La paciencia nos permite deleitarnos en el presente, pero su
antagonista, la impaciencia, gana simpatizantes. Hoy nos exigen
máximos resultados en el menor tiempo posible
Ser impacientes constituye un factor de riesgo para nuestra salud tanto física como mental. Además de generar frustración, angustia, estrés acumulado, trastornos psicosomáticos y deterioro de las relaciones personales y laborales, la impaciencia aumenta la hipertensión. Una investigación en la Escuela Feinberg de Medicina de la Universidad Northwestern de Chicago determinó que la actitud impaciente, así como agresiva u hostil, durante la juventud aumenta el riesgo de padecer hipertensión en la edad adulta y, por tanto, cualquiera de los problemas asociados con la tensión alta, no relacionados con otros factores, como la tensión sistólica, masa corporal, sexo, edad, nivel de actividad física y consumo de alcohol. Si puedes esperar a terminar este reportaje, aprenderás las claves para darle tiempo al tiempo y obtener mejores resultados en tus tareas.
A los niños se les pone todo a su alcance, sin enseñarles a asociar esfuerzo y resultado. Hay formas de cultivar su paciencia:
* Demorar la obtención de recompensas y no atender inmediatamente sus caprichos o deseos.
* Inculcarles el hábito de la lectura.
* Enseñarle técnicas básicas de relajación.
* Aliviar la espera con tareas que tengan una recompensa inmediata: un dibujo, una sopa de letras…
* Procurar que no emprenda tareas antes de concluir las que tiene ya iniciadas. El orden es fundamental para aprender la paciencia.
* Lidiar con la frustración es vital para forjar su personalidad.
* Involucrarles en tareas cuyos resultados se verán a medio o largo plazo.
Al final de la vida, remanso de paz
El ser humano aprende a ser paciente con la llegada de la madurez. En ese momento, los sentimientos se sosiegan y el tono de las emociones se vuelve positivo, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Texas, en Austin. La ansiedad y la ira empiezan a desaparecer a partir de los 60 años, y tienden a desarrollarse características psicosociales positivas que mejoran la comunicación con el entorno.
Fuente
Quien espera, desespera
Tarjeta roja
También por impacientes, entre el 20 y el 30% de los peatones cruza cuando el semáforo aún está en rojo.
Choques
La impaciencia de los conductores es uno de los principales problemas en las carreteras, más que el estado de estas.
Eyaculación precoz
Aunque existe una base fisiológica, una de las primeras causas de este trastorno es la ansiedad.
Perder dinero
Los analistas desaconsejan las decisiones precipitadas que se toman en Bolsa ante un cambio de tendencia.
Palos de ciego
Nos equivocamos en decisiones importantes. Manejar las emociones hace posible el dominio de nuestra vida.
No a la fila
Según un estudio de NCR Corporation, el 70% de los gente abandona la cola de una tienda sin esperar que llegue su turno.
Fuente
antagonista, la impaciencia, gana simpatizantes. Hoy nos exigen
máximos resultados en el menor tiempo posible
Ser impacientes constituye un factor de riesgo para nuestra salud tanto física como mental. Además de generar frustración, angustia, estrés acumulado, trastornos psicosomáticos y deterioro de las relaciones personales y laborales, la impaciencia aumenta la hipertensión. Una investigación en la Escuela Feinberg de Medicina de la Universidad Northwestern de Chicago determinó que la actitud impaciente, así como agresiva u hostil, durante la juventud aumenta el riesgo de padecer hipertensión en la edad adulta y, por tanto, cualquiera de los problemas asociados con la tensión alta, no relacionados con otros factores, como la tensión sistólica, masa corporal, sexo, edad, nivel de actividad física y consumo de alcohol. Si puedes esperar a terminar este reportaje, aprenderás las claves para darle tiempo al tiempo y obtener mejores resultados en tus tareas.
A los niños se les pone todo a su alcance, sin enseñarles a asociar esfuerzo y resultado. Hay formas de cultivar su paciencia:
* Demorar la obtención de recompensas y no atender inmediatamente sus caprichos o deseos.
* Inculcarles el hábito de la lectura.
* Enseñarle técnicas básicas de relajación.
* Aliviar la espera con tareas que tengan una recompensa inmediata: un dibujo, una sopa de letras…
* Procurar que no emprenda tareas antes de concluir las que tiene ya iniciadas. El orden es fundamental para aprender la paciencia.
* Lidiar con la frustración es vital para forjar su personalidad.
* Involucrarles en tareas cuyos resultados se verán a medio o largo plazo.
Al final de la vida, remanso de paz
El ser humano aprende a ser paciente con la llegada de la madurez. En ese momento, los sentimientos se sosiegan y el tono de las emociones se vuelve positivo, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Texas, en Austin. La ansiedad y la ira empiezan a desaparecer a partir de los 60 años, y tienden a desarrollarse características psicosociales positivas que mejoran la comunicación con el entorno.
Fuente
Quien espera, desespera
Tarjeta roja
También por impacientes, entre el 20 y el 30% de los peatones cruza cuando el semáforo aún está en rojo.
Choques
La impaciencia de los conductores es uno de los principales problemas en las carreteras, más que el estado de estas.
Eyaculación precoz
Aunque existe una base fisiológica, una de las primeras causas de este trastorno es la ansiedad.
Perder dinero
Los analistas desaconsejan las decisiones precipitadas que se toman en Bolsa ante un cambio de tendencia.
Palos de ciego
Nos equivocamos en decisiones importantes. Manejar las emociones hace posible el dominio de nuestra vida.
No a la fila
Según un estudio de NCR Corporation, el 70% de los gente abandona la cola de una tienda sin esperar que llegue su turno.
Fuente