link: : http://www.youtube.com/watch?v=MmQ5OQaYo2U
Esta pintura la encontramos en Rusia, concretamente en una de las estaciones del metro de Moscú, que como saben, cuenta con unos murales de pinturas impresionantes.
Pues bien, la siguiente pintura es de hace unos 90 años y está situada en la estación Kievskaia en la cual hay muchos mosaicos sobre la era soviética. Uno de los hombres que aparecen en la imagen parece que está muy bien equipado con 3 objetos muy avanzados tecnológicamente, como son un móvil, una pda y una laptop,y esto se supone que era sobre el año 1930.
El segundo ejemplo lo podemos ver en esta fotografia, fue tomada en el año 1940, es una imagen que se realizo debido a la apertura de un puente recién construido, además esta foto se puede localizar en una web de museo canadiense
Astronautas del siglo 17
Este raro ser, que parece estar vestido con un traje espacial con todo y casco, aparece en un pilar de la catedral de Salamanca en España.
Nueva York, julio de 1950, en las inmediaciones del Time Square, un hombre aparece distraído, impresionado por lo que estaba contemplando y, peor aún, caminando entre los vehículos temerariamente como sino fuese consciente del peligro que corría de ser atropellado. Lo inevitable sucede, un automóvil lo lanzó por los aires con un gran golpe, cayendo sobre el pavimento y muriendo instantáneamente. Las autoridades primero determinaron que era un hombre de 30 años pero lo mas extraño fue lo siguiente: sus ropas eran muy anticuadas (finales de siglo XIX), llevaba un largo abrigo de color negro, unos zapatos puntiagudos con hebilla, un amplio sombrero a juego y pantalones estrechos, todo esto confeccionado con una tela gruesa, poco apropiada para esas alturas del año.
Y peor aun el contenido de sus bolsillos: Llevaba unos recibos que hacían referencia a una suma entregada por la manutención de unos caballos y un carruaje, billetes y monedas en perfecto estado, pero estos se encontraban ya fuera de circulación y una carta dirigida a su nombre, Rudolf Fenz, con matasellos del correo de junio de 1876.
Tras una profunda investigacion se logro localizar la casa de un tal Rudolf Fenz, pero resulto ser la casa de su hijo quien habia desaparecido misteriosamente tiempo atras, la viuda comento que su suegro habia desaparecido en la primavera de 1876, cuando salió a dar una caminata por el campo, mientras fumaba su habitual cigarro nocturno.
Cuando las autoridades fueron a la lista de desaparecidos del año 1876 allí estaba la denuncia de la familia quienes buscaban el paradero de Rudolf Fenz, de veintinueve años de edad. Según la descripción del informe, iba vestido con la misma ropa que llevaba el difunto atropellado, incluso una pequeña fotografía confirmaba que era el mismo hombre que sufrió tal trágico accidente.
Reloj Suizo
El descubrimiento de un reloj suizo encontrado en una antigua tumba china que estaba sellada hace más de 400 años. No se sabe como llego allí pero el objeto es un reloj en miniatura con forma de un anillo y que en la parte trasera de este reloj está escrito hecho en Suiza La tumba estaba en Shangsi, al sureste de China y se cree que no había sido abierta desde la muerte de su ocupante, durante la dinastía del emperador Ming entre el siglo XV y XVI.
Las Calaveras de Cristal
Las calaveras o cráneos de cristal, es otro de esos misterios sin resolver, se tratan de modelos del cráneo humano tallado en cristal de cuarzo.
Aunque dicen que existen trece de estos cráneos repartidos por el mundo, solo cinco se han encontrado. El más famoso de ellos es el que encontró el explorador británico Mitchell-Hedges que dice haberlo encontrado en una de sus expediciones en las ruinas mayas de Lubaantun (Belice) en 1924.
Esta calavera la datan sobre el 1.400 - 1.500 A.C , además este cráneo esta tallado sobre una única pieza de cuarzo y según la forma en que fue tallada se habrían necesitado entre 150 y 300 años para que llegará a ese nivel de perfección.
Lupa Egipcia de 4.800 años
También existe una lupa Egipcia de 4.800 años, o por lo menos eso es lo que consideran los expertos, además actualmente está expuesta en el Museo Británico.
Este objeto esta realizado en cristal de roca y creen que se utilizaba para observar el cielo, algo increíble porque para conseguir una lente de esas características es necesario pulir el cristal con el oxido de cerio que no se descubrió hasta el año 1803.
¿Electrólisis de hace más de 2000 años?
Otra historia famosa es la de Andrew Carlssin.
Investigadores Federales arresatron en 2003 a un enigmático personaje de Wall Street acusándole de uso de información privilegiada (insider-trading). Increíblemente, el detenido aseguró ser un viajero del tiempo del año 2256.
Los Investigadores declararon:No podemos creernos su historia, o es un lunático o es un metiroso patológico», dijo un responsable de la SEC, «pero el hecho es que con una inversión inicial de 800 dólares en dos semanas se hizo con una cartera valorada en 350 millones de dólares. Cada operación que realizó obtuvo increíbles beneficios, lo cual no puede ser debido simplemente su buena suerte.
Cuando Andrew Carlssin completó una serie de 126 operaciones de alto riesgo ganando mucho dinero con cada una de ellas levantó las sospechas de los sistemas de vigilancia de Wall Street.
El detenido afirma que ha viajado 200 años desde el futuro, donde es bien sabido que nuestra época experimentó unas de las épocas más tormentosas en los Mercados. Cualquiera armando con conocimientos de ese tipo podría hacer una fortuna. El 'accionista del tiempo' declaro:
Fue muy difícil resistir la tentación, había planedo que pareciera natural, ya sabéis, ganando un poco, perdiendo de vez en cuando, pero me dejé llevar.Arrepentido por sus actos, se ofreció a divulgar algunos "hechos históricos" como la localización de Osama Bin Laden o la cura del SIDA. Lo único que pide es que le permitan volver al futuro en su "máquina del tiempo". Sin embargo, se negó a explicar cómo funciona la máquina o dónde se encuentra, por miedo a que la tecnología caiga "en malas manos".
Jhon Titor
Este hombre comenzó a invadir con post un foro llamado ArtBell, de la IBM, entre el 2000 y 2001, asegurando nada menos, que era un hombre proveniente del futuro que había decidido “pasar un tiempo” en nuestra época luego de realizar una misión militar en el año 1975.
