Nos habíamos perdió y no sabíamos nada de lo que pasaba en verdad, aun teníamos la fe de que esto llegaría a cambiar, aun así teníamos miedo nos topamos con un soldado de la 3ra sección, estaba infectado…
BATALLA TOKIO FINAL: LA CRUEL REALIDAD
Levante la cabeza y estire ligeramente los músculos y de una forma extendida desenfundé mi arma secundaria, como si quiera alargar aunque sea un poco aquel momento, quite el seguro y lo vi ahí respirando con dificultad, ensangrentado y desbaratado. Le apunte a la frente a lo que el reaccionó cerrando los ojos. El sonido del aire resquebrajado, junto a ese silencio que se hacía evidente entre todos. Quizás queriendo que este momento fuera solemne y dure un poquito más, aún así debíamos continuar.... No sabíamos lo que nos esperaba.
Zombie World - Nota 7 "Batalla Tokyo parte 4"
EL DESCENSO AL INFIERNO
El fogueo se hacía cada vez más brillante y fuerte, mientras nos acercábamos a la base, recargamos y al fin subimos la colina que nos separaba de las defensas.
Con los ojos atónitos notamos que un árbol había sido derribado y entre sus ramas pedazos de unas elices sobresalían rodeados de fuego que de a poco consumía la verde madera creando una estela de humo que se extendía hasta el cielo.
Con los dientes apretados, de alguna manera negándonos a creer que lo que veíamos era cierto avanzamos con la idea de encontrar un error en nuestras tristes suposiciones.
Un calor seco comenzó a sembrarse en nuestros cuerpos, como si estuviéramos descendiendo al mismo infierno, cada vez se hacía más intenso.
Cuando detrás de nosotros un engendro salió desde el pastizal gruñido y gritando, directamente al notarnos comenzó a correr sin técnica ni instrucción, pero se acercaba con toda prisa, Furrel rápidamente tomó su escopeta y le desprendió un brazo, el zombie se detuvo un momento por el impacto miro su faltante miembro para volver a la carga, comenzamos a retroceder, cuando Furrel efectuó otro disparo está vez en el centro de su pecho haciendo caer por la fuerza de la bala dejando una estela de sangre, Furrel volvió a cagar su arma pensando haber terminado la faena cuando el individuo se sacudió en el suelo hasta ponerse de cuclillas, la posición y el impacto mostraban que parte de su tórax estaba destruido derramando un líquido más negro que rojo. Sencillamente se paró para aullar y comenzar de nuevo a correr...
Que estaba pasando?
El pánico del momento nos hizo subir la colina de espaldas cuando al fin Yanes salió de atrás y tomando su armamento final se adelantó a nosotros y como un ninja de películas viejas salto para tomar impulso y partir en dos literalmente al zombie para luego alejarse y ver como los baños sanguíneos saltaban un líquido negro mientras el resto del cuerpo caía al suelo.
Aún sin entender bien lo que había pasado nos dimos la vuelta para avanzar...
El fuego se había apoderado de los árboles y parte del suelo elevando cenizas hasta el cielo, la luz reflejante hacía notar una situación aun más perturbadora, decenas de cuerpos estaban tirados por los suelos en formas aberrantes y grotescas... Pronto se llegó a sentir el olor nauseabundo de los cadáveres y escuchar muy cerca el sonido de raudaces balas.
Estábamos dispuestos a aceptar el dolor, éramos supervivientes de él, por eso en un principio pensamos que establecer relaciones interpersonales era algo ilógico, aún así mientras comenzábamos a caminar para llegar al punto de descenso los rostros bañados por la muerte se nos hacían reconocibles uno por uno.
¿Qué hacer?
¿Gritar?
¿Llorar?
Lo único que podría traernos paz en esos momentos solo podía ser, la venganza.
Así que tomamos nuestras armas tratando de no ver más rostros familiares y matar a esos hijos de puta.
