El síndrome del pito tímido o mejor dicho la Paruresis, es un transtorno de origen psicológico que puede presentar diferentes niveles de gravedad: desde tener que esperar un tiempo hasta la imposibilidad de orinar.
Suele afectar a algunas personas, principalmente en servicios públicos, cuando se hallan fuera del ámbito de su vivienda y se desarrolla generalmente durante la pubertad. Es una especie de fobia social introducida por G. W. Williams y E. T. Degenhardt en 1954.
Una posible causa psíquica pueden ser una mala experiencia puntual, a menudo durante la pubertad, suele provocar la primera reacción parurética, la cual deja una impresión tan determinante que, a partir de aquel momento, ya no puede ir a un servicio de manera relajada.
Este tipo de experiencia puede tener diferentes causas: puede ser debida a un complejo de inferioridad, a una situación de estrés o a un problema familiar. A continuación el subconsciente relaciona las circunstancias de la primera reacción parurética con la tensión de los esfínteres, lo que hace generalmente que el trastorno de la micción sea atribuido a la presencia de otras personas, a pesar de que el origen puede ser muy diferente. Este mecanismo, se conoce por condicionamiento.
La terapia se rige según las reglas del tratamiento de fobias sociales y generalmente los hombres suelen pedir menos ayuda para resolver los problemas psíquicos que las mujeres. El número de hombres afectados se podría situar alrededor del 5%.
Los afectados por la paruresis suelen estar convencidos de que en los servicios públicos la gente les está observando o se están burlando de ellos. Algunos afectados masculinos relacionan su virilidad con la facultad de micción en los orinales públicos. En la mayoría de los casos los afectados no suelen hablar de su enfermedad, ya que les provoca vergüenza.
El miedo a las burlas o a no ser entendido contribuye al aislamiento social de los afectados. Ya que éstos intentan esconder su paruresis de otras personas, incluyendo amigos o familiares, este trastorno es muy poco conocido. Y a pesar de la gran difusión y de la gran presión psíquica, el concepto suele ser desconocido incluso por los afectados.
Hasta el momento, en el marco de la literatura científica, se han hecho pocas publicaciones al respecto, así que incluso los médicos y los psicoterapeutas disponen de poca información.
Bibliografía:
Enciclopedia de medicina.
Wikipedia
Algunas páginas que no recuerdo.
Suele afectar a algunas personas, principalmente en servicios públicos, cuando se hallan fuera del ámbito de su vivienda y se desarrolla generalmente durante la pubertad. Es una especie de fobia social introducida por G. W. Williams y E. T. Degenhardt en 1954.
Una posible causa psíquica pueden ser una mala experiencia puntual, a menudo durante la pubertad, suele provocar la primera reacción parurética, la cual deja una impresión tan determinante que, a partir de aquel momento, ya no puede ir a un servicio de manera relajada.
Este tipo de experiencia puede tener diferentes causas: puede ser debida a un complejo de inferioridad, a una situación de estrés o a un problema familiar. A continuación el subconsciente relaciona las circunstancias de la primera reacción parurética con la tensión de los esfínteres, lo que hace generalmente que el trastorno de la micción sea atribuido a la presencia de otras personas, a pesar de que el origen puede ser muy diferente. Este mecanismo, se conoce por condicionamiento.
La terapia se rige según las reglas del tratamiento de fobias sociales y generalmente los hombres suelen pedir menos ayuda para resolver los problemas psíquicos que las mujeres. El número de hombres afectados se podría situar alrededor del 5%.
Los afectados por la paruresis suelen estar convencidos de que en los servicios públicos la gente les está observando o se están burlando de ellos. Algunos afectados masculinos relacionan su virilidad con la facultad de micción en los orinales públicos. En la mayoría de los casos los afectados no suelen hablar de su enfermedad, ya que les provoca vergüenza.
El miedo a las burlas o a no ser entendido contribuye al aislamiento social de los afectados. Ya que éstos intentan esconder su paruresis de otras personas, incluyendo amigos o familiares, este trastorno es muy poco conocido. Y a pesar de la gran difusión y de la gran presión psíquica, el concepto suele ser desconocido incluso por los afectados.
Hasta el momento, en el marco de la literatura científica, se han hecho pocas publicaciones al respecto, así que incluso los médicos y los psicoterapeutas disponen de poca información.
Bibliografía:
Enciclopedia de medicina.
Wikipedia
Algunas páginas que no recuerdo.