El extraño personaje, decía provenir del año 2036, tener 38 años de edad y ser norteamericano de nacimiento. En cuanto al propósito de su misión, indicó que tenía órdenes de viajar al año 1975 para recuperar un ordenador IBM 5100, importante para su época puesto que se esperaba una especie de Efecto 2038, algo muy parecido al Y2K que pudimos haber tenido en el año 2000. Pero eso no es todo, en su corta estadía en este siglo, John “chateó” con varios cibernautas, respondiendo, sin mayores reparos ni cuitas, las preguntas de millones de navegantes quiénes ávidos de curiosidad le interrogaban sobre lo que iba a ocurrir en el futuro más cercano.
Muchos son los aciertos que John tuvo con respecto a su visión del futuro. Las “predicciones” (que se realizaron entre el 2000 y el 2001 año en el que este hombre se encontraba en nuestro tiempo) nos hablan de la Guerra en Irak, y de cómo Estados Unidos usaría una excusa sobre armas de destrucción masiva para invadirla. Asimismo, Titor acertó cuando dijo que la llamada enfermedad de las Vacas Locas, llegaría a Estados Unidos, y también que habría una nuevo descubrimiento acerca de los agujeros negros, hecho que sería el inicio para la posibilidad de que el hombre pueda viajar a través del espacio. Efectivamente, la noticia de aquel descubrimiento se produjo un año después de que Titor la diera.
Algunas de sus predicciones:
- En el 2036, habrá una epidemia que será la más devastadora de todos los tiempos, una variante del virus de las vacas locas. Este virus causará daños al cerebro y al resto del organismo. Hasta donde Titor sabe, aún no existe la cura para tal virus.
- Predice la Tercera Guerra Mundial en 2015 y se tardarían dos décadas para recuperarse del conflicto.
- Predijo acertadamente que la NASA encontraría agua líquida en el planeta Marte para diciembre de 2006: el 6 de diciembre de ese año la NASA publicó las primeras pruebas de agua líquida en el planeta rojo.
Un tiempo después de estas revelaciones se dice que vinieron del futuro a rescatarlo de nuestro tiempo y desapareció sin decir adiós.
La máquina del tiempo es cuestión de dinero y no de física
El viaje al pasado o al futuro continúa dividiendo a los científicos
El viaje al pasado o al futuro continúa dividiendo a los científicos
Aunque físicamente es posible viajar en el tiempo, las complicaciones tecnológicas y filosóficas continúan siendo insuperables. El cumpleaños de Stephen Hawking ha propiciado un encuentro de afamados físicos para hablar de este desafío científico, que sigue suscitando controversia: mientras Paul Davies asegura que la máquina del tiempo es cuestión de dinero y no de física, Hawking descarta la posibilidad de viajar al pasado en su conocida “Conjetura sobre la protección cronológica”, formulada en 1991. El debate revela el propósito de unos de construir la máquina del tiempo, al mismo tiempo que desvela la imposibilidad material de viajar a la segunda guerra mundial y el empeño de todos en descubrir la estructura causal del espacio tiempo.

Stephen Hawking, el famoso físico minusválido cuyo libro, Historia del Tiempo, puso la cosmología al alcance del gran público, cumplió 60 años el año pasado. Algunos científicos aprovecharon la oportunidad para reunirse en la Universidad de Cambridge con la finalidad de hablar del fastidioso tema del viaje en el tiempo.
“La mayoría de los físicos ven el viaje en el tiempo como algo problemático, cuando no manifiestamente imposible”, señala el profesor Matt Visser, experto en relatividad de Nueva Zelanda, refiriéndose a la paradoja según la cual un viajero del tiempo mata a su abuela cuando está durmiendo en la cuna.
Sin embargo, Visser reconoce que no hay ninguna prueba matemática que excluya la posibilidad de que un viajero en el tiempo cambie su pasado. ¿Puede estar protegida la cronología?, se pregunta. “A pesar del trabajo de una década, no sabemos nada con certeza al respecto.”
Es fácil escribir del viaje en el tiempo como lo hace la ciencia ficción. Pero la existencia de al menos un modelo detallado de máquina para viajar en el tiempo ha llevado a físicos como Hawking a elaborar una conjetura sobre la protección cronológica que descarta la posibilidad de un viaje al pasado.
De la misma forma que las leyes de causa y efecto se confunden en la paradoja de la abuela muerta en la cuna por su nieto, hay cosas en el Universo que aún no comprendemos.
Velocidad, gravedad y tiempo
Sin embargo, el viaje en el tiempo hacia el futuro, por pasos, es ya algo corriente. Las teorías especial y general de la Relatividad de Einstein, escritas en 1905 y 1916 respectivamente, mostraron que muy altas velocidades o una intensificación de la gravedad, pueden curvar el tiempo de la misma forma que lo haría una pelota sobre una lámina de goma. Cuanta más elevada es la velocidad o más intensa la gravedad, mayor es la curvatura del tiempo, más conocida como dilatación.
Los satélites orbitales, por ejemplo, recorren cinco kilómetros por segundo, lo que supone que sus relojes marcan el tiempo más despacio que los relojes que están sobre la Tierra, aumentando la diferencia horaria entre la Tierra y los satélites cuanto más tiempo pasa.
“Estos relojes sufren la dilatación del tiempo porque se mueven por el espacio y están en un punto diferente en la gravedad”, explica el Doctor Hugo Luckock, decano de la Facultad de Matemáticas de la Universidad de Sydney. “Cuando los técnicos diseñan estos satélites, tienen en cuenta la dilatación de tiempo para evitar resultados incorrectos en las observaciones”, añade.
El viaje en el tiempo, tal como se muestra en las películas, es una versión extrema de esto. En la película La Máquina del Tiempo, el protagonista viaja años hacia el futuro en sólo unos minutos y ve cómo avanzan rápidamente los relojes del mundo exterior. Pero si los observadores del mundo exterior pudiesen ver el reloj de la máquina del tiempo, verían que se mueve muy despacio. Los relojes de la máquina y del mundo exterior están separados por décadas de tiempo.
Cuestión de dinero, no de física
“La teoría permite viajar al futuro desde el punto de vista de la Relatividad”, dice Paul Davies, autor de numerosos libros de divulgación científica y profesor de la Universidad Macquarie. “Es algo que depende del dinero y no de la física”, añade.
