Le volaron la mitad de la cara de un escopetazo y la rehacen con prótesis
Sufrió un accidente a los 16 años y perdió dos tercios del rostro. ADVERTENCIA: las imágenes pueden afectar la sensibilidad del lector.
Una adolescente estadounidense de 16 años, quien vivió once años con su rostro desfigurado, tras recibir un disparo de una escopeta por parte unos amigos ebrios, fue intervenida esta semana por un equipo de cirujanos que creó una prótesis que cubre sus heridas.
Para llevar a cabo la construcción de la máscara y recrear las facciones de Chrissy Steltz, los especialistas se guiaron por algunas fotografías suyas antes del accidente.
La muchacha dio a conocer su nuevo rostro a su familia y a las cámaras esta semana en la oficina de su médico en Eugene, Oregon.
La joven aún vive con perdigones del tiro de escopeta alojados tan profundamente en su cerebro que son imposibles de sacar. Pese a todo, apenas recuperada del accidente, Chrissy comenzó a aprender braille y a caminar con un bastón.
“Cuando tome conciencia de lo que me había ocurrido, de que había perdido para siempre la vista y que jamás la iba a recuperar, me di cuenta que las opciones eran dar lástima o enfrentar la situación. Eso es lo que hice”, comentó Chrissy.
Justamente, ella conoció a su novio en una escuela para ciegos y tuvieron su primer hijo en julio de 2009. Aunque nunca podrá ver su prótesis ni cómo le queda, ella quiso usarla igual para sentirse más segura, especialmente en lugares públicos.
Como el disparo le quitó las paredes oculares y la cavidad nasal, los médicos decidieron aplicar una prótesis en lugar de un implante facial . Para ello, quitaron el tejido dañado, realizaron un corte en la cavidad nasal para formar una vía respiratoria, aplicaron implantes dentales y pusieron magnetos para mantener la prótesis en lugar.
La máscara facial está hecha con partes de hueso de la pierna derecha de Chrissy, decenas de tejidos de piel, y partes de metal. Además, para que fuera más natural, los médicos le agregaron deliñeador a los ojos plásticos, y se aseguraron que la silicona imitara el reflejo natural de la piel en la luz.
Pero la verdadera prueba para Chrissy fue cuando pudo quitarse la máscara negra y mostrarle su nuevo rostro a su hijo. “Todo está yendo muy bien. No parece que le molestara ni un poco”, afirmó ella.
Sufrió un accidente a los 16 años y perdió dos tercios del rostro. ADVERTENCIA: las imágenes pueden afectar la sensibilidad del lector.
Una adolescente estadounidense de 16 años, quien vivió once años con su rostro desfigurado, tras recibir un disparo de una escopeta por parte unos amigos ebrios, fue intervenida esta semana por un equipo de cirujanos que creó una prótesis que cubre sus heridas.
Para llevar a cabo la construcción de la máscara y recrear las facciones de Chrissy Steltz, los especialistas se guiaron por algunas fotografías suyas antes del accidente.
La muchacha dio a conocer su nuevo rostro a su familia y a las cámaras esta semana en la oficina de su médico en Eugene, Oregon.
La joven aún vive con perdigones del tiro de escopeta alojados tan profundamente en su cerebro que son imposibles de sacar. Pese a todo, apenas recuperada del accidente, Chrissy comenzó a aprender braille y a caminar con un bastón.
“Cuando tome conciencia de lo que me había ocurrido, de que había perdido para siempre la vista y que jamás la iba a recuperar, me di cuenta que las opciones eran dar lástima o enfrentar la situación. Eso es lo que hice”, comentó Chrissy.
Justamente, ella conoció a su novio en una escuela para ciegos y tuvieron su primer hijo en julio de 2009. Aunque nunca podrá ver su prótesis ni cómo le queda, ella quiso usarla igual para sentirse más segura, especialmente en lugares públicos.
Como el disparo le quitó las paredes oculares y la cavidad nasal, los médicos decidieron aplicar una prótesis en lugar de un implante facial . Para ello, quitaron el tejido dañado, realizaron un corte en la cavidad nasal para formar una vía respiratoria, aplicaron implantes dentales y pusieron magnetos para mantener la prótesis en lugar.
La máscara facial está hecha con partes de hueso de la pierna derecha de Chrissy, decenas de tejidos de piel, y partes de metal. Además, para que fuera más natural, los médicos le agregaron deliñeador a los ojos plásticos, y se aseguraron que la silicona imitara el reflejo natural de la piel en la luz.
Pero la verdadera prueba para Chrissy fue cuando pudo quitarse la máscara negra y mostrarle su nuevo rostro a su hijo. “Todo está yendo muy bien. No parece que le molestara ni un poco”, afirmó ella.
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