Hola amigos Taringueros!. Googleando en busca de algún remedio casero (alternativo a los fármacos) para la acidez estomacal que padece mi madre, me termine enterando que el bicarbonato se usó durante décadas como antiácido digestivo, encontré este articulo que explica simple y de forma practica los múltiples usos que le podemos dar. Un saludo a todos!!! 
SANTO DOMINGO.- ¿Qué pensaría si le dijeran que existe una sustancia asequible, de bajo costo, inocua, efectiva como medicamento, capaz de eliminar sucio y grasa, útil combatiendo malos olores y apta para utilizarse en la cocina, el baño o cualquier otra área de la casa? Pues, esa sustancia existe. Es el bicarbonato de sodio, un compuesto químico presente en diversos productos y que, por décadas, ha sido usado por amas de casa para resolver pequeñas necesidades del día a día.
De color blanco cristalino, el bicarbonato de sodio, cuya fórmula química es NaHCO3, se emplea en la fabricación de refrescos, extintores de fuego, productos de limpieza, antiácidos y, por supuesto, polvo de hornear. Según Arismendy Gómez, encargado del Laboratorio de Investigaciones y Servicios del Intec, el dióxido de carbono que libera “elimina el oxígeno del medio y apaga la llama” y, en el caso de las gaseosas o bebidas carbonatadas, hace burbujas y no se precipita (no aparece un sólido en el fondo del líquido).
Informa que también se emplea en el proceso de refinamiento de la sal, que al ser extraída de las minas contiene muchas impurezas, y en la elaboración de sustancias electrolíticas, es decir, sueros salinos, pues, “cuando nos deshidratamos necesitamos llevar sales al organismo, porque las sales son ‘absorbedoras’ de agua”. El bicarbonato de sodio, bicarbonato de sosa o “baking soda” es gran aliado de personas afectadas por acidez y agruras, quienes recurren con frecuencia a las tabletas efervescentes cuyo componente principal es el compuesto citado. “El compuesto llega al estómago y neutraliza el jugo gástrico, cuyo nombre es ácido clorhídrico; se produce una sal y agua y en ese momento sentimos la sensación de alivio”, comenta Gómez.
MedlinePlus, enciclopedia médica en línea de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, indica que los doctores podrían prescribir bicarbonato de sodio en ciertos casos para disminuir los niveles de acidez de la sangre u orina. “Este medicamento aumenta la cantidad de sodio en el cuerpo”, señala la enciclopedia. “Si usted sigue un régimen alimenticio bajo en contenido de sodio, converse con su doctor”.
Aunque no es común que produzca efectos secundarios, no se recomienda ingerirlo continuamente por más de dos semanas. “Las cosas son inocuas dependiendo el uso que tú le des”, advierte Gómez. Es decir que, a pesar de su seguridad y como en el caso de otras sustancias, un exceso o abuso podría generar consecuencias indeseadas.
Soluciones caseras La presencia del bicarbonato de sodio no se limita a la panadería o repostería, un área en la cual el polvo de hornear se encarga de leudar masas. El libro “Inventivos e ingeniosos usos del bicarbonato de sosa”, de George Hughes, contiene decenas de soluciones, para distintas necesidades, a base del “baking soda”.
Sugiere su aplicación, por ejemplo, para los siguientes propósitos en la cocina: eliminar restos de plumas del pollo antes de cocinarlo, frotando el bicarbonato de sodio sobre la piel del ave y enjuagándola luego; ablandar la carne de pollo más rápido, también frotándolo; añadir al café de personas que sufren úlceras; lograr una carne de cerdo o de pollo más crujiente; eliminar gases de las leguminosas; hervir coliflor y obtener un vegetal más limpio y crujiente; eliminar la acidez del tomate en salsas y conservas; mejorar la digestión de los alimentos grasosos; para eliminar restos de suciedad, químicos y pesticidas al lavar frutas y vegetales y para sustituir la leche a la hora de preparar huevos revueltos esponjosos.
CONSEJOS
Los consejos no se quedan en la cocina. El bicarbonato de sodio se emplea en gárgaras para eliminar el mal aliento y en el cepillado para tener dientes más blancos y limpios.
Humedeciendo un paño en agua con bicarbonato se saca el sucio y la grasa de la casa. En polvo, en un frasco destapado, absorbe malos olores de la cocina o la nevera. Si lo espolvorea en el calzado, en lugar de talco, sirve para combatir el mal olor de éstos y también el de los pies.
Mezclado con limón, le ayuda a tener ropa más limpia y blanca en su lavado; con agua hirviendo, limpia los desagües del baño o la cocina; en una pasta formada con peróxido, es útil para limpiar joyas en un dos por tres; con maicena, para rociar las alfombras que, aspiradas a la mañana siguiente, olerán mejor; para neutralizar el ácido de unas pilas dañadas, para pulir plata, limpiar la casa (un galón de agua, cuatro cucharaditas de bicarbonato y media taza de vinagre) o eliminar manchas de sudor en la ropa.
Para la preparación de baños de sales y cremas exfoliantes o limpiadoras en casa también se recurre a él... En fin, hay infinidad de consejitos que tienen como protagonista este compuesto. Finalmente, no se debe olvidar que, para almacenar y conservar el bicarbonato de sodio, hay que tenerlo a temperatura ambiente, alejado del excesivo calor y la humedad.