Por eso los físico-teóricos están empeñados en desenredar los misterios que representa el viaje al pasado, más que en explicar el viaje el futuro. Aunque es concebible según las teorías de Einstein, el viaje al pasado es muy discutible, ya que mientras que los viajes al futuro requieren sólo de una aceleración de la velocidad, los viajes al pasado implican proezas exóticas y dudosas de ingeniería.
Paul Davies escribió en 2001 el libro Cómo construir una máquina del tiempo en el que perfiló un modelo de viaje al pasado a partir de una variante de los agujeros negros llamada agujeros de gusano. Los agujeros negros se forman gracias a las estrellas grandes que se han extinguido y condensado.
La fabricación de una máquina para viajar en el tiempo necesita de dos agujeros negros unidos entre sí a través de un agujero de gusano, que de esta forma sería, literalmente, una puerta al pasado.
El físico norteamericano Kip Thorne fue el primero que a mediados de los años ochenta reflexionó en cómo podría fabricarse una máquina del tiempo, y Davies explicó más tarde cómo la tecnología del siglo XXI facilitaría este cometido.
Tres pasos para llegar al pasado
En primer lugar, un minúsculo agujero de gusano sería creado en un acelerador de partículas, una estructura parecida a la que posee el CERN de Suiza o al Laboratorio Brookhaven de Nueva York.
En segundo lugar, este minúsculo agujero de gusano podría ser hinchado y conservado en este estado a través de la todavía no desarrollada materia exótica, como la antigravedad.
En tercer lugar, una boca del agujero de gusano se haría girar en un acelerador de partículas hasta aproximarse a la velocidad de la luz durante una década. De esta forma, se establecería una diferencia de dilatación del tiempo entre las dos aperturas del agujero de gusano. Al juntar las dos aperturas del agujero de gusano, tendríamos una máquina para viajar al pasado.
Este modelo tiene ciertas limitaciones: el primero en viajar al pasado llegaría antes de que el agujero de gusano y su puerta de salida hubiera sido construida(es decir, no se podría viajar a algún momento en el que todavía no existiesen las máquinas). Esto impide que se puedan hacer viajes, por ejemplo, a la segunda guerra mundial y explica por qué no hay entre nosotros turistas del futuro.
Además, la máquina propuesta por Davies requiere una ingeniería espectacular y plantea problemas filosóficos. “Mi dinero estaría en un proyecto que probablemente nunca podría ser construido Nunca podría estar seguro ni creo que nadie tampoco pueda estarlo”, dice Luckock.
Físicamente posible, pero...
“Nadie puede decir que según la física no es posible”, señala el doctor Leo Brewin, decano de la Facultad de Matemáticas de la Universidad Monash. “Pero el proyecto es problemático en el sentido de la escala, ya que la energía necesaria para construir agujeros de gusano es enorme y es difícil imaginar cómo podrían conseguirse”, añade.
El profesor Ray Volkas, investigador de la teoría de partículas en la Universidad de Melbourne, dijo que los desafíos de la ingeniería para construir agujeros de gusano son considerables: “la Relatividad de Einstein permite esta posibilidad sobre los agujeros de gusano, pero hay que pensar más en esto, ya que todavía hay que descubrir si realmente es posible”.
Pero aunque los obstáculos de ingeniería sean enormes, al lado de los problemas filosóficos resultan pequeños. Incluso si sólo hablamos de enviar señales al pasado, los problemas son similares.
Supongamos que la máquina del tiempo está conectada a un explosivo situado a su lado y que es capaz de destruirla si la señal correspondiente es activada. Supongamos que la señal se activa a las 3 AM, para que la máquina del tiempo sea destruida una hora antes, a las 2 AM. Si el dispositivo explota y la máquina se destruye a las 2 AM, ¿cómo se podría haber enviado la señal una hora después de la explosión? Los resultados serían absurdos.
Hasta la teoría de la Relatividad, que ha permanecido infalible durante 80 años, ha considerado la posibilidad de los viajes al pasado. Ninguna prueba ha podido excluirlos, aunque científicos de campos experimentales, como las supercuerdas o la gravedad cuántica, han encontrado algo.
Stephen Hawking ha elaborado la Conjetura de la protección cronológica que básicamente dice que estas cosas no pueden pasar porque no sabemos darles sentido, dice Brewin. La física dice que con ecuaciones matemáticas estas cosas pueden ocurrir, pero los humanos rechazamos estas posibilidades porque son absurdas.
Universos paralelos
La explicación más popular de estas paradojas es la de los universos paralelos. Esta interpretación sostiene que el Universo, tal como sugiere Gwyneth Paltrow en la película Sliding Doors, integra a miríadas de universos alternativos, lo que permite en teoría viajar al pasado y matar a la abuela en su cuna sin que surja ninguna paradoja.
En el mismo momento en que un viajero llega al pasado, el Universo se separa en muchos universos: en el que conocemos a la abuela en vida y en otros en los que ella puede sencillamente estar o no estar.
El viajero del tiempo, por el mero hecho de viajar a través del tiempo, está condenado a entrar en alguno de los universos paralelos y es incapaz siempre de reintegrarse al Universo del que partió por primera vez en la máquina del tiempo.
Conjetura de protección cronológica
No todo el mundo comparte la teoría de los universos paralelos, incluyendo Brewin: “parece complicado aceptar que cada vez que usted y yo tomamos una decisión, el Universo se divide en algo diferente para que cada cosa mantenga su consistencia... Me resulta incómodo.”
“Prefiero quedarme con la alternativa de que en cualquier viaje en el tiempo, independientemente de los cambios que se hagan, no tendrán una consecuencia en el pasado”. En otras palabras, el viaje en el tiempo es válido mientras no genere una paradoja.
De cualquier forma que se mire, el viaje al pasado es intrínsecamente insatisfactorio. Pero mientras la Conjetura sobre la protección cronológica llega a ser la tabla de salvación de los historiadores, los viajes en el tiempo seguirán despertando el interés de los físico teóricos.
“No es serio porque algunos de nosotros pensamos que vamos a construir una máquina para viajar en el tiempo”, dice Davies. “Es serio porque para nosotros es importante descubrir la estructura causal del espacio tiempo”.
El primer viaje en el tiempo tendrá lugar este siglo
Un nuevo modelo de máquina del tiempo basada en láser podría estar construida en 10 años
Un nuevo prototipo de máquina del tiempo que, en vez de objetos masivos, utiliza energía luminosa en forma de rayos láser para curvar el tiempo, ha sido ideada por el físico de la Universidad de Connecticut, Ronald Mallet. Ha utilizado ecuaciones basadas en las teorías de la relatividad de Einstein para observar la curvatura del tiempo a través de un rayo de luz circulante obtenido por medio de una disposición de espejos e instrumentos ópticos. Aunque su equipo aún necesita fondos para el proyecto, Mallett calcula que este método permitirá que el ser humano viaje en el tiempo quizá antes de un siglo.

