Al año mueren 100 mil argentinos por infecciones hospitalarias
Las infecciones hospitalarias causan aproximadamente la muerte de más de 100.000 argentinos por año. Un dato que revela el doctor Víctor Rosenthal, quien es el presidente de la Comunidad Científica Internacional para el Control de las Infecciones Hospitalarias (Inicc), una entidad que gratuitamente ayuda a reducir la mortalidad por esta problemática en países en vías de desarrollo mediante la medición sistemática de los factores de riesgo y de las conductas del personal de salud.
La organización funciona en Buenos Aires desde fines de la década del 90, y tiene contactos con 43 países del mundo (15 latinoamericanos, 14 de Asia, 10 de Europa, y 4 de Africa). Desde la entidad han realizado mediciones en Argentina (en alrededor de 20 hospitales) y luego compararon los resultados con stándares internacionales (de Estados Unidos y países de Europa).
A partir de las mediciones se obtienen resultados y se efectúan las comparaciones. Entre otras variables evalúan la mortalidad, costos económicos, días extra de estadía, resistencia bacteriana, uso de antibióticos y el cumplimiento de las normas de control de infecciones por parte del personal sanitario, tales como higiene de manos, cuidado del catéter vascular y de la sonda urinaria, y prevención de las neumonías y de las infecciones en heridas quirúrgicas.
“Cuando comparamos los resultados de los países en vías de desarrollo con hospitales de Estados Unidos observamos que existen diferencias significativas: las tasas de infecciones hospitalarias son entre 3 y 5 veces superiores en los primeros comparadas con las halladas en hospitales estadounidenses”, cuenta Rosenthal, quien es infectólogo y consultor, además de editor de las normas de control de infecciones hospitalarias en la OMS (Organización Mundial de la Salud).
Sin embargo, si se clasifican los países en vías de desarrollo según el Banco Mundial en países de ingreso bajo (India, Vietnam), ingreso medio-bajo (Colombia, Cuba, China, Marruecos) e ingreso medio alto (Argentina, Brasil, Líbano, Malasia, Tailandia), se observa que las tasas de infecciones hospitalarias de la categoría a la que pertenece nuestro país (ingreso medio alto) resultan inferiores que las encontradas en países de ingreso bajo o medio bajo.
De acuerdo a los relevamientos realizados por la entidad, las tasas de infecciones del torrente sanguíneo en países con ingresos medio altos son 3 veces inferiores que en países con ingresos bajos; y las tasas de infecciones del tracto urinario en países con ingresos medio altos son más de 2 veces inferiores que en países con ingresos bajos.
Las mediciones efectuadas por la entidad revelaron que las tasas de infecciones hospitalarias son inferiores en los hospitales privados que en los centros de salud públicos y las tasas de neumonías en hospitales privados alcanzan a la mitad que en hospitales universitarios.
“Si los hospitales públicos de los países en vías de desarrollo tuvieran más recursos humanos y materiales aplicados al control de infecciones, las tasas serían similares a las de Estados Unidos”, considera Rosenthal.
Los riesgos. En cuanto a los riesgos que conllevan, el especialista comenta que de los bebés (de 1 a 28 días) que están en unidades neonatales de alto riesgo, fallecen 1 de cada 10 (las causas principales de infección en los bebés son neumonía y bacteriemia o infección del torrente sanguíneo).
En cuanto a los adultos internados en terapia intensiva, de los que se infectan con bacteriemia muere el 35 por ciento y de los que contraen neumonía fallece el 50 por ciento. Al respecto el médico también considera que algunas condiciones de salud previas de los pacientes aumentan el riesgo de infecciones, y entre otras mencionó el cáncer, ancianos o bebés prematuros e inmunodeprimidos.
“Independientemente de que en pacientes graves aumentan los riesgos, cuando se llevan adelante acciones para el control de infección, éstas se reducen de manera significativa”, considera el profesional.
¿Qué hacer para reducir y prevenir las infecciones hospitalarias? Para Rosenthal es importante el registro de esta situación, que incluye sus consecuencias para la salud de las personas y los costos económicos para el sistema de salud. Los centros de salud del país, tanto públicos como privados, que requieran este servicio que se brinda de manera gratuita pueden comunicarse a través de la página www.inicc.org.
Desde 2004 funciona en el país el Programa Nacional de Vigilancia de Infecciones Hospitalarias de Argentina (Vihda) que integra a una red de 120 hospitales públicos y privados que participan de forma voluntaria. Este depende del Ministerio de Salud de la Nación y tiene su sede en el Instituto Nacional de Epidemiología Dr. Juan Jara, de la ciudad de Mar del Plata. En Rosario adhieren al Programa Vihda los hospitales Clemente Alvarez, Provincial, de Niños Víctor J. Vilela, Italiano, Centenario, Roque Sánez Peña, policlínicos del Pami II, sanatorios Británico e Ipam.
Otras organizaciones que trabajan en Argentina por la misma causa son la Asociación Argentina de Enfermeras en Control de Infecciones (Buenos Aires) y la Sociedad Argentina de Infectología a través de su comisión de infecciones hospitalarias (Buenos Aires).
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