El fuego y los escombros formaban una escena apocalíptica salida de una de esas proyecciones que antes llamaban películas de terror.
Todo parecía preparado para causar tensión. Gritos alrededor, jadeos acompañaban a bestias que corrían sin ninguna técnica, llegaban como si lo único que los estorbara fueran los árboles, aún sin sentirlos algunos se golpeaban con ellos pero luego se reponían, más y más cerca.
Teníamos 50 balas cada uno, además de 8 balas de escopeta y 12 de la pistola... Algunos cambiaron su arma principal por la escopeta, las balas comenzaron a volar cuando los individuos estaban a menos de 50 metros. Con la intención de no perder tiempo y balas se buscaba derribar la cabeza de aquellos seres, eliminándolos definitivamente.
Estábamos a mitad de la capacidad, de pronto Yanes salió de las filas, desenfundo su arma principal y comenzó a gritar incoherencias y disparar a todo el que encontraba... nadie, podía procesar lo que veía, y así de sorprendente los zombie fueron atraídos por aquel espectáculo comenzando a acorralado, no sabíamos que hacer. Pronto el número de bestias se amplió, un cierto nerviosismo, que de alguna manera algo nos hiciera perder el equilibrio de la situación, era más evidente.
Yanes...
Generalmente algo distraído pero en aquel momento luego de gastar su última bala a disposición y sin tiempo de recargar tomó su "Última y Definitiva", al tiempo de sacarla derribo a uno al suelo, con el impulso hizo un círculo en el aire para tomar impulso y partir la cabeza de dos individuos, cambiando de mano para cortar las piernas de un tercero y luego decapitar a un cuarto, mientras seguía su faena y tomaba uno tras otro, partiendo y desmembrando. Nosotros lo protegíamos de alguna manera mientras avanzábamos hacia los helicópteros cargadores.
Pero nunca nos pusimos a considerar el porqué Yanes tomó la decisión de atacar así... desvíe la mirada hacia él un momento, entonces lo note, lágrimas gruesas corrían por sus mejillas, estaba mal, de alguna manera.
Deberíamos sacarlo de ahí rápidamente, no estaba consciente, estaba descontrolado, cambie de cargador, y decidí abrirme pasó, no por la idea de rescatarlo, sino más bien por el objetivo de no perder a nadie más.
Ya a unos 100 metros de los cargadores tome a Yanes de la chaqueta, jalándolo hacia el suelo, por instinto me trato de atacar, en ese momento supe que estaba en shock, lo bloquee y lo tome del cuello para golpearlo dos veces en la cara para que reaccionará, algunos me vieron con miedo, Yanes me vio fijamente con gran daño en su cara, lo escuche decir perdón, pero eso no importaba ahora.
"recarga tu arma" le dije y lo ayude a levantarse.
Debíamos subir de una vez y huir.
- Y que de los otros... No podemos hacer nada?... tengo miedo?... estoy siendo egoísta?... Ya sé.
Debíamos probar algo antes de entrar en pánico.
El capitán tomó la radio mandando una señal de rescate, las balas y los gritos eran motivo para pensar lo peor, aún de alguna manera no se sentía esa presión.
Un silencio, y luego el crack', ruido de sintonización, acoples, se comenzó a emitir un sonido típico de estos aparatos, hasta que las señales de voz hicieron eco en el pequeño parlante que tenía el radio...
"....ho-...hola, alguie- me --chucha, aquí equipos 4, 2, 6, 9... El plan....el plan...falló, retirada inmediata, estamos a 10 minutos del punto de descenso, repito el plan...fallo.... estamos a 10 min..... ...descenso..."
La señal se cortó, el sistema de recepción estaba, fallando, pero porqué?
"Ya lo escuchamos, pasen la voz un grupo de 10 comience a encender los cargadores el resto apoyen, pasen la voz, rápido, rápido!!!"
