración canal de Cable de ATC (1994)
Evento: fiesta inaugural del lanzamiento de ATCable. Diálogo entre Luisa Delfino y Reina Reech:
Luisa: Ahora, la gente que se pregunta si vos vas a hacer lo mismo en Cable que en ATC... ¿vos que contestas? ¿hacés lo mismo?
Reina: Hago una réplica exacta. Tanto como que va el mismo programa...
Otro significativo diálogo entre Luisa, Reina y Esteban:
Esteban: Sale por el 61 en casa... la gente me pregunta ¿porqué canal sale? ¿por cuál sale, Luisa?
Luisa: En mi casa por el cincuentayalgo, no se...
Esto fue lo que ocurrió con la mayoría de la gente. Nunca supo que el canal existía, porque nadie lo vio. Y este megaemprendimiento sirvió únicamente para incrementar aún más la deuda del canal estatal.
Atc cable, un mal negocio para los argentinos
La Sala II de la Cámara analizó que el delito que se investiga tiene una pena máxima de seis años de prisión y que Sofovich fue citado a indagatoria el 22 de junio de 2000, por lo que no había transcurrido el plazo legal para cerrar la pesquisa en su contra. Los hechos abarcados por la resolución de la Cámara se relacionan con dos proyectos: "ATC cable" y "Juegos Olímpicos 1995", los que, según un informe a la Sindicatura General de la Nación, habrían significado perjuicios de 9.800.000 y 10.400.000 de pesos respectivamente.
Las defensas de los ex directores argumentaron que las pérdidas formaban parte del "riesgo" que entrañaban esos emprendimientos y que, en todo caso, malos negocios no significaban una defraudación. Los camaristas Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Luraschi, consideraron, en cambio, que, dado la "delicada" situación económica-financiera de ATC SA, el perjuicio era
"previsible".
En el caso de "ATC cable", los magistrados recordaron que el alquiler anual del satélite fue pactado en una cifra cercana a 1.500.000 dólares. En sus indagatorias los procesados dijeron que el contrato por la transmisión y publicidad de los "Juegos Panamericanos 1995" fue una "decisión" impuesta por el Poder Ejecutivo Nacional, pero los camaristas desestimaron la excusa y sostuvieron que los entonces directores debieron ponderar el deber de "fidelidad" a la emisora.
Cattani, Irurzun y Luraschi, expresaron que los ex directores -entre ellos Rico, a quien hizo nombrar Carlos Menem por su amistad en tiempos en que se conocían de La Rioja- actuaron "a ciegas" y que no tuvieron en cuenta que, entonces -octubre e 1993- ATC registraba el nivel "más bajo" de audiencia de todo el mercado televisivo.
La causa penal por las anomalías en la administración del canal se inició hace una década, derivada del fuero comercial, debido a la presentación del concurso de la emisora. "Lejos de lograr su objetivo, en un desorden administrativo y financiero colosal y gracias al resultado de emprendimientos empresariales espúreos y alatamente perjudiciales, se llegó a un calamitoso estado económico financiero que la obligó a presentar concurso de acreedores", sostuvo en su momento Oyarbide.
Año 2006: Archivan una causa contra Gerardo Sofovich
El productor y conductor Gerardo Sofovich fue sobreseído hoy por la Justicia, en una causa por “administración fraudulenta” durante su gestión en el canal de televisión estatal ATC. Sin embargo, otros tres ex directivos fueron procesados y embargados por 15 millones de pesos.
El sobreseimiento de Sofovich, que dirigió ATC desde marzo hasta diciembre de 1992 fue dictado por el juez federal Noberto Oyarbide por prescripción del delito, aunque el magistrado aclaró que durante su gestión la emisora perdió ocho millones de pesos.
Por la misma causa fueron procesados Enrique Alvarez, Raúl Rico y Héctor Fernández, otros tres directivos acusados de “administración fraudulenta”, a quienes también se embargó por 15 millones de pesos.
En estos casos, no resultaron beneficiados por la nueva ley que amplió los causales de prescripción de las causas penales, debido a que todos siguieron en sus cargos hasta 1995.
El magistrado concluyó que durante la gestión de los procesados, entre marzo de 1992 y diciembre de 1995, el canal estatal sufrió un perjuicio económico de alrededor de 47 millones de pesos.
Todos los otros canales ya habían sido privatizados y lo sorprendente del caso fue que, desde el único canal público en pie, se promocionaba la televisión por cable.
Para ver ATCable, había que "abonarse":
Por esos años el cable empezaba a ser un gran negocio, y como todo gran negocio en la argentina, comienza a multiplicarse por todos lados. Los responsables de ATC dijeron: "el mercado del cable está funcionando muy bien, por qué no hacemos una señal de cable, para tener más ingresos publicitarios". Algún funcionario atento habrá dicho: "Pero... si no tenemos un mango, este canal da pérdida y no podemos ni pagar los sueldos". A lo que se le debe haber respondido: "No importa, agarremos a la misma gente que tenemos en la pantalla de ATC, la hacemos laburar con otro programa en Cable, ponemos dos cartones con tres helechos como escenografía y listo".
Y así fue. Reina Reech, Luisa Delfino, Juan Carlos Mareco, Luis Beldi, Raúl Portal, Dardo Ferrari, Teresa Calandra y otras grandes figuras sumaron a su espacio en ATC otro ciclo en ATCable. O sino, se repetía el mismo programa que iba por aire.
