
Por que digo que si encuentran la cura? por esto:
Un descubrimiento que genera esperanzas. Hace unos dias se conoció el caso de Timothy Ray Brown,
un enfermo de leucemia que se curó del sida luego de que se le practicara un transplante de médula ósea.
Al ser consultado al respecto, el doctor Elmer Huerta señaló que fue una verdadera casualidad lo sucedido con este paciente ya que el donante de médula ósea era genéticamente resistente al Sida, condición que sólo está presente en el 1 por ciento de los seres humanos.
Además se pudo conocer que la médula ósea del donante era compatible con el receptor, algo que en palabras de Huerta "es muy difícil que se repita". Sin embargo, el médico estuvo de acuerdo en que esta noticia deja abierta la posibilidad de hallar una cura del sida a largo plazo.
Aclaró que queda pendiente encontrar la proteína que hace posible la resistencia al Sida en este 1 por ciento de la población y se puedan hacer medicamentos para activar esta característica genética en un paciente con VIH.
Preservativos y SIDA
El uso del preservativo reduce sistemáticamente la transmisión sexual de la infección por VIH.
La mayoría de los casos de este tipo de infección derivan de las relaciones sexuales y el contacto con hemoderivados contaminados (por ejemplo, mediante el uso de drogas intravenosas). Siempre se indicó el uso de preservativos durante las relaciones sexuales como método para reducir la infección y la propagación de infecciones de transmisión sexual, como lo es el VIH. Mediante la revisión de los estudios se pudo comprobar que el uso constante del preservativo reduce sustancialmente pero no elimina por completo el riesgo de infección de VIH.
Éste es el resumen de una revisión Cochrane traducida. La Colaboración Cochrane prepara y actualiza estas revisiones sistemáticas. El texto completo de la revisión traducida se publica en La Biblioteca Cochrane Plus (ISSN 1745-9990). De La Biblioteca Cochrane Plus, número 3, 2007. Oxford, Update Software Ltd. Todos los derechos están reservados.
Aún no se ha determinado el grado de protección que ofrece el uso de preservativos contra el Virus de inmunodeficiencia humana y otras infecciones de transmisión sexual. Los estudios de cohorte de parejas serodiscordantes y sexualmente activas, que incluyeron un seguimiento de los integrantes seronegativos, permiten estudiar casos en los que existe un riesgo comprobado de infección por exposición del integrante seronegativo de la pareja, por lo que es posible calcular la incidencia de la enfermedad. Como hay personas que usan preservativos y otras que no, particularmente existen circunstancias en que algunas lo hacen en el 100% de los casos y otras nunca (0%), es posible evaluar la efectividad del preservativo mediante la comparación de las dos tasas de incidencia. La efectividad del preservativo implica una reducción proporcional de la enfermedad.
Objetivos
El objetivo de esta revisión es evaluar la efectividad del preservativo en cuanto a la reducción de la transmisión del VIH en heterosexuales.
Estrategia de búsqueda
Se localizaron estudios mediante bases de datos electrónicas (AIDSLINE, CINAHL, Embase y MEDLINE) y a través de búsquedas manuales en listas de referencias.
Criterios de selección
Se consideró elegibles a aquellos estudios que incluían: (1) datos relativos a parejas heterosexuales infectadas con VIH, serodiscordantes y sexualmente activas; (2) diseño longitudinal; (3) detección del estado de virus mediante serología e (4) información sobre el uso del preservativo en una cohorte de personas que "siempre" (100%) o "nunca" (0%) utilizaban preservativos.
Recopilación y análisis de datos
Los estudios identificados mediante la estrategia de búsqueda mencionada anteriormente y que cumplían con los criterios de inclusión fueron revisados para su inclusión en el análisis. Se registraron los tamaños muestrales, la cantidad de seroconversiones y los años persona de exposición libre de enfermedad para cada cohorte. Siempre que fue posible, se hizo lo propio con la dirección de la transmisión en la cohorte (hombre a mujer, mujer a hombre), la fecha de reclutamiento del estudio, la fuente de infección en el paciente índice y la presencia de otras enfermedades de transmisión sexual (ETS). Se excluyeron los informes duplicados sobre una misma cohorte y los estudios que contenían información incompleta o imprecisa. La incidencia del VIH se calculó a partir de las cohortes de personas que "siempre" usaban preservativos y en función de aquellas de personas que no los usaban "nunca". La efectividad se evaluó sobre la base de estos dos cálculos de incidencia.
