Escoge la tarjeta de crédito más grande y flexible que tengas.
Introduce la tarjeta en la hendidura entre la puerta y el marco (donde está el pasador). Introduce la tarjeta en un ángulo perpendicular a la puerta y hasta que tope con el pasador.
Inclina la tarjeta de tal manera que el lado que está más cercano a ti esté tocando o casi tocando la perilla de la puerta. Presiona hasta que sientas que se desliza más. De esta manera estarás introduciendo la tarjeta por debajo de la parte inclinada del pasador.
Inclina la tarjeta hacia el lado opuesto para forzar el pasador a abrirse. Abre la puerta.
Advertencias
Existe la posibilidad de que dañes tu tarjeta de crédito.
Aplica esta técnica solamente en tu propia casa. Tienes que tener la manera de demostrar que la casa es tuya con algún comprobante, en caso de que la policía te lo requiera.
Si esta técnica es usada para abrir la puerta de una casa ajena, la policía podría ponerte en un cuarto cerrado con barrotes que no se podrá abrir con ninguna tarjeta de crédito.
Introduce la tarjeta en la hendidura entre la puerta y el marco (donde está el pasador). Introduce la tarjeta en un ángulo perpendicular a la puerta y hasta que tope con el pasador.
Inclina la tarjeta de tal manera que el lado que está más cercano a ti esté tocando o casi tocando la perilla de la puerta. Presiona hasta que sientas que se desliza más. De esta manera estarás introduciendo la tarjeta por debajo de la parte inclinada del pasador.
Inclina la tarjeta hacia el lado opuesto para forzar el pasador a abrirse. Abre la puerta.
Advertencias
Existe la posibilidad de que dañes tu tarjeta de crédito.
Aplica esta técnica solamente en tu propia casa. Tienes que tener la manera de demostrar que la casa es tuya con algún comprobante, en caso de que la policía te lo requiera.
Si esta técnica es usada para abrir la puerta de una casa ajena, la policía podría ponerte en un cuarto cerrado con barrotes que no se podrá abrir con ninguna tarjeta de crédito.