Para limpiar plata lo mejor es un poco de agua caliente, un poco de sal.
Hay un método fácil y eficaz que se puede realizar con elementos caseros y que consiste en:
- forrar con papel aluminio el interior de un recipiente
- llenarlo con agua caliente
- disolver sal en el agua
- introducir los cubiertos u objetos de plata
La temperatura del agua acelera la reacción y los iones de cloro (Cl) de la sal (ClNa) atacan la superficie del aluminio permitiendo su oxidación. Como resultado, la plata sulfurada se reduce a plata metálica (como queríamos) y el azufre se elimina devolviéndolo al aire en forma de sulfuro de hidrógeno (quizá huela a huevos cocidos) y el papel de aluminio… bueno… a la basura
Hay un método fácil y eficaz que se puede realizar con elementos caseros y que consiste en:
- forrar con papel aluminio el interior de un recipiente
- llenarlo con agua caliente
- disolver sal en el agua
- introducir los cubiertos u objetos de plata
La temperatura del agua acelera la reacción y los iones de cloro (Cl) de la sal (ClNa) atacan la superficie del aluminio permitiendo su oxidación. Como resultado, la plata sulfurada se reduce a plata metálica (como queríamos) y el azufre se elimina devolviéndolo al aire en forma de sulfuro de hidrógeno (quizá huela a huevos cocidos) y el papel de aluminio… bueno… a la basura