En la teoría especial de la relatividad (1905), Einstein enunció que el intervalo de tiempo medido por un reloj depende de su estado de movimiento. Los relojes de dos sistemas de referencia que se muevan de manera diferente registrarán lapsos de tiempo distintos entre los mismos acontecimientos. Este efecto es conocido como “dilatación” del tiempo.
La dilatación del tiempo se hace realmente notable cuando el movimiento relativo de los sistemas de referencia en los que viajan los relojes implica velocidades cercanas a la velocidad de la luz (300.000 km/seg), de ahí que en la vida corriente no la percibamos directamente. A la velocidad de un avión, por ejemplo, la dilatación del tiempo se sitúa en el orden del “nanosegundo” (la milmillonésima fracción de un segundo), una cantidad muy pequeña para nosotros que, no obstante, ha llegado a ser registrada por relojes atómicos extremadamente precisos, confirmando así el enunciado de Einstein.
Si la velocidad proporciona una manera de distorsionar el tiempo, la gravedad es otra. En la teoría general de la relatividad (1916) Einstein predijo que la gravedad retarda igualmente el tiempo. En la superficie de una estrella de neutrones la gravedad adquiere tal intensidad que el tiempo se retrasa allí un 30 por ciento con respecto al tiempo medido en la Tierra. Un agujero negro representa la máxima distorsión posible del tiempo: en su superficie el tiempo, literalmente, se detiene.
La máquina del tiempo de Ronald Mallett
Diversos fenómenos físicos se han propuesto como métodos para viajar en el tiempo, pero ninguno de ellos (agujeros negros, agujeros de gusano o cuerdas cósmicas) parece fácilmente realizable, pues para llegar a distorsionar lo suficiente el espacio-tiempo requieren una cantidad de masa gravitatoria increíblemente grande. Como alternativa a estos métodos, Ronald Mallett, de la Universidad de Connecticut, basa su propuesta de máquina del tiempo en la famosa ecuación de Einstein, E=mc2, que establece la equivalencia entre masa y energía. Para curvar el tiempo, su dispositivo utiliza, en lugar de objetos masivos, energía luminosa, en la forma de haces de rayos láser.
Tal como ha explicado a PhysOrg, Mallett ha diseñado un experimento para determinar la existencia de lazos temporales en el que, por medio de una disposición de espejos e instrumentos ópticos, se produce un haz de luz circulante, cuya energía debería curvar el espacio a su alrededor.
De acuerdo con la teoría de la relatividad, la curvatura del espacio afecta igualmente al tiempo, de manera que éste se dilataría en las inmediaciones del haz de luz ofreciendo la posibilidad de observar ahí partículas inestables que contienen una especie de reloj interno: se desintegran en un “tiempo medio” de vida extremadamente breve, que se vería dilatado por efecto de la curvatura del espacio-tiempo, algo que no se observaría en regiones más alejadas del haz. La dilatación de su tiempo medio de vida significa que la partícula ha avanzado hacia el futuro a través de un lazo temporal.
Este efecto recuerda al que se estudia en los grandes aceleradores que impulsan las partículas subatómicas a velocidades cercanas a la de la luz. En concordancia con la relatividad especial de Einstein se observa experimentalmente que el tiempo medio de vida de las partículas inestables que se mueven rápidamente en los aceleradores se estira y su reloj interno transcurre más despacio, de manera que su tiempo medio de vida aumenta, favoreciendo así su detección.
El viaje humano en el tiempo
Cuándo los humanos seremos capaces de viajar en el tiempo depende en gran medida, dice Mallett, del éxito de estos experimentos con partículas, de la existencia de financiación para los mismos y del progreso de la tecnología. Confía en que el ser humano podrá viajar en el tiempo quizá antes de un siglo, ya que la posibilidad de viajar en el tiempo usando este método podría ser verificada en una década.
Mallett publicó su primera investigación sobre el viaje en el tiempo en el año 2000, y desde los años 70 ha investigado sobre gravedad cuántica, cosmología relativista y teorías “gauge” (la clase de teorías que permiten la unificación de interacciones físicas de diferente tipo, como la electricidad, el magnetismo o las interacciones nucleares débil y fuerte).
Como viajero del tiempo usted podría escoger, llegado el momento, entre viajar al futuro o al pasado. Viajar al futuro no entraña complicaciones teóricas, como hemos visto. Para quien hiciese un viaje de ida y vuelta a una velocidad cercana a la de la luz o atravesando un campo gravitatorio muy intenso, habría transcurrido menos tiempo que para quienes quedaron en el punto de partida. A su regreso a casa, el viajero encontraría todo lo que dejó y a su hermano gemelo mucho más envejecidos que él. El viaje hacia el pasado, por el contrario, plantea dificultades teóricas difíciles de afrontar, aunque la física no impide expresamente este segundo tipo de viaje: la teoría de la relatividad lo permite en ciertas configuraciones particulares del espacio-tiempo.
Otras lanzaderas temporales: agujeros de gusano
La propuesta de Ronald Mallett se añade a otras investigaciones sobre la posibilidad de viajar en el tiempo. A mediados de los años 80 el físico norteamericano Kip Thorne formuló un modelo para una máquina del tiempo, basado en el concepto de “agujero de gusano”, que encaja de manera natural en la teoría general de la relatividad, donde la gravedad no sólo distorsiona el tiempo, sino también el espacio. Lo mismo que un túnel que atraviesa una montaña ofrece un camino más corto que el que rodea la ladera, un agujero de gusano sería un camino menor entre dos puntos que la ruta que los une en el espacio ordinario. Los agujeros de gusano ofrecerían así un atajo entre puntos separados del espacio.
Posteriormente, el físico australiano Paul Davies explicó las dificultades tecnológicas asociadas a la fabricación de una de tales máquinas del tiempo. Una de las mayores es la creación del propio agujero de gusano. Para que el agujero se pudiese atravesar, debería contener “materia exótica”, es decir, materia generadora de antigravedad para combatir la tendencia natural de los cuerpos a colapsar sobre sí mismos. Thorne ha analizado soluciones de agujero de gusano consistentes con la física conocida, en las que el túnel se mantiene abierto mediante antigravedad cuántica, aunque no está claro que se pueda juntar tanta materia antigravitatoria como para estabilizar un agujero de gusano.
