

Aclaro de una vez que esta es una opinión que comparto de Eduardo Solórzano, abajo dejaré la fuente. Una vez dicho eso, pasemos al post.
Una de las grandes preocupaciones del ser humano es la de prolongar su existencia o al menos saber que existe algo después de esta forma de vida como la conocemos. Y en realidad ese es el gran jale o marketing de las religiones, saber que dios está con nosotros, aunque pasemos miles de desgracias personales y colectivas, pero al parecer existe una razón… Llegar al cielo, al paraíso o a un lugar mucho mejor, en donde no viviremos jamás un solo momento de sufrimiento.
Left Behind o la última profecía.
Una de las últimas grandes patrañas que he visto en los últimos tiempos es esta deplorable película de pseudo ficción llamada en inglés Left Behind y en México “La ultima profecía” estelarizada por Nicolas Cage. Para no hacerles el cuento largo sobre este bodrio católico, la película trata sobre que al parecer dios, se lleva las almas puras, que son las de los niños y aquellos que creen en él, así de simple y vano.
¿Con tan solo creer?…
Me resulta sumamente ofensivo y manipulador por parte de este director que narra desde su visión un apocalipsis en donde aquellos que no creen en el dios católico se queden a vivir los horrores que les esperan, como si no fuera suficiente con soportar las desgracias provocadas por las mismas religiones y manifestaciones fanáticas que han provocado millones de muertos en guerras en el nombre de dios, del petróleo y la ambición de poder y dinero de unos cuantos.
Si usted es no creyente pero realiza actos de bondad y no está chingando a los demás, según esta película, no se va a ir al reino de dios, tampoco si pertenece a otra religión, puede ser budista, hinduista, islamista o inclusive judío y dios no se apiadará de usted por estar totalmente equivocado.
Inclusive puede ser usted un verdadero desgraciado que ha mandado matar a gente o lo ha hecho con sus propias manos, puede ser usted un ladrón, un violador, un pederasta, un aprovechado que ha defraudado a cientos o miles de personas dejándolos en la miseria y a su suerte con todo y sus familias, pero si cree en dios con la fe necesaria, se irá al cielo, al paraíso o a donde los católicos dicen que irán.
Si usted es no creyente pero realiza actos de bondad y no está chingando a los demás, según esta película, no se va a ir al reino de dios, tampoco si pertenece a otra religión, puede ser budista, hinduista, islamista o inclusive judío y dios no se apiadará de usted por estar totalmente equivocado.
Inclusive puede ser usted un verdadero desgraciado que ha mandado matar a gente o lo ha hecho con sus propias manos, puede ser usted un ladrón, un violador, un pederasta, un aprovechado que ha defraudado a cientos o miles de personas dejándolos en la miseria y a su suerte con todo y sus familias, pero si cree en dios con la fe necesaria, se irá al cielo, al paraíso o a donde los católicos dicen que irán.
¿Para qué quiere dios nuestra alma o la de usted?
Según la biblia, al morir siendo creyente usted llegará al reino de dios pero… Se ha preguntado usted… ¿Para qué quiere dios su alma?
Sabor a católico…
Yo creo que si dios existe, que lo dudo mucho. Y como dice la biblia, creó el universo y la tierra extraña y espontáneamente en 7 días, mi teoría es que lo está haciendo para cosecharnos, como lo hacen en las granjas de pollos que nunca ven el sol. Engorda las almas con su alimento de supersticiosa creencia para después, al llegar al cielo, devorarlas con el suculento sabor a católico que él mismo creó y que tanto disfruta.
Pero por supuesto, todos aquellos que no creemos en él, somos de su desprecio, no tenemos ese rico aroma ni sabor que le encanta y alimenta, somos desechables y deja simplemente que nuestra alma se pudra en nuestros cuerpos dejándonos a nuestra suerte en este mundo caótico. Claro partiendo de esta teoría sobre su reino por supuesto y basándome en la tesis de esta nefasta película.

Así que… Con todo gusto espero sus insultos, por el simple hecho de no creer en un ser imaginario, rodeado de historias sangrientas, al fin y al cabo, siendo católico se puede ser un aberrante ser humano, pero con sólo el hecho de creer, se van a ir al cielo.