Resultados principales
En el análisis final se incluyeron 14 de las 4.709 referencias que habían identificado inicialmente. Sobre un total de 13 cohortes de personas que "siempre" utilizaban preservativos, se obtuvo una incidencia de VIH homogénea de 1,14 (IC 95%: 0,56 a 2,04) por 100 años persona. Se registraron 10 cohortes aparentemente heterogéneas sobre personas que "nunca" utilizaban preservativos. En los estudios que incluyeron seguimientos más prolongados, en los que se evaluó principalmente a parejas de pacientes hemofílicos y transfundidos, se obtuvo una incidencia de VIH de 5,75 (IC 95%: 3,16 a 9,66) por 100 años persona. La efectividad global, o la reducción proporcional de seroconversiones de VIH mediante el uso del preservativo, es de alrededor del 80%.
Conclusiones de los revisores
Esta revisión indica que el uso constante de preservativos, es decir usar preservativo en todas las relaciones sexuales con penetración vaginal, reduce en un 80% la incidencia de VIH. Dado que en los estudios incluidos no se presentó un informe sobre el uso "correcto" del preservativo en cada relación sexual, aquí se evalúa la efectividad y no la eficacia de su uso. Además, debido a que en la mayoría de los estudios tampoco se mencionaba el tipo de preservativo utilizado, el cálculo de la efectividad se aplica generalmente al preservativo masculino, y no al de látex específicamente. Por lo tanto, la efectividad del preservativo es similar, aunque inferior, a la de la anticoncepción.
Testimonio de Médicos Católicos sobre el SIDA
1.- K.h. Meng (Korea)
Nací hace 60 años en Seúl (Korea). Actualmente soy doctor en Medicina y ejerzo como decano de Graduate School. Estoy graduado en la Catholic University Medical School in Seúl, posteriormente realicé estudios doctorales en la rama de Epidemiología en Estados Unidos. Soy el vicepresidente para Asia de la Federation of Catholic Medical Associations (FIAMC).
El primer caso de SIDA en Korea apareció en 1985; en el año 2000 se detectaron 230 nuevos casos, con lo que el total de infectados en mi país asciende a 1.500 personas. La mayoría de los contagios es por razones sexuales, en gran parte de los casos tienen entre 20 y 30 años. Por fortuna, la transmisión vertical sólo supone el 0,2% de los infectados por el virus del SIDA. En Korea, todos los nuevos casos son registrados en un centro de salud público, basado en la Ley de Prevención del SIDA. Cuando se les presentan los primeros síntomas se les trata de forma completamente gratuita. El principal reto es conseguir alojamientos y puestos de trabajo para los enfermos.
El Doctor Meng deja como mensaje que la Iglesia sí está involucrada en la lucha contra el SIDA y abogo por crear Fundaciones contra el SIDA.
2.- Otto Jungo (Suiza)
Nací hace 72 años cerca de Fribourg (Suiza). Ejercí de médico facultativo, aunque ahora estoy jubilado. Soy miembro del Comité de Doctores Suizos y fui delegado de la FIAMC en la ONU (Génova). Fui el secretario y tesorero de la FIAMC durante 33 años.
Han muerto 5.154 infectados con el virus del SIDA en Suiza desde 1983. Se ha registrado un descenso en el número de casos, pero en los últimos años ha sido más vago. La primera vía de contagio son los contactos sexuales.
El Doctor Jungo deja como mensaje que sólo la abstención en las relaciones sexuales homosexuales puede prevenir esta vía de infección del SIDA.
3.- John Lee (Singapur)
Soy doctor en Medicina y ocupo el cargo de presidente para Asia de la FIAMC. Nací hace 44 años en Singapur.