Podría suceder, no obstante, que el Universo contuviese ya estructuras de este tipo de manera natural, tal vez como reliquias del Big-Bang. O bien, podrían aparecer agujeros de gusano a escalas minúsculas, a la llamada “longitud de Planck”, unos 20 órdenes de magnitud menor que el núcleo atómico. En principio, cabría estabilizar un agujero de gusano tan diminuto mediante un impulso de energía, para después agrandarlo hasta una dimensión que permitiera su uso como máquina del tiempo.
Vacío y cuerdas cósmicas
El físico israelí Amos Ori asegura haber resuelto una de las mayores dificultades de las propuestas anteriores, al plantear un modelo que no necesita materia exótica, sino que utiliza el vacío existente en el espacio para viajar a través del tiempo. La ventaja principal del modelo de Ori es que sólo requiere materia normal frente a los modelos que demandan materia exótica y una ingeniería extraordinaria para recrear en el laboratorio las energías de los agujeros negros.
Un tipo de máquina del tiempo completamente diferente ha sido propuesto por Richard Gott, de la Univesidad de Princeton, haciendo uso de objetos conocidos como “cuerdas cósmicas”, estructuras que reflejan el entrelazamiento de los diversos campos cuánticos inmediatamente después del Big-Bang, y que debido a su dificultad para desenrollarse permanecerían todavía hoy como reliquias de la gran explosión. Aunque la búsqueda astronómica de estos objetos se ha mostrado hasta el momento poco concluyente, en sus análisis teóricos Gott ha mostrado que si dos cuerdas cósmicas paralelas infinitamente largas se alejasen a gran velocidad el espacio-tiempo se distorsionaría lo suficiente como para permitir líneas de universo que se curvasen en lazos hacia el pasado.
Paradojas
Si algún día se resuelven los problemas de ingeniería implicados en su construcción, la fabricación de una máquina del tiempo arrojará numerosas paradojas. La más famosa es la denominada “paradoja de la abuela”. Imaginemos que alguien viajase a su pasado y matase a su abuela. Como consecuencia, ese viajero nunca habría llegado a nacer. ¿Cómo, entonces, pudo viajar al pasado para perpetrar el homicidio?
La paradoja surge porque el estado actual del mundo está determinado por sus estados anteriores, de manera que cambiar uno de estos estados propaga incontroladamente efectos hacia el estado actual. El viajero del tiempo debería conformarse únicamente con formar parte del pasado, sin intentar cambiarlo. Si viaja al pasado y salva a una niña de ser asesinada, y esa niña llega a ser su abuela, el lazo causal es consistente y no paradójico, pues en este caso las acciones del viajero estarían ya incorporadas en la sucesión de acontecimientos que conduce del pasado al presente. La congruencia causal impone así restricciones a lo que el viajero del tiempo pueda hacer, pero no excluye la posibilidad misma del viaje.
La paradoja de la abuela es sólo una muestra de un conjunto de problemas asociados a la posibilidad del viaje en el tiempo, no sólo hacia el pasado. Imaginemos que un viajero se adelantase hacia el futuro y conociese los detalles del descubrimiento de la vacuna para una enfermedad actualmente incurable. Regresa después a su propio tiempo y comunica esos detalles a los investigadores, que finalmente logran desarrollar la misma vacuna que el viajero halló en su viaje hacia el futuro. La cuestión que se plantea aquí es: ¿de dónde provino la información para el descubrimiento de la vacuna? No del viajero del tiempo, que simplemente la encontró en su viaje, ni de los investigadores a quienes se la comunicó. La información, al parecer, no provino de ninguna parte…
Protección de la cronología
Tan profundos son los problemas físicos y filosóficos del viaje en el tiempo que Stephen Hawking, de la Universidad de Cambridge, ha propuesto una “hipótesis de protección de la cronología”, según la cual la naturaleza encontrará siempre un modo de impedir los lazos causales no consistentes.
Puesto que tales lazos no contradicen la propia teoría de la relatividad, la protección de la cronología necesitará alguna otra teoría que los impida, quizá la teoría cuántica. La resolución de esta cuestión tal vez deba esperar a que los físicos construyan una teoría unificada que incluya la relatividad general y la teoría cuántica.
La protección de la cronología es, por ahora, tan sólo una conjetura; por tanto, el viaje en el tiempo continúa siendo físicamente posible.
teorias
Como construir una Maquina del Tiempo, por Stephen Hawking
Un artículo de este nivel de calidad, sólo podía venir de las manos de un genio como Stephen Hawking.
Resumirlo, sin embargo, sería un insulto. Así que aquí los dejo con la traducción completa del artículo
Todo lo que necesitas es un agujero de gusano, el Gran Colisionador de Hadrones (Large Hadron Collider) o un cohete que vaya muy, muy rápido.
Hola. Mi nombre es Stephen Hawking. Físico, cosmologista, y también soñador. Aunque no puedo moverme y tengo que hablar a teavés de una computadora, en mi mente soy libre. Libre par aexplorar el universo y hacer las grandes preguntas, como: es posible el viaje en el tiempo? Podemos abrir un portal al pasado, o encontrar un atajo al futuro? Podemos finalmente usar las reglas de la naturaleza para convertirnos en maestros del mismo tiempo?
El viaje a través del tiempo fue considerado alguna vez herejía científica. Solía evitar hablar sobre ello por temor de ser catalogado como loco. Pero hoy en día, ya no soy tan cuidadoso. De hecho, me parezco más a las personas que construyeron Stonehenge. Estoy obsesionado por el tiempo. Si tuviera una máquina del tiempo, visitaría a Marilyn Monroe en su mejor época, o le caería a Galileo mientras éste apuntaba su telescopio hacia los cielos. Quizás incluso viajaría al fin del universo para descubrir cómo acaba nuestra historia cósmica.
Para ver cómo podría ser esto posible, necesitamos ver al tiempo como los físicos lo ven – en la cuarta dimensión. No es tan difícil como suena. Cada escolar que prestó atención sabe que todos los objetos físicos, incluso yo mismo en mi silla, existimos en tres dimensiones. Todo tiene un ancho, una longitud, y una altura.
