Bienvenidos
Como construir una maqueta de un ómnibus
La construcción de una maqueta es un largo proceso que culmina en la reproducción de
ese modelo de ómnibus con el que uno ha soñado.
Recuerdo de botija haber deseado tener para jugar al ACLO 211, a un Leyland Simoni,
tener Alfas blancos y azules para hacer una terminal…. en fin. Este sueño se ha hecho
realidad luego de años y años de preparación. ¿Por qué? Bueno, pues hemos de pensar
que vamos a construir un cuerpo con volumen y allí es donde entran a jugar la
perspectiva, la proporción y el espacio…
Todo amante de los ómnibus ha garabateado muchas veces esos ómnibus amados, y allí
es donde todo empieza. Las nuevas tecnologías nos permiten captar todos ángulos
inimaginables, y no hablemos de esas que permiten de una foto captar el volumen.
Pero no cabe duda que el dibujo es lo mejor. Y para dibujar, nada mejor que observar.
Esa es la cualidad primera del maquetista. Debe saber dibujar, crear una imagen en el
cerebro e ir plasmándola en los materiales a los que les va dando forma. La observación
es primordial. De nada nos servirá un producto prístinamente hecho si no se parece al
original.
Pasemos pues a nuestro proceso.
El primer paso es construir las piezas que hemos de utilizar. O sea primero hay que
dibujar todos los componentes de la carrocería, costados, frente, cola, mamparas internas,
en fin todo lo que vaya a utilizarse. Pueden usarse varias escalas. Los ingleses utilizan
fracciones de pulgadas, pero lo mejor es utilizar el viejo y querido sistema francés – por
demás universal-mente generalizado- y utilizar centímetros. Pueden utilizarse varias
escalas. La mejor es la escala 1:50, donde 1 m equivale a 2cm.
A partir de allí necesitaremos varios materiales: cartulina , cartones de varios grosores,
acetato para los vidrios (250 rígido es el mejor), pegamento, cola vinílica, cianoacrilato,
alambres, papel metalizado, cotonetes, palillos de dientes, cargas vacías de lapiceras,
tubitos de chupa-chupas, lápices, pinturas,pinceles de varios números, marcadores varios,
un cutter fino y uno grueso. Otros materiales se utilizarán según corresponda.
Fig 1
Una vez troqueladas las piezas (perforadas las ventanillas, cortados los bordes), y
moldeados adecuadamente (los costados pueden ser convexos, es necesario realizar el
doblez de los chorizos, ajustar curvaturas de los frentes) y pintado por dentro , se colocan
los vidrios y se ensamblan las piezas.
Fig 2
Fig 3
Como todos los vehículos anteriores a la
década del 70 tienen superficies redondeadas (bombés), estos se realizan con papel
metalizado.
Fig 4
Se cubre a continuación con masilla plástica (si se consigue laca
nitrocelulosa mejor) No asustarse de las superficies irregulares. Las rebajaremos con
papel de lija (uno basto para rebajar, uno fino para culminar).
Fig 5
Fig 6
Luego se realiza
el “sándwich”, es decir se pega también el revestimiento interno. Siempre es bueno pintar
cartón previamente, para ahorrar enojosas situaciones en que se pinte el acetato. Es bueno
recordar, que el acetato, como todo polímetro petroquímico, reacciona con otras
sustancias, perdiendo transparencia. Aquí es bueno aclarar que si se desea un vehículo
con interior, se deben colocar los pasamanos (con alambre) y las luminarias (rodajas decarga de lapicera) Estas pueden pintarse plateadas utilizando un marcador metalizado o
esmalte aluminio.
Fig 7
A continuación se realiza el piso y se colocan los asientos y todo
otro aditamento que vaya fijado al piso (volante, pedalera, palancas de cambios, etc.)
Dejamos esto a la capacidad y gusto del constructor. El mejor material es el alambre. Si
no se quiere pasar por el trabajo del interior, puede pintarse de negro por dentro el acetato
o utilizar uno de dicho color.
Hay que aclarar algo que obviamente es parte de la vida que queramos darle a nuestra
réplica y esto es el número de la línea y el destino. Estos son, a mi criterio cosas
elementales. Una cosa es un coche por la “125 CERRO”, que el mismo coche por la “125
ADUANA”. Esto hace además que tengamos que auxiliarnos pues con los cambios
sufridos a lo largo del tiempo por las distintas líneas, un tipo de coche puede no haber
utilizado nunca cierto destino. Los destinos pueden confeccionarse en la compu (fondo
negro, letras blancas, nunca exceder el tamaño 12). Los números pueden dibujarse o
realizarse del mismo modo. Hay que ser observador y buscar el tipo adecuado al original.
