

Es cierto que a simple vista puede ser difcil de llevar a cabo y de dudosa utilidad, pero te recomiendo que lo intentes y luego decidas.
Puedes empezar reservándote unos minutos al día para aprender a no hacer nada.
Puede ser en el momento de la comida o gracias a esa hora que ganas si te levantas antes.
El objetivo final es conseguir un día o medio al mes para no hacer nada.

Imagínate durante una relajante tarde de sábado en tu casa.
Estás viendo en la TV el último informe económico mundial, cambiando los pañales de tu bebé,
hablando por el móvil con tu jefe de los últimos detalles de la reunión del lunes con unos importantes clientes,
y mantienes en espera a tu suegra al otro lado de la línea del teléfono fijo.


Otro consejo de simplicidad llevada al extremo es no hacer la cama.Los quehaceres domésticos se han ido relajando al cabo de los años, y en esto se incluye tener la cama perfectamente hecha, sin arruga alguna.
Si hay tanta confianza con alguien que puede entrar en tu dormitorio también la hay para que vea una cama un tanto desaliñada.
Y siempre queda el recurso de decir:
“Estamos aireando las sábanas”

Una forma de simplificar la vida es reducir los reuniones sociales.
Hay personas con las que estamos a gusto y con las que queremos reunirnos.
Por otra parte van surgiendo uno tras otro compromisos sociales con quienes no tenemos un interés especial de compartir nuestras veladas.
La idea es reducir o incluso eliminar todo lo que sea puramente un compromiso.
Sencillamente diga no, gracias.
No decir sí cuando en realidad deseamos decir no.
Quizás seas de las personas a las que les resulta sumamente difícil rechazar reuniones sociales porque temen herir a los demás.
Si este es tu caso te recomiendo que pieneses en una serie de excusas razonables que puedas usar para eludir aquellos eventos que quieras evitar.


La puesta de sol es posiblemente, junto al amanecer, uno de los mejores espectáculos de los que podemos disfrutar.
Siempre que las condiciones atmosféricas lo permitan, podemos admirar unas tonalidades en el sol, las nubes y el cielo que son diferentes cada día.
Es una gran momento para detenerse a gozar de unos apacibles instantes.

Mantener una vida simplificada implica un cierto grado de vigilancia.
Pero si no estás alerta puedes volver rápidamente a una vida cada vez más complicada.

Muchos han creído que lo ideal, y casi obligatorio, en la vida es:* Conseguir una gran casa,
* Un coche enorme,
* Pertenecer a los mejores clubs sociales,
* El mejor matrimonio,
* El salario más alto,
* Los hijos más inteligentes y un largo etcétera.
La mayoría no han llegado a cubrir todas sus expectativas y son infelices por haberse quedado a medio camino. Una minoría han alcanzado lo que se propusieron pero no son felices, con un trabajo demasiado absorvente que les mantiene ocupados demasiadas horas y que en muchas ocasiones no les satisface, pero que no pueden dejar porque el sueldo les permite continuar con su flamante estilo de vida.

¿Debemos cambiar nuestros hábitos porque nos lo aconseja un amigo? ¿Aprendemos la lección después de tener un fracaso?
¿Es mejor prevenir a los demás de los problemas que pueden tener o simplemente estar ahí para cuando ellos quieran?
¿Las personas cambian por si solas o a consecuencia de los consejos de amigos o familiares?


Si tu vida está repleta de compromisos sociales, agendas apretadas en el trabajo, viajes,
fechas límite, etc. ,
PASA UN DIA AL MES EN SOLEDAD


Seguramente alguna vez te has encontrado ante una situación en la que debías elegir entre dos caminos: el A y el B.
La lógica te decía tomar el camino A y una voz interior te decía que B.
Y el tiempo demuestra que lo correcto era seguir el camino dictado por esa voz interior que es la intuición.
La vida actual, tan acelerada, no suele permitirnos escuchar a la intuición, simplemente no tenemos la calma suficiente para hacerlo.
Ante decisiones importantes suelo hacer una lista de pros y contras.
Esto es importante, pero también es importante considerar lo que dice nuestra intuición.

¿Has pensado alguna vez en cuanta energía se malgasta y como te complicas la vida fingiendo ser lo que no eres?
Creo que todos, en mayor o menor medida, hemos fingido alguna vez.
Debemos quitarnos esa obsesión del que dirán, ser fieles a nosotros mismos y hacer aquello que nos gusta.

No hay nada más desalentador que trabajar 8 ó 10 horas en algo que no quieres o que no te gusta hacer. Por eso haz lo que realmente quieres hacer en tu vida laboral.
Lo primero es saber lo que quieres hacer y después hacerlo.
Descubrir a lo que uno se quiere dedicar en la vida no siempre resulta fácil.
Supone indagar, hacer pruebas, consultar con otras personas,…
Y después de averiguarlo tienes que organizar tu vida para llevarlo a cabo.


Las estadísticas dicen que en se ve la televisión una media de 3h:30min cada día.
Si anotas durante un mes el tiempo que pasas ante el televisor y haces una media diaria, seguro que descubres que gastas mucho mas tiempo del que te imaginabas.

Con un consumo responsable reducimos la cantidad de envoltorios, bebiendo agua en lugar de refrescos reducimos plásticos y latas, poniendo fin al correo comercial disminuimos el consumo de papel, comprando solo lo necesario reducimos residuos.
A la risa se le atribuyen múltiples efectos beneficiosos que mejoran nuestra calidad de vida. Es una fabulosa vía de escape que des-estresa, percibiendo la realidad más positivamente.
Entre sus beneficios se encuentran: