Un panadero libanés
Anwar, un panadero libanés de 55 años, dejó de poder pagar al BBVA la cuota mensual de 1.400 euros por el piso de 65 metros cuadrados después de tener que cerrar su negocio. En la subasta, la entidad se hizo con el piso por el 50% de los 210.000 euros que le concedió en su día a la familia para poder comprar el piso. Como le ocurre a decenas de hogares hipotecados en el Estado español, esta familia todavía tendrá que seguir pagando la diferencia al banco pese a que éste se haya quedado con el piso.
Decenas de personas de todas las procedencias, en un reflejo fiel de la realidad multiétnica del barrio de Tetuán, están apoyando a la familia amenazada de desahucio, compuesta por una pareja de mediana edad y su hija de 16 años. Un juzgado decidió aprobar el desalojo de la familia hace 5 semanas, después de un proceso judicial de un año y medio.
Fuente del texto y +
Toma la calle el 19-J
Anwar, un panadero libanés de 55 años, dejó de poder pagar al BBVA la cuota mensual de 1.400 euros por el piso de 65 metros cuadrados después de tener que cerrar su negocio. En la subasta, la entidad se hizo con el piso por el 50% de los 210.000 euros que le concedió en su día a la familia para poder comprar el piso. Como le ocurre a decenas de hogares hipotecados en el Estado español, esta familia todavía tendrá que seguir pagando la diferencia al banco pese a que éste se haya quedado con el piso.
Decenas de personas de todas las procedencias, en un reflejo fiel de la realidad multiétnica del barrio de Tetuán, están apoyando a la familia amenazada de desahucio, compuesta por una pareja de mediana edad y su hija de 16 años. Un juzgado decidió aprobar el desalojo de la familia hace 5 semanas, después de un proceso judicial de un año y medio.
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Toma la calle el 19-J