Esto entonces, se coloca por detrás del acetato (recomendable) o se recorta y se pega por
encima.
Culminado el piso, este se coloca desde abajo y se pega al resto de la carrocería. Poco
queda ahora. Simplemente el decorado exterior, realizando viguetas con tiras muy finas
de cartulina o papel encerado (es más grueso que el papel común y facilita la pintura)
defensas con alambre, goteros, luces exteriores y si es un vehículo antiguo, todos los
posibles accesorios que llevan normalmente estos. Pensar en la “abertura” del frente de
los viejos cachilos … espolones, chaperos, ruteros, extintores… Con un poco de ingenio,
incluso puede simularse el motor. Los faros pueden ser realizados de varias maneras:
consiguiendo objetos que los simulen o moldeándolos en cianoacrilato o resina sobre
masilla de moldear (la plasticina es el mejor soporte para realizar el negativo) No hay que
olvidarse de copiar en la parte inferior el chasis, pues permite sostener mejor los trenes
rodantes y puede servir de soporte de los paragolpes.
Los trenes rodantes pueden ser un verdadero dolor de cabeza. Lo mejor es conseguir
algún tornero que realice las ruedas en madera (normalmente es difícil encontrar uno y es
caro) Las ruedas que tienen actualmente los juguetes, ya no son de buena calidad. Hasta
hace poco unos ómnibus de juguete, traían unas ruedas que simulaban muy bien las
ruedas Leyland, pero hace rato que dejaron de venir. El eje puede hacerse con alambre
grueso y rígido, o utilizarse espìgas de cotonete o palillos de dientes. Si se consiguen
ruedas de juguetes, mejor, pero no olvidemos que no nos podemos salir de escala. Lo más
aconsejable son ruedas de 20mm de diámetro (sirven para rodados grandes), de 17 mm
para Mercedes Benz y otros chasis y cachilos viejos, y si se consigue un diámetro menor,
sirve para micros o vehículos muy antiguos. Las rueditas de aquellas cachilas de armar
que venían con las tapas de refrescos, pueden servir.
El toque final es la pintura. Lo primero es darle una mano con fondo de terminación, pues
evita el tener que dar varias manos, dependiendo de la porosidad del material de
construcción. Con esto hay que tener cuidado, pues normalmente los colores no vienen
comercialmente. Muchas veces deben crearse. Los tonos azul cielo, azul bolita, azul del
rey, verde inglés, verde ópalo, rojo bermellón, gris, blanco (de titanio es el mejor pues no
se vuelve amarillo), marfil antiguo, anaranjado, son los mejores. Los amarillos, deben rebajarse con blanco. Otros colores como beige, verde agua, rojo techo , pueden ser
realizados por el constructor, pues no vale la pena comprar una lata si no va a utilizarlos
en gran cantidad. Un consejo: no intenten realizar el color del esquema de COPSA, pues
es un color especial fabricado para esa empresa, lo mismo que el gris CUTCSA. Este no
tiene tanto problema, si le agregamos a un gris unas gotas de verde, pero ojo… no nos
pasemos. Finalmente, con marcadores metalizados pintaremos las viguetas y las
canaletas. Con marcadores de CD, finalmente agregaremos la letrería del coche (nombre
de la empresa, números de serie, matrículas, etc. Si se desea más realismo, pueden
agregarse carteles publicitarios, pero eso es otra historia. Ojo, la superficie debe estar muy
seca, pues se estropea el marcador de lo contrario. Lo mejor es dejar pasar varios días,
dos o tres. Es recomendable, que en lo posible, se deje reposar el coche recién pintado en
lugar bien ventilado para que seque bien. ¡¡¡Cuidado con los días de humedad ambiental
alta!!! Y así finalmente, luego de un tiempo variable, podemos contar con una réplica
exacta del ómnibus de nuestros sueños.
Para este trabajo, he utilizado el proceso de construcción del coche 20 de A.M.S.A. por la
línea 203 destino PUNTA GORDA. No olviden recabar datos de registros para evitar
errores.
Fig 8
Fig 9
El la fig 10, tenemos el original que se utilizó para construir esta réplica. Pero, no se
animan a hacerla de memoria? Con un poco de práctica y muchas horas de dibujar, puede
lograrse.
A todos quienes se aventuren en esta hermosa aventura, SUERTE!!! Pasarán horas
entretenidas y verán plasmarse en sus manos un sueño.
El cerebro, agradecido.
¡El ómnibus original!
Sígueme!