Pero hay otro tipo de longitud, una longitud en el tiempo. Si bine un humano sobrevive 80 años, las piedras de Stonehenge, por ejemplo, han estado presentes por miles de años. Y el sistema solar, durará miles de millones de años. Todo tiene una longitud tanto en el tiempo, como en el espacio. Viajar en el tiempo, significa viajar a través de esta cuarta dimensión.
Para entender lo que significa, imaginemos que estamos haciendo un viaje común, en Auto. Conducimos en línea recta, y estamos viajando en una dimensión. Volteamos a la derecha o izquierda, y añadimos una segunda dimensión. Conducimos hacia arriba o abajo en un camino montañoso que añade altura, y estaremos viajando en las tres dimensiones. Pero como viajamos en el tiempo? Cómo encontramos un camino a través de la cuarta dimensión?
Entremos un poco en la ciencia ficción por un momento. Las películas de viaje en el tiempo usualmente muestran una máquina vasta, hambrienta de energía. La máquina crea un camino a través de la cuarta dimensión, un túnel a través del tiempo. Un viajero en el tiempo, un valiente, quizás temerario individuo, preparado para quién sabe qué, entra al túnel del tiempo y emerge quién sabe donde. El concepto puede sonar inalcanzable, y la realidad puede ser muy diferente de esto, pero la idea en sí no es tan loca.
Los físicos han estado pensando también sobre túneles en el tiempo, pero venimos desde un ángulo diferente. Nos preguntamos si los portales al pasado o al futuro podrían ser posibles dentro de las reglas de la naturaleza. Pensamos que sí son posibles. De hecho, les hemos dado un nombre: agujeros de gusano (Wormholes). La verdad es que los agujeros de gusano están alrededor nuestro, sólo que son demasiado pequeños para poderlos ver. Los agujeros de gusano son pequeñísimos. Ocurren en los rincones y grietas del espacio y el tiempo. Puede parecer un complejo concepto, pero continuemos.
Un agujero de gusano es un túnel teórico, o atajo, predecido por la teoría de relatividad de Einstein, que une dos lugares en el espacio-tiempo, visualizados aquí arriba como los contornos de un mapa tridimensional, donde la energía negativa jala al espacio y tiempo dentro de la boca del túnel, saliendo por otro universo. Sigue siendo algo hipotético, ya que obviamente nadie ha visto uno, pero han sido utilizados en films como conductos para el viaje en el tiempo – En Stargate (1994), por ejemplo, involucrando túneles entre universos, y en Time Bandits (1981), donde sus ubicaciones son mostrados en un mapa celestial.
Nada es plano o sólido. Si ven cualquier cosa lo suficientemente cerca, encontrarán agujeros y arrugas en ellos. Es un principio físico básico, e incluso se aplica al tiempo. Incluso algo tan suave como una bola de billar tiene pequeños agujeros y arrugas. Ahora, es fácil demostrar que esto es cierto en las tres primeras dimensiones. Pero créanme, esto es también cierto en la cuarta dimensión. Existen pequeños agujeros y rincones en el tiempo. En la escala más pequeña, incluso más pequeñas que las moléculas, más pequeñas que los átomos, llegamos a un lugar llamada la espuma cuántica (quantum foam). Aquí es donde los agujeros de gusano existen. Pequeños túneles o atajos a través del espacio y el tiempo que constantemente se forman, desaparecen y reforman dentro de este mundo cuántico. E incluso unen dos lugares y dos tiempos diferentes.
Desafortunadamente, estos túneles en la vida real son tan sólo un billón-trillón-de trillones de un centímetro de diámetro. Demasiado pequeños para que un humano pueda pasar a través de ellos – pero aquí hacia donde la noción de máquinas de tiempo de agujeros de gusano se está dirigiendo. Algunos científicos piensan que podrá ser posible capturar uno de estos agujeros de gusano y agrandarlo muchas trillones de veces para que sea lo suficientemente grande para un ser humano o, incluso, una nave.
Dada la energía suficiente y tecnología avanzada, quizás un agujero de gusano gigante incluso podría ser construído en el espacio. No estoy diciendo que se pueda hacer, pero si se pudiese, sería un aparato realmente interesante. Un cabo podría estar cerca a la Tierra, y el otro lejos, muy lejos, en un planeta distante.
Teóricamente, un túnel de tiempo o agujero de gusano podría hacer más que llevarnos a otros planetas. Si ambos cabos están en el mismo lugar, y separados por el tiempo en lugar de la distancia, una nave podría volar por una entrada, y salir igual cerca a la Tierra, pero en un pasado distante. Quizás los dinosaurios verían a la nave llegar para hacer su aterrizaje.
El vehículo más veloz conducido por un humano fue el Apollo 10. Llegó a 25,000 millas por hora. Pero para viajar en el tiempo, necesitaremos ir más de 2,000 veces más rápido.
Ahora, entiendo que pensar en cuatro dimensiones no es fácil, y que los agujeros de gusano son un concepto complicado para entender, pero esperen un momento. He pensando un experimento simple que podría revelar si el viaje temporal humano a través de un agujero de gusano es posible ahora, o incluso en el futuro. Me gustan los experimentos simples, y la champaña.
Así que he combinado ambas para ver si el viaje en el tiempo desde el futuro al pasado es posible.
Imaginemos que haré una fiesta, una recepción de bienvenida para futuros viajeros del tiempo. Pero hay una encrucijada. No le voy a contar a nadie sobre el evento, hasta que ya haya ocurrido. He dibujado una invitación, dando las coordenadas exactas en el espacio y el tiempo. Estos esperando que algunas copias, de una manera u otra, estarán disponibles todavía por miles de años. Quizás algún día, alguien del futuro encuentre la información sobre la invitación, y utilice una máquina del tiempo de agujero de gusano para ir a mi fiesta, probando que el viaje en el tiempo será, algún día, posible.
Mientras tanto, mis invitados viajeros deberían estar por llegar en cualquier momento. Cinco, cuatro, tres, dos, uno. Pero mientras digo esto, nadie ha llegado. Una lástima. Estaba esperando que una Miss Universo del futuro entrara por la puerta. Entonces, por qué no funcionó el Experimento? Una de las razones, es el problema bien conocido de viajar al pasado, lo que conocemos como paradojas.
Las paradojas son divertidas. La más famosa es la que se llama la "Paradoja del Abuelo". Tengo una versión más sencilla, que llamo "La Paradoja del Científico Loco".
