Esta carta va dedicada al todos aquellos que sienten odio o discriminan a los colombianos.
Es triste ver cómo se discrimina a la gente por su nacionalidad. La xenofobia es un problema serio el cual ha creado grandes desastres (el holocausto nazi, genocidio armenio, Ku klux klan, etc). Desde hace mucho tiempo los colombianos han sido odiados a nivel mundial de tal manera que nos ha sido casi imposible cumplir nuestros sueños en otros países.
Vivimos en un país con muchos problemas y algunos queremos vivir en paz. Guerrillas socialistas, paramilitares, narcotráfico, delincuencia común y corrupción son unas de las razones por las cuales me gustaría irme de mi país. Mucha gente va con la esperanza de vivir felizmente junto a sus vecinos de otros países, pero esto ya no se puede. El anticolombianismo ha crecido de tal manera que ahora se utiliza el discurso anticolombiano como chivo expiatorio para justificar los problemas de los países latinoamericanos.
Cuando estuvieron en crisis ayudamos a nuestros hermanos paraguayos luego de que Argentina, Uruguay y Brasil los derrotaran en la guerra de la triple alianza. También nos hemos consolidado con muchas de las tragedias que le han pasado a nuestros hermanos latinos; sin embargo, ahora, cuando necesitamos apoyo, nadie nos ayuda.
Venezolanos, ecuatorianos y panameños que odian a los colombianos, recuerden que, a su tiempo, ustedes también fueron colombianos.
Los colombianos no somos malos, ni narcotráficantes ni prostitutas. No porque unos hagan cosas malas significa que todos los demás somos iguales.
No porque un grupo de argentinos roben en Chile, o porque un grupo de mexicanos maten en Brasil no significa que todos los argentinos o mexicanos sean ladrones y asesinos, ¿entonces por qué los colombianos sí?
Somos hermanos, y eso nos debe importar.

Es triste ver cómo se discrimina a la gente por su nacionalidad. La xenofobia es un problema serio el cual ha creado grandes desastres (el holocausto nazi, genocidio armenio, Ku klux klan, etc). Desde hace mucho tiempo los colombianos han sido odiados a nivel mundial de tal manera que nos ha sido casi imposible cumplir nuestros sueños en otros países.
Vivimos en un país con muchos problemas y algunos queremos vivir en paz. Guerrillas socialistas, paramilitares, narcotráfico, delincuencia común y corrupción son unas de las razones por las cuales me gustaría irme de mi país. Mucha gente va con la esperanza de vivir felizmente junto a sus vecinos de otros países, pero esto ya no se puede. El anticolombianismo ha crecido de tal manera que ahora se utiliza el discurso anticolombiano como chivo expiatorio para justificar los problemas de los países latinoamericanos.

Cuando estuvieron en crisis ayudamos a nuestros hermanos paraguayos luego de que Argentina, Uruguay y Brasil los derrotaran en la guerra de la triple alianza. También nos hemos consolidado con muchas de las tragedias que le han pasado a nuestros hermanos latinos; sin embargo, ahora, cuando necesitamos apoyo, nadie nos ayuda.
Venezolanos, ecuatorianos y panameños que odian a los colombianos, recuerden que, a su tiempo, ustedes también fueron colombianos.

Los colombianos no somos malos, ni narcotráficantes ni prostitutas. No porque unos hagan cosas malas significa que todos los demás somos iguales.
No porque un grupo de argentinos roben en Chile, o porque un grupo de mexicanos maten en Brasil no significa que todos los argentinos o mexicanos sean ladrones y asesinos, ¿entonces por qué los colombianos sí?
Somos hermanos, y eso nos debe importar.