Tras el fuerte crecimiento de casos de infectados de SIDA desde que se detectó el primer caso, ahora se está produciendo un leve descenso. Existen 70 infectados por cada millón de habitantes, y es uno de los más bajos de la región. Más del 90% de las infecciones se produce por contacto sexual; en los cinco primeros años la mayoría se producía por contacto homosexual, pero cada vez registramos más casos fruto de relaciones heterosexuales. Pese a la mezcla de culturas occidental y oriental que se produce en Singapur, la visión del sexo es medianamente conservadora; la prostitución está prohibida. El caro tratamiento de fármacos para los enfermos no está cubierto por el Gobierno y es obligatorio notificar la enfermedad. El reto en Singapur es potenciar la abstinencia sexual y la fidelidad.
El Doctor Lee deja como mensaje que el condón no es la solución; de hecho, parte del problema es promover la cultura de la promiscuidad.
Ocho preguntas sobre el SIDA
1- ¿Cuál es el auténtico origen del SIDA?
2- ¿Cómo sería una breve historia del SIDA?
3- ¿Desde cuándo existe el SIDA, y a cuántas personas ha afectado ya?
4- ¿Es lo mismo ser seropositivo que tener el SIDA?
5- ¿Están bien definidas las formas de contagio del SIDA?
6- He oído que los condones no son totalmente eficaces para prevenir el SIDA por transmisión sexual. ¿Que hay de cierto en ello?
7- ¿Son acertadas las campañas que se hacen contra el SIDA?
8- ¿El SIDA tiene cura, o no?
1- ¿Cuál es el auténtico origen del SIDA?
El síndrome de inmunodeficiencia adquirida ( SIDA en castellano y AIDS en inglés) es una enfermedad de transmisión mayormente sexual que se debe a una mutación o cambio en un virus propio de una especie de mono africano, que pasó a la sangre humana y allí se ha adaptado y reproducido. Se conocen casos, estudiados posteriormente, de personas africanas que se infectaron hace 40 o 50 años, cuando ni la enfermedad ni el virus estaban descritos con perfección.
2- ¿Cómo sería una breve historia del SIDA ?
La corta historia de la enfermedad está salpicada por varios acontecimientos importantes. Después de descritos los primeros casos en 1981 entre los homosexuales, en 1983 Luc Montagnier descubre el agente causante: el VIH (virus de inmunodeficiencia humana). En 1985 ya estuvieron disponibles las pruebas para analizar qué sangre contenía o no el VIH. En 1983, se manifestó la epidemia del SIDA también en personas heterosexuales, y en 1985 se habían contabilizado casos en todos los continentes.
Seis años después de su detección, en 1987, se crearon diversos organismos para tratar de contener la rápida propagación. También en esta fecha, la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense, la FDA, autorizó el primer fármaco para tratar el SIDA. La terapia triple antirretroviral no estuvo disponible hasta 1996. En la actualidad, se investiga en la obtención de una vacuna que frene al virus.
3- ¿ Desde cuándo existe el SIDA, y a cuántas personas ha afectado ya?
El SIDA cumplió 20 años en el 2001 con 22 millones de muertes y se le considera como la epidemia del siglo XX. Algunas organizaciones como la ONU anuncian que lo peor está por llegar. Con datos de mediados del 2001, 36 millones de personas están infectadas por el virus, la mayoría de ellas en el África subsahariana. En muchas partes de mundo la epidemia está en fases iniciales.
4- ¿ Es lo mismo ser seropositivo que tener el SIDA?
El virus VIH es el agente que provoca el SIDA. Se dice que alguien es seropositivo, cuando ha dado positivo a la prueba con la que se localiza el VIH en una muestra de sangre. Sin embargo, se reserva hablar de que una persona tiene SIDA para cuando sus niveles de defensas (CD4) están por debajo de 200. El VIH realiza un trabajo destructivo, y cuando nuestro sistema defensivo de la sangre, el sistema inmunológico, está bajo mínimos, es cuando le sobreviene a uno el SIDA, con las enfermedades asociadas que ello conlleva. Por lo tanto. Rigurosamente se puede decir que toda persona con SIDA es seropositiva, pero no todos los seropositivos tienen aun el SIDA.
