Las texturas en el sexo…
El tacto, uno de los sentidos más importantes, a través del cual podemos percibir todo, y también uno de los más subestimados. Es talvez el sentido que más se involucran en el acto sexual y uno de los que, podría parecer risible, menos utilizamos. O ¿Recuerden la última vez que acariciaron con suavidad y tiempo a su pareja?
A través del tacto podemos conocer la temperatura del cuerpo del otro, podemos saber si un pezón se pone erecto cuando hay excitación o hace frío; sentimos la piel de la pareja cuando esta en contacto con nuestra piel; tocamos el grosor o fineza de los vellos púbicos, sentir en su totalidad una vagina humectada y recorrer cada maravilloso centímetro de un pene en erección.
Y entonces ¿Por qué lo desdeñamos tanto y no nos ocupamos de él? ¿Creemos acaso que con tocar al otro, así nada más, como ojeamos una revista al leerla, cuando tomamos una botella de agua, que tocamos por tocar, será suficiente? Ya lo sabemos. Para el sexo nada es suficiente. Siempre queremos más y más. Saber y hacer más, experimentar nuevas sensaciones siempre enriquecerá a nuestra vida sexual.
Así que ya lo sabemos. Tocar con la piel (sobre todo si lo hacemos mal) no será siempre suficiente. Aunque claro, siempre será un buen y mejor inicio. Mejor que nada…
Pero para el sexo, usar nuevas y mejores herramientas para tocar y ser tocado, puede ayudar a mejorar las sensaciones. Por ello, ¿Por qué no usar diversas texturas para lograr un resultado verdaderamente sensorial y agradable?
Aquí mis sugerencias para usar texturas de diversos tipos en el sexo. Sólo hay que hacerse de ellas, tener la disposición y el tiempo para experimentar, y atacar con toda la caballería a la pareja. La sorpresa será altamente agradable. Utilicen su imaginación y cuanta textura encuentren a su paso para hacer del encuentro amoroso único.
Satín: un metro de satín, del color favorito, puede ayudar a provocar sensaciones maravillosas. Puedes cortar la mitad en tiras largas y el resto dejarlo para hacer otras actividades. Las tiras podrás usarlas para hacer juegos de bondage y amarrar a tu pareja a la cama, a alguna columna o simplemente atarle las manos. Los entendidos ya lo saben, el satín nunca servirá para hacer un juego de bondage verdadero, pero recuerden que aquí solamente estamos hablando de texturas y las sensaciones que provocan.
Uno de los usos de las cuerdas de satín es para intentar hacer una felación: toma la cinta de satín, una orilla con cada mano y coloca el pene de tu pareja en el centro de la cinta, que para entonces deberá estar en erección. Mueve el listón de derecha a izquierda y permite que la tela toque los testículos y la base del pene. La cinta puede ser ancha o delgada, depende de las sensaciones que se quieran provocar. Hazlo así durante algún tiempo lentamente y luego, recorre todo el cuerpo del pene hasta llegar al prepucio donde todo será más sensible. Para entonces, puedes combinarlo con un poco de sexo oral. Para ellas el uso del satín puede ser delicioso para acariciar los pezones de un lado a otro.
Cuero: comprar algunos artículos que generalmente son usados para el BDSM (bondage y sadomasoquismo), puede ayudar para provocar sensaciones, no tan extremas como esa práctica. Por ejemplo, un látigo de cuero puede ser usado para acariciar el cuerpo de la pareja lentamente mientras esta se encuentra acostada. Acariciarle con un látigo despacio, el trasero, los pezones, el pene o la vagina, lentamente y con la intención de hacer pequeñas cosquillas, puede ser muy excitante. Así también, usar un fuete de cuero para dar pequeños toquecitos al clítoris, o pasarlo lentamente por el centro de la espalda, será siempre agradable. Claro, un uso rudo del cuero tampoco cae mal para aquellos que gusten de las emociones fuertes.
Seda: la sensación que ofrece es muy parecida a la del satín, pero con la seda es todavía más agradable, por eso para aprovechar las bondades de ésta, lo mejor será usarla para acariciar las partes más sensibles: clítoris, prepucio, ano, pezones. Para tocar el clítoris (con un trozo de seda limpia y lavada para evitar infecciones): envuelve uno de tus dedos y da pequeños toquecitos en él. Será casi lo mismo que tocar con el dedo, pero con un intensificador de sensaciones. Para el prepucio, lo mismo, intenta envolverlo y con el aliento dar un poco de calor. Después, pasa a una felación completa, mientras al mismo tiempo, con la seda tocas los testículos suavemente.
Látex: en el mercado de las sex shops existen diversos tipos de accesorios elaborados con base en látex, como máscaras, ropa, guantes, etc. Algunos de ellos se pueden usar para acariciar propiamente a la pareja (como los guantes por ejemplo) y así permitir que el otro sienta de una manera diferente. Otros pueden ser usados por la pareja durante el acto sexual y, de esta forma, tener otras sensaciones en su piel. Por ejemplo, usar un vestido amplio de látex o un chaleco masculino mientras el otro hace lo suyo, puede ser interesante como resultado sensorial.
Velos o gasas: usar velos o gasas transparentes, puede ser una buena manera de calentar el juego sensual. Lo que aquí propongo, es dar un masaje combinado con plumas y gasas como intensificadores del tacto. Dar un masaje a la pareja que se encuentra totalmente desnuda y luego hacer algunos movimientos con gasas o velos en cintas, ayudará a dar nuevas sensaciones. Combinándolo con el uso de los dedos lubricados en los rincones favoritos, puede ser altamente excitante. ¿Te atreves?
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Loco estoy posteando cosas como corrosiva
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