No me gusta la manera en la que los científicos en las películas son descritos como desquiciados, pero en este caso, es cierto. Este muchacho está determinado en crear una paradoja, incluso si le cuesta la vida. Imaginen, que ha construido un agujero de gusano de alguna manera, un túnel del tiempo que retrocede al pasado por un minuto.
A través de de este agujero, el científico puede erse a si mismo como era hace un minuto. Pero qué sucede si nuestro científico usa el agujero para dispara a su yo del pasado? Ahora está muerto. Pero quién disparó? Es una paradoja. No tiene sentido. Es el tipo de situación que le da pesadillas a los cosmólogos.
Este tipo de máquina del tiempo violaría la regla fundamental que gobierna al universo entero – que las causas suceden antes de los efectos, y nunca al revés. Creo que las cosas no pueden hacerse imposibles a sí mismas. Si pudiesen, entonces no habría nada que detuviese el descenso al caos del universo. Así que creo que algo sucederá siempre para prevenir la paradoja. Debe haber alguna razón por la cual nuestro científico jamás se encontraría en una situación en la que pudiese dispararse a si mismo. Y en este caso, lamento decirlo, el agujero de gusano es el problema.
Al final, creo que un agujero de gusano como éste no puede existir. Y la razón de ello, es la retroalimentación (feedback). Si han ido a un concierto de rock, probablemente reconozcan ese sonido chirriante. Lo que lo causa, es simple. El sonido entra al micrófono. Es transmitido a través de los cables, hecho más potente por el amplificador, y sale por los parlantes. Pero si demasiado del sonido de los parlantes entra de nuevo al micrófono, se genera un bucle, un circuito que empieza a hacer cada vez más y más fuerte. Si nadie lo detiene, el feedback puede destruir al equipo.
Lo mismo ocurrirá con un agujero de gusano, sólo que con radiación, en lugar del sonido. Tan pronto como el agujero se expanda, radiación natural entrará en él, y terminará convirtiéndose en un circuito (loop). El feedback será tan potente, que destruirá el agujero. Así que, a pesar de que existen pequeños agujeros, y sea posible inflar uno algún día, no durará lo suficiente para ser utilizado como una máquina de tiempo. Es la razón real por la que nadie pudo llegar a mi fiesta.
Cualquier tipo de viaje en el tiempo al pasado a través de agujeros u otro método quizás sea imposible, pues de lo contrario, se generarían paradojas. Así que lamentablemente, parece que el viaje en el tiempo al pasado no sucederá nunca. Una decepción para cazadores de dinosaurios, y un alivio para historiadores.
Pero la historia todavía no acaba. Esto no imposibilita todo tipo de viaje en el tiempo. Yo sí creo en el viaje en el tiempo. Viaje en el tiempo al Futuro. El tiempo fluye como un río, y pareec como si cada uno de nosotros fuera cargado en su corriente. Pero el tiempo tiene otra similitud con un río. Fluye a diferentes velocidades en diferentes lugares, y esa es la clave de viajar al futuro. Esta idea fue propuesta inicialmente por Albert Einstein hace más de 100 años. Se dio cuenta que deberían haber lugares donde el tiempo corre más lento, y otros donde éste se acelera. Estaba absolutamente correcto. Y la prueba está justo encima de nuestras cabezas. En el espacio....
Este es el Sistema de Posicionamiento Global, o GPS. Una red de satélites está en órbita alrededor de la Tierra. Los satélites hacen que la navegación satelital sea posible. Pero también revelan que el tiempo va más rápido en el espacio que en la Tierra. Dentro de cada nave espacial, hay un reloj muy preciso. Pero a pesar de ser muy precisos, todos ganan alrededor de un tercio de billón de segundo cada día. El sistema tiene que corregirse para este cambio, de lo contrario, esta pequeña diferencia podría corromper a todo el sistema, causando que cada aparato GPS en la Tierra se equivocara por seis millas. Ya se imaginan el caos que esto generaría.
El problema no yace en los relojes. Van más rápido porque el tiempo va más rápido en el espacio que en la Tierra. Y la razón para tan extraordinario efecto, es la masa de la Tierra. Einstein se dio cuenta que la materia arrastra al tiempo, y lo hace más lento como una parte más lenta del río. Mientras más pesado el objeto, más jalará al tiempo. Y esta realidad sorprendente es lo que abre las puertas a la posibilidad de viajes en el tiempo al futuro.
Justo al centro de la Vía Láctea, a 26,000 años luz de nosotros, está el objeto más pesado de la galaxia. Es un agujero negro super masivo que contiene la masa de cuatro millones de soles aplastados en un sólo punto por su propia gravedad. Mientras más nos acerquemos al agujero negro, más potente será la gravedad. Acérquense bastante, y ni siquiera la luz podrá escapar. Un agujero negro como éste tiene un dramático efecto en el tiempo, disminuyendo la velocidad mucho más que cualquier otra cosa en la galaxia. Esto lo hace una máquina del tiempo natural.
Me gusta imaginarme cómo una nave espacia podría tomar ventaja de este fenómeno, al entrar en órbita con éste. Si una agencia espacial estuviera controlando la misión desde la Tierra, observarían que cada órbita completa tomó 16 minutos. Pero para las personas valientes a bordo de la nave, cercanas a este objeto masivo, el tiempo se habría puesto más lento. Y aquí el efecto sería mucho más extremo que la fuerza gravitacional de la Tierra. El tiempo de los tripulantes sería disminuído a la mitad. Por cada órbita de 16 minutos, ellos sólo experimentarían 8 minutos de tiempo.
Darían vueltas y vueltas, experimentando sólo la mitad de tiempo que los demás que están lejos del agujero negro. La nave y sus tripulantes estarían viajando a través del tiempo. Imaginen que empiezan a orbitar por 5 de sus años. 10 años habrían pasado para los demás. Cuando regresaran a casa, todo el mundo en la Tierra habría envejecido 5 años más que ellos.
Así que un agujero negro masivo es una máquina del tiempo. Pero por supuesto, no enteramente práctico. Tiene sus ventajas frente a los agujeros de gusano al no provocar paradojas. Además, no se destruirá a sí mismo de existir algo de feedback. Pero es altamente peligroso. Está muy, muy lejos, y no nos lleva muy lejos en el futuro. Afortunadamente, existe una manera más de viajar en el tiempo. Y ésta representa nuestra última y mejor esperanza de construir una máquina en el tiempo.