5- ¿ Están bien definidas las formas de contagio del SIDA?
Si, se puede resumir en tres modos de contagio:
1º por relaciones sexuales,
2º por la relación materno-filial durante el embarazo, y
3º por medio de contacto con sangre contaminada (transfusiones, jeringuillas).
Cualquier relación sexual con una persona seropositiva aporta el riego de que se haya producido contagio a la persona sana. Una madre puede transmitir la enfermedad a su bebe al dar a luz o al amamantarlo. Por último, las personas que utilizan y comparten jeringuillas en el uso de la droga tiene gran riesgo de contaminarse con el VIH y otros virus.
6- He oído que los condones no son totalmente eficaces para prevenir el SIDA por transmisión sexual. ¿Que hay de cierto en ello?
Cierto, hay muchos estudios científicos que demuestran el riesgo del uso del condón. Son diversas las razones: mal uso, frecuentes roturas, porosidad del látex, minúsculo tamaño del VIH, junto con las frecuentes circunstancias del abuso del alcohol o drogas. Los estudios aseguran que se mantiene un riesgo de entre un 12 y 30 % de que exista contagio. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ha asegurado que "el preservativo no elimina el riego de contagio", añadiendo que en materia sexual "la continua fidelidad con una persona no contagiada asegura al 100% el no contagio". Muchas campañas contra el SIDA recaen en una publicidad engañosa cuando aseguran que el uso del preservativo evita la transmisión del SIDA.
7- ¿Son acertadas las campañas que se hacen contra el SIDA?
Si nos remitimos al progreso del SIDA a nivel mundial, parece que las cifras nos dicen que en términos generales, no están siendo eficaces las campañas contra el SIDA. Sería imprescindible informar sobre qué es el SIDA y cómo se transmite hasta en el último rincón del planeta. Se ha hecho mucho en esta dirección, pero lamentablemente las autoridades olvidan que con informar no basta, sino que es necesario formar. Mientras haya personas que estén dispuestas a jugar con el riesgo de contagio, el SIDA seguirá progresando.
La educación se ha dicho siempre que es el arma que los pueblos deben usar para cuidar su salud y conseguir el progreso social. Si los que gobiernan los pueblos no promueven la educación y los valores humanos y familiares que ello conlleva, tenemos SIDA para muchas décadas más y en continua expansión. La fidelidad familiar, la auténtica educación sexual, el rechazo de las drogas, etc. son valores que se debe transmitir a los ciudadanos cualquier gobierno que se precie.
8- ¿ El SIDA tiene cura, o no?
En términos generales, la respuesta es no. Una vez que la persona se ha infectado de VIH, no hay quien se lo quite. Lo que es cierto, es que afortunadamente, sobre todo en los países desarrollados, se dispone de medicamentos que frenan la reproducción del VIH, logrando con ello que en muchas personas no les sobrevenga el SIDA. En esas personas, la infección por VIH se convierte en una enfermedad crónica. Si una persona infectada no recibe ningún tipo de tratamiento, lo normal es que en 6 ó 10 años se le desarrolle el SIDA y fallezca. Si recibe tratamiento, no está exenta de la posibilidad de efectos secundarios negativos.
El desarrollo de la enfermedad se produce de forma distinta en los países ricos que en los pobres; en los primeros, los enfermos pueden acceder desde 1996 al tratamiento antirretroviral, mientras que los segundos no pueden costearse los fármacos. Es por ello, por lo que se demanda un esfuerzo de solidaridad por parte de compañías y gobiernos, hacia los países pobres, para que puedan disponer de fármacos a precios asequibles.
Las personas con SIDA precisan de todo el apoyo de familiares, amigos y organismos asistenciales, para sobrellevar esta enfermedad sin cura, pero ante la que una actitud animosa de lucha puede ser decisiva.
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NO AL SIDA

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