SANTO DOMINGO.- ¿Qué pensaría si le dijeran que existe una sustancia asequible, de bajo costo, inocua, efectiva como medicamento, capaz de eliminar sucio y grasa, útil combatiendo malos olores y apta para utilizarse en la cocina, el baño o cualquier otra área de la casa? Pues, esa sustancia existe. Es el bicarbonato de sodio, un compuesto químico presente en diversos productos y que, por décadas, ha sido usado por amas de casa para resolver pequeñas necesidades del día a día.
De color blanco cristalino, el bicarbonato de sodio, cuya fórmula química es NaHCO3, se emplea en la fabricación de refrescos, extintores de fuego, productos de limpieza, antiácidos y, por supuesto, polvo de hornear. Según Arismendy Gómez, encargado del Laboratorio de Investigaciones y Servicios del Intec, el dióxido de carbono que libera “elimina el oxígeno del medio y apaga la llama” y, en el caso de las gaseosas o bebidas carbonatadas, hace burbujas y no se precipita (no aparece un sólido en el fondo del líquido).
Informa que también se emplea en el proceso de refinamiento de la sal, que al ser extraída de las minas contiene muchas impurezas, y en la elaboración de sustancias electrolíticas, es decir, sueros salinos, pues, “cuando nos deshidratamos necesitamos llevar sales al organismo, porque las sales son ‘absorbedoras’ de agua”. El bicarbonato de sodio, bicarbonato de sosa o “baking soda” es gran aliado de personas afectadas por acidez y agruras, quienes recurren con frecuencia a las tabletas efervescentes cuyo componente principal es el compuesto citado. “El compuesto llega al estómago y neutraliza el jugo gástrico, cuyo nombre es ácido clorhídrico; se produce una sal y agua y en ese momento sentimos la sensación de alivio”, comenta Gómez.
MedlinePlus, enciclopedia médica en línea de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, indica que los doctores podrían prescribir bicarbonato de sodio en ciertos casos para disminuir los niveles de acidez de la sangre u orina. “Este medicamento aumenta la cantidad de sodio en el cuerpo”, señala la enciclopedia. “Si usted sigue un régimen alimenticio bajo en contenido de sodio, converse con su doctor”.
Aunque no es común que produzca efectos secundarios, no se recomienda ingerirlo continuamente por más de dos semanas. “Las cosas son inocuas dependiendo el uso que tú le des”, advierte Gómez. Es decir que, a pesar de su seguridad y como en el caso de otras sustancias, un exceso o abuso podría generar consecuencias indeseadas.
Soluciones caseras La presencia del bicarbonato de sodio no se limita a la panadería o repostería, un área en la cual el polvo de hornear se encarga de leudar masas. El libro “Inventivos e ingeniosos usos del bicarbonato de sosa”, de George Hughes, contiene decenas de soluciones, para distintas necesidades, a base del “baking soda”.
Sugiere su aplicación, por ejemplo, para los siguientes propósitos en la cocina: eliminar restos de plumas del pollo antes de cocinarlo, frotando el bicarbonato de sodio sobre la piel del ave y enjuagándola luego; ablandar la carne de pollo más rápido, también frotándolo; añadir al café de personas que sufren úlceras; lograr una carne de cerdo o de pollo más crujiente; eliminar gases de las leguminosas; hervir coliflor y obtener un vegetal más limpio y crujiente; eliminar la acidez del tomate en salsas y conservas; mejorar la digestión de los alimentos grasosos; para eliminar restos de suciedad, químicos y pesticidas al lavar frutas y vegetales y para sustituir la leche a la hora de preparar huevos revueltos esponjosos.
CONSEJOS
Los consejos no se quedan en la cocina. El bicarbonato de sodio se emplea en gárgaras para eliminar el mal aliento y en el cepillado para tener dientes más blancos y limpios.
Humedeciendo un paño en agua con bicarbonato se saca el sucio y la grasa de la casa. En polvo, en un frasco destapado, absorbe malos olores de la cocina o la nevera. Si lo espolvorea en el calzado, en lugar de talco, sirve para combatir el mal olor de éstos y también el de los pies.
Mezclado con limón, le ayuda a tener ropa más limpia y blanca en su lavado; con agua hirviendo, limpia los desagües del baño o la cocina; en una pasta formada con peróxido, es útil para limpiar joyas en un dos por tres; con maicena, para rociar las alfombras que, aspiradas a la mañana siguiente, olerán mejor; para neutralizar el ácido de unas pilas dañadas, para pulir plata, limpiar la casa (un galón de agua, cuatro cucharaditas de bicarbonato y media taza de vinagre) o eliminar manchas de sudor en la ropa.
Para la preparación de baños de sales y cremas exfoliantes o limpiadoras en casa también se recurre a él... En fin, hay infinidad de consejitos que tienen como protagonista este compuesto. Finalmente, no se debe olvidar que, para almacenar y conservar el bicarbonato de sodio, hay que tenerlo a temperatura ambiente, alejado del excesivo calor y la humedad.