Tomamos las armas y decidimos soportar y intentar de algún modo tener despejado el campo de despegue a la llegada de los refuerzos hicimos el cambio y fui junto con la mitad del equipo al frente de batalla, el capitán junto a 78 "Elite-Z" que teníamos en el grupo decidieron tomar posiciones diagonales ya que si bien protegíamos los 4 frentes algunos podrían infiltrarse y destrozar la estrategia.
Era algo impresionante, quizá algo a lo que nadie podía acostumbrarse, aunque lo haya visto mil veces.
El capitán, aseguró en su espalda su arma principal, dejó a un lado su escopeta y guardo su pistola para de un costado sacar un mazo que oprimido de algún modo, sacando unas púas por la parte de la cabeza, así como todos los que los acompañaban.
Me dieron un golpe en la cabeza, rápidamente tome mi posición y comencé a disparar.
Estábamos tomando las cosas con bastante calma, el plan había fallado si, y había un grupo eliminado, pero de alguna manera mientras estuviéramos bien, y juntos no importaba el resto...
Un árbol gigante cayó cerca de nosotros, aplastó frente a mis ojos a Furrel, no sabía que decir, encima del tronco caído una bestia corrió lanzándose sobre alguien que quería rescatar al soldado aplastado, lo atacó con tanta brutalidad que los que estaban cerca se el se quedaron atónitos.
Es como si toda esa energía fuera una idea estúpida de pensar que esto era un videojuego, y que de algún modo podíamos salir ilesos, incluso los Elite-Z se quedaron a observar la masacre, en ese instante otro salto encima de un Elite-Z y comenzó a morderlo, y luego otro, y otro más, las balas cesaron y los gritos aumentaban más y más, comenzaron a caer uno tras otro, realmente la irrealidad de las cosas que veía me dejaban perturbada.
Las luces y los sonidos se hacían más fuertes, comenzaron a pasar ante mis ojos los recuerdos de Joe, el día en el que me encontró, cuando lo vi caer del helicóptero mientras me sonreía, la prensa los gritos, los abrazos fingidos.
Sin darme cuenta había soltado mi arma y estaba gritando. Los cuerpos el fuego, ellos estaban cada vez más cerca...
Solo sentí que alguien me tomó de los hombros y luego aquel ardor, mi cabeza volvió a la realidad, Zari frente a mi me gritaba, como pude me paré y tomada de la mano la seguí, el ruido de las elices y mucha más gente de la que había en el grupo me hizo notar que los 10 minutos habían pasado, como pudo me empujó adentro del cargador ella estaba en la entrada, yo solo la miraba tirada ahí... sin moverme.
El ruido era más que estridente, de pronto vi a Zari haciendo una señal, a alguien que aparentemente estaba afuera.
Que estaba haciendo Zari, el cargador se levantará en cualquier momento, trate de levantarme para detenerla.
"Zari...."- sentí la fuerza de empuje, cuando el cargador de despegó del suelo la sacudida me hizo tropezar, lo último que recuerdo es que me golpee contra una pared.
La historia continúa, pronto la segunda batalla.
Información #1
"El último y definitivo"
Según el sistema de militarización, lo único opcional era un entrenamiento especial llamado "UYD", el soldado era entrenado 4 horas extra al día en un entrenamiento con una arma de contacto personalizada, (Hacha, cuchillo, mazo, guantes). Lo cual era considerado como arma de última opción en situaciones extremas, ya que se debía hacer contacto directo con el zombie. Solo 1045 de los 10.000 decidieron aceptar este entrenamiento. A los que se les llama Élite-Z.
En un mundo rodeado de destrucción, la ultima esperanza de la humanidad falló… lo que queda es solo contar a los muertos y atesorar a los vivos. AHORA que, QUE haremos, ¿SE ACABO?...
En el siguiente numero de Zombie World: “El informe final”……Esperenlo
¿Habra esperanza todavía?
Todos los personajes y situaciones son producto de mi imaginacion, no forman parte de niguna manera de alguna realidad, no agena a mi. Si encuentras alguna similitud con nombre o situaciones son pura coincidencia.
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