A fines de enero la marca sueca lanzó el modelo en Chile, mostrando las potencialidades del primer híbrido diésel del mundo.
Para muchos conductores el concepto “híbrido” es sinónimo de limitación, de autos muy costosos, de poca potencia e incluso de un cliché de última generación, puesto que al usar electricidad proveniente de fuentes no renovables también generamos emisiones de carbono. Seamos críticos: no todos los híbridos o eléctricos consiguen desplazar a los modelos actuales, y ese justamente es el problema.
Sin duda, a las tecnologías “limpias” o más limpias que la usada en los autos convencionales hay que darles una oportunidad para que puedan mejorar este planeta. Eso sí, los gobiernos también deberían darse ese trabajo y facilitar a los usuarios el uso de este tipo de autos.
Como en todos los formatos, hay autos más baratos y más caros, y claramente el Volvo V60 Plug-in Hybrid (en parte por su cualidad de ser un Volvo) es un auto costoso. Sin embargo, puede convertirse en la mejor alternativa para alguien que tenga los recursos y la voluntad por reducir su huella en el planeta.
Un híbrido muy rápido
Apenas me subí al V60 Plug-in Hybrid, el encargado me dijo que “este auto es muy, pero muy rápido”. En un principio presioné el acelerador con mucho cuidado. Salí a la calle y me di cuenta que realmente estaba frente a un felino silencioso y veloz. Tiene una capacidad de respuesta realmente ágil en sus tres modos de conducción (Pure, Hybrid y Power).
En el modo Pure, que solo funciona con el motor eléctrico que funciona con la tracción trasera, es posible conseguir una autonomía máxima de hasta 50 kilómetros, con cero emisiones de carbono. Es decir, para los que vivimos en la ciudad podríamos reducir al mínimo el gasto en combustible con solo enchufando el V60 Plug-in Hybrid todas las noches. Este sin duda es el modo más impresionante, alcanzando mayores velocidades (96 km/h) que otros híbridos del mercado sin la necesidad de usar el motor de combustión interna.
El modo Hybrid es la configuración que el auto trae por defecto cuando parte. Evidentemente, este es el mejor equilibrio entre potencia y consumo puesto que el sistema acciona el motor diesel y el motor eléctrico a la vez, emitiendo 49 g/km. En tan solo 6,9 segundos es posible llegar a 100 km/h.
Al acabar la energía de las baterías, el sistema pasa inmediatamente al modo Power (solo el motor diésel de 2.4 litros). Este es el modo menos atractivo del auto. De un auto casi totalmente silenciosos, el V60 Plug-in Hybrid pasa a retumbar como cualquier otro diésel. Es como viajar en el tiempo de 2014 a 1994.
Consume lo mismo que una aspiradora
Le pregunté a uno de los vendedores del concesionario cuánta electricidad gasta el Volvo V60 Plug-in Hybrid y me dijo “lo mismo que gasta una aspiradora en un mes” (una aspiradora grande consume 0,35 kWh). El problema es que no sé cuántas veces pasará la aspiradora él en su casa, al menos yo olvidé la última vez que limpié la alfombra de mi departamento (broma). Para conectarlo solo hay que tener un enchufe de 6A, 10A, ó 16A. Con el de 16A se demora 7,5 horas, mientras que con el de 6A, se demora 4,5 horas.
Máxima seguridad
Otro detalle que me llamó la atención es la cantidad de sensores que trae el auto. Como decía el encargado de Volvo en la presentación en enero pasado “el V60 es un auto a prueba de...”. Es un auto perfecto para "los peligros al volante". Tiene sensores de proximidad, reconoce las zonas con velocidades restringidas y es muy "dócil" al estacionar. Asimismo, el V60 Plug-in Hybrid no parte si el auto está enchufado a la corriente.
Un station wagon con estilo
Quizá muchos se preguntarán por qué Volvo integró la tecnología del V60 Plug-in Hybrid a un modelo con formato station wagon como lo es el V60. La respuesta es que a los escandinavos y a los europeos en general les gusta este formato y por la misma razón la compañía desarrollo este modelo. Sin embargo, a pesar de tener ese aire familiar propio de un station, tiene un diseño bien deportivo, y lo mejor un gran maletero (obviamente inferior al del V60 corriente ya que en la parte trasera guarda las baterías).
Lo bueno cuesta caro
Las primeras unidades deberían llegar dentro de los tres primeros meses con un costo de USD $80.000 (CLP $40 millones).