La película de Akira tenía como primer objetivo rediseñar la motocicleta
Tras la salida de Albert Hughes como director del proyecto de adaptación del clásico anime/manga Akira, no ha existido mayor movimiento al respecto. Pero eso no implica mayor escenario adverso, toda vez que los fans más recalcitrantes están en contra de la americanización del concepto y el uso del nombre para un proyecto que trasladaría la acción de Neo-Tokio a Neo-Manhattan, perdiendo en el camino el sustento para la toda la premisa atómica y de sociedad en crisis de la obra de Katsuhiro Otomo. En ese escenario, el diseñador Chris Weston se refirió de su trabajo en la pre-producción, que lo llevó a estar un año en el centro de la conceptualización de la versión.
Bueno, puedo contarles que durante mi primer día en el trabajo, se me pidió “rediseñar la motocicleta”. Sí, eso está en lo correcto. LA motocicleta. Estaba horrorizado como tu lo estás, probablemente más, porque era al que los fanboys culparían cuando inevitablemente lo declararan una burla.
En mi defensa, diría que al menos traje amor por el arte de Otomo y admiración por la estética de su diseño. No quería alejarme demasiado del diseño clásico, pero tengo que admitir que las reproducciones calcadas de la motocicleta de Kaneda en la vida real lucen un poco “kitsch”.
Weston explica así que crearon una versión más contundente y sucia, en donde los neumáticos y motor eran más grandes, con parte de la cubierta removida para dejar al descubierto las piezas internas con el fin de presentar su funcionamiento. “Kaneda estaba en una pandilla de motociclistas que usaban estos vehículos como armas, por lo que le dimos un vistazo más golpeado, con unos rasmillones por aquí y por allá“, afirmó.
¿Qué tal? ¿Están de acuerdo que es necesaria el rediseño? ¿Creen que es mejor que el proyecto siga muerto?