Simplemente tenemos que viajar muy, muy rápido. Mucho más rápido que la velocidad requerida para evitar ser arrastrados al agujero negro. Esto se debe a otro factor extraño del universo. Existe un límite de velocidad cósmico, 186,000 millas por segundo, conocido también como la velocidad de la luz. Nada puede exceder esa velocidad. Es uno de los principios mejor establecidos en la ciencia. Créanlo o no, viajar a casi la misma velocidad de la luz, nos transporta al futuro.
Para explicar por qué, soñemos con un sistema de transporte de ciencia ficción. Imaginen una pista que va alrededor de la Tierra, una pista para un tren super veloz. Usaremos este tren imaginario para acercarnos lo más posible a la velocidad de la luz y ver cómo se convierte en una máquina del tiempo. A boro tenemos pasajeros con un ticket de ida al futuro. El tren empieza a acelerar, más y más rápido. Pronto, empieza a girar la Tierra una y otra vez.
Para acercarse a la velocidad de la luz, significa darle vueltas a la Tierra muy rápido. 7 veces por segundo. Pero no importa cuánta potencia tenga el tren, jamás alcanzará la velocidad de la luz, ya que las leyes de la física lo prohiben. En lugar de ello, digamos que se acerca bastante a ese límite. Ahora ocurre algo extraordinario. El tiempo empieza a fluir lentamente a bordo, en relación al resto del mundo, igual que como si estuviésemos cerca al agujero negro, sólo que en mayor medida. Todo en el tren parece ocurrir en cámara lenta.
Esto ocurre para proteger el límite de velocidad, y no es difícil ver por qué. Imaginen una niña corriendo hacia adelante en el tren. Su velocidad se suma a la del tren así que no podría la niña romper la barrera de la velocidad de la luz por accidente? La respuesta es no. Las leyes de la naturaleza previenen la posibilidad al des-acelerar el tiempo a bordo del tren.
Ahora ya no puede correr lo suficientemente rápido para romper el límite. El tiempo siempre irá más lento para proteger el límite de velocidad. Y de ahí viene la posibilidad de viajar muchos años en el futuro.
Imaginen que el tren deja la estación Enero 1, 2050. Da la vuelta a la Tierra una y otra vez por 100 años antes de detenerse en Año Nuevo, 2150. Los pasajeros sólo habrán vivido una semana porque el tiempo se des-acelera de esa manera dentro del tren. Cuando salgan, se encontrarán con un mundo muy diferente al que dejaron. En una semana, habrían viajado 100 años en el futuro. Por supuesto, construir un tren que pudiese alcanzar esas velocidades es imposible. Pero hemos construido algo muy parecido al tren en el acelerador de partículas en CERN en Génova, Suiza.
En la profundidad, en un túnel circular de 16 millas de diámetro, tenemos un flujo de trillones de pequeñas partículas. Cuando lo prendemos, se aceleran de 0 a 60,000 millas por hora en una fracción de segundo. Aumenten la energía, y las partículas van más y más rápido, hasta que dan vueltas al túnel 11,000 veces por segundo, que es casi la misma velocidad de la luz. Pero al igual que el tren, nunca alcanzan dicho límite. Sólo pueden llegar a 99.99% del límite. Cuando eso ocurre, también empiezan a viajar en el tiempo. Lo sabemos gracias a unas partículas con cortísimas vidas, llamadas pi-mesons. Ordinariamente, se desintegran después de solo 25 / 1000,000,000 de segundo (25 mil millonésimas de segundo). Pero cuando son aceleradas a casi la velocidad de la luz, duran 30 veces más.
Es así de sencillo. Si queremos viajar al futuro, simplemente tenemos que ir rápido. Muy rápido. Y creo que la única manera en la que llegaremos a ello, es yendo al espacio. El vehículo más veloz conducido fue el Apollo 10. Alcanzó 25,000 mph. Pero para viajar en el tiempo necesitaremos ir más de 2,000 veces más rápido. Y para hacerlo, necesitaremos una nave mucho más grande, realmente enorme. La nave tendría que ser lo suficientemente grande para cargar gran cantidad de combustible, lo suficiente para acelerarlo a casi la velocidad de la luz. Llevarlo sólo al límite, demoraría 6 años de aceleración al máximo.
La aceleración inicial debería ser gentil por lo pesada y grande de la nave. Pero gradualmente empezaría a acelerar y pronto estaría cubriendo masivas distancias. En una semana, habría alcanzado planetas exteriores. Después de dos años, debería haber alcanzado la mitad de la velocidad de la luz, y debería estar muy alejado de nuestro sistema solar. Dos años después estaría viajando a 90 por ciento de la velocidad de la luz. Alrededor de 30 trillones de millas lejos de la Tierra, y cuatro años después de haber despegado, la nave empezaría a viajar en el tiempo. Por cada hora de tiempo en la nave, dos pasarían en la Tierra. Una situación similar a la nave que orbitaba el agujero negro.
Después de otros dos años de velocidad máxima, la nave llegaría al tope de su velocidad, 99 por ciento de la velocidad de la luz. A esta velocidad, un sólo día a bordo es un año en la Tierra. Nuestra nave estaría verdaderamente volando en el futuro.
La lentitud del tiempo tiene otro beneficio. Significa que podríamos, en teoría, viajar distancias extraordinarias en una sola vida. Un viaje al borde de la galaxia tomaría sólo 80 años. Pero la verdadera maravilla de nuestro viaje es que revela simplemente lo extraño que es el universo. Es un universo donde el tiempo corre en diferentes velocidades en diferentes lugares. Donde pequeños agujeros de gusano existen alrededor de nosotros. Y donde, finalmente, puede que usemos nuestra compresión de la física para volvernos verdaderos viajeros en la cuarta dimensión.
Mis conclusiones
•Si logramos construir un agujero de gusano lo sficientemente grande como un ser humano, que una dos agujeros negros (en los cuales el tiempo ocurre más despacio), podríamos viajar hacia el futuro, ya que el tiempo actual fluye normalmente.
•Además, teniendo en cuenta algunas paradjoas del tiempo, no se podría aún viajar hacia el pasado.
•Todavía no se construyeron máquinas del tiempo porque nadie financia estos proyectores, pero físicamente es posible.
•Los agujeros de gusano existen, pero desafortunadamente, estos túneles son tan sólo un billón-trillón-de trillones de un centímetro de diámetro.
•Según dicen algunos, probablemente los "extraterrestres" seamos nosotros, que en el futuro viajamos al pasado (actual presente). Pero para esto, ya se tendrían que haber inventado las máquinas... ¿Área 51?