El gobierno se ocupó de "arreglar" que la señal esté presente en la grilla de los canales más importantes (aunque la mayoría lo ubicó en las últimas sintonías) la idea fue abrir otra señal para hacer "acción psicológica" desde sus informativos. Y en efecto, la propuesta era tan pobre, patética, evidente, que muchos cables del interior se querían "abrir" del asunto. El tema es que, aparentemente, al firmar el acuerdo de difusión de la señal, habría una "clausula" que obligaba, al menos, a tener la emisión al aire por 18 meses de permanencia mínima. O sea que si eras dueño de una empresa de cable y caías "en el paquete", no te podías borrar al día siguiente porque te comías un juicio de ATC por incumplimiento de contrato. Increíble ¿no?, y así, rápidamente se puso en funcionamiento esta señal que pese a que su slogan era "vivo" tenía la mayor parte de su programación grabada.
Lanzamiento ATC Cable 1994
Presentaban como uno de los atractivos de la programación de ATCable, "poder saber cómo hace el presidente de los argentinos para contagiar tanta fuerza". ¿?.
Reina Reech y Esteban Villarreal en inauguración canal de Cable de ATC (1994)
Evento: fiesta inaugural del lanzamiento de ATCable. Diálogo entre Luisa Delfino y Reina Reech:
Luisa: Ahora, la gente que se pregunta si vos vas a hacer lo mismo en Cable que en ATC... ¿vos que contestas? ¿hacés lo mismo?
Reina: Hago una réplica exacta. Tanto como que va el mismo programa...
Otro significativo diálogo entre Luisa, Reina y Esteban:
Esteban: Sale por el 61 en casa... la gente me pregunta ¿porqué canal sale? ¿por cuál sale, Luisa?
Luisa: En mi casa por el cincuentayalgo, no se...
Esto fue lo que ocurrió con la mayoría de la gente. Nunca supo que el canal existía, porque nadie lo vio. Y este megaemprendimiento sirvió únicamente para incrementar aún más la deuda del canal estatal.
Atc cable, un mal negocio para los argentinos
La Sala II de la Cámara analizó que el delito que se investiga tiene una pena máxima de seis años de prisión y que Sofovich fue citado a indagatoria el 22 de junio de 2000, por lo que no había transcurrido el plazo legal para cerrar la pesquisa en su contra. Los hechos abarcados por la resolución de la Cámara se relacionan con dos proyectos: "ATC cable" y "Juegos Olímpicos 1995", los que, según un informe a la Sindicatura General de la Nación, habrían significado perjuicios de 9.800.000 y 10.400.000 de pesos respectivamente.
Las defensas de los ex directores argumentaron que las pérdidas formaban parte del "riesgo" que entrañaban esos emprendimientos y que, en todo caso, malos negocios no significaban una defraudación. Los camaristas Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Luraschi, consideraron, en cambio, que, dado la "delicada" situación económica-financiera de ATC SA, el perjuicio era
"previsible".
En el caso de "ATC cable", los magistrados recordaron que el alquiler anual del satélite fue pactado en una cifra cercana a 1.500.000 dólares. En sus indagatorias los procesados dijeron que el contrato por la transmisión y publicidad de los "Juegos Panamericanos 1995" fue una "decisión" impuesta por el Poder Ejecutivo Nacional, pero los camaristas desestimaron la excusa y sostuvieron que los entonces directores debieron ponderar el deber de "fidelidad" a la emisora.
Cattani, Irurzun y Luraschi, expresaron que los ex directores -entre ellos Rico, a quien hizo nombrar Carlos Menem por su amistad en tiempos en que se conocían de La Rioja- actuaron "a ciegas" y que no tuvieron en cuenta que, entonces -octubre e 1993- ATC registraba el nivel "más bajo" de audiencia de todo el mercado televisivo.
La causa penal por las anomalías en la administración del canal se inició hace una década, derivada del fuero comercial, debido a la presentación del concurso de la emisora. "Lejos de lograr su objetivo, en un desorden administrativo y financiero colosal y gracias al resultado de emprendimientos empresariales espúreos y alatamente perjudiciales, se llegó a un calamitoso estado económico financiero que la obligó a presentar concurso de acreedores", sostuvo en su momento Oyarbide.
Año 2006: Archivan una causa contra Gerardo Sofovich
El productor y conductor Gerardo Sofovich fue sobreseído hoy por la Justicia, en una causa por “administración fraudulenta” durante su gestión en el canal de televisión estatal ATC. Sin embargo, otros tres ex directivos fueron procesados y embargados por 15 millones de pesos.
El sobreseimiento de Sofovich, que dirigió ATC desde marzo hasta diciembre de 1992 fue dictado por el juez federal Noberto Oyarbide por prescripción del delito, aunque el magistrado aclaró que durante su gestión la emisora perdió ocho millones de pesos.
Por la misma causa fueron procesados Enrique Alvarez, Raúl Rico y Héctor Fernández, otros tres directivos acusados de “administración fraudulenta”, a quienes también se embargó por 15 millones de pesos.
En estos casos, no resultaron beneficiados por la nueva ley que amplió los causales de prescripción de las causas penales, debido a que todos siguieron en sus cargos hasta 1995.
El magistrado concluyó que durante la gestión de los procesados, entre marzo de 1992 y diciembre de 1995, el canal estatal sufrió un perjuicio económico de alrededor de 47 millones de pesos.