Greenpeace Argentina
Greenpeace (del inglés green: verde, y peace: paz), es una organización no gubernamental. Fue fundada en 1971 en Vancouver, Canadá. Greenpeace realiza acciones directas no violentas y de investigación para lograr sus objetivos. Está establecida en casi todo el mundo, con oficinas nacionales y regionales en más de 40 países. La organización mundial obtiene sus ingresos por medio de las contribuciones individuales de unos 3 millones de seguidores financieros.
El objetivo de la ONG ecologista es proteger y defender el medio ambiente, interviniendo en diferentes puntos del planeta en los que se cometen atentados contra la Naturaleza. Greenpeace lleva a cabo campañas para detener el cambio climático, proteger la biodiversidad, para la no utilización de transgénicos, disminuir la contaminación, acabar con el uso de la energía nuclear y el de las armas.
Algunas imágenes:
Ranking Verde de Productos Electrónicos Versión 13, Septiembre 2009.
Reclamo "Buenos Aires zona libre de incineración".
Acción Incinerar nos enferma de cáncer.
Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
Muestra de vertidos.
Acción Riachuelo.
Plan de Basura Cero Ya.
Reunión Anual de Ciberactivistas 2009.
Mapa del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos aprobado por la legislatura de la provincia del Chaco.
Greenpeace criticó el acuerdo de construcción de dos nuevos rellenos sanitarios ya que no garantiza la disminución de los residuos que hoy se entierran ni su correcta gestión.
Activistas de Greenpeace juntan firmas para reclamar un fuerte compromiso de los líderes mundiales para proteger a los glaciares y al clima del planeta, en la esquina de Diagonal Norte y Florida.
Greenpeace y las Ballenas:
La actuación de Greenpeace ha sido fundamental para frenar la matanza de ballenas. En alta mar, nuestros activistas han interpuesto sus cuerpos, sus gomones y sus barcos entre los arpones de los buques balleneros y las ballenas. También han protestado pacíficamente ante las embajadas y los gobiernos de países balleneros para que suspendan la cacería.
En 1975 Greenpeace empezó esta histórica campaña debido a que las poblaciones de ballenas se habían visto reducidas significativamente debido a la cacería industrial. La mayoría de las especies de grandes ballenas se encontraban cerca de la extinción debido a más de un siglo de cacería. ¡Algunas especies, como la ballena franca y la azul, habían perdido entre el 95 y 97% de su población!
A través de acciones directas en el mar, campañas públicas y trabajo político, Greenpeace ha sido un actor importante para promover que la Comisión Ballenera Internacional (CBI) decretara en 1986 una moratoria a la caza comercial de ballenas. En aquel entonces Greenpeace esperaba que la industria ballenera desapareciera.
De todas las naciones que cazaban ballenas en 1989, cuando la moratoria entró en vigor, solo Japón, Noruega e Islandia siguieron con esta actividad. Encontraron vacíos legales que les permitieron seguir adelante con esta actividad o abiertamente desafiaron las resoluciones de la CBI para continuar cazando ballenas. Actualmente, estos países promueven el fin de la moratoria lo cual tendría un impacto devastador sobre las poblaciones remanentes de esos cetáceos.
Contaminación:
Los problemas derivados de la disposición de los residuos sólidos urbanos en basurales, rellenos “sanitarios” o incineradores obligan a repensar el sistema actual de gestión de residuos. Según las reglas de juego vigentes, extraemos recursos naturales del planeta para fabricar bienes de consumo, en muchos casos de vida útil corta, que luego son dispuestos de un modo que no permite que sean aprovechados, y contaminando el ambiente. El desmesurado crecimiento de los residuos de la sociedad moderna está poniendo en peligro la capacidad de la naturaleza para satisfacer nuestras necesidades y las de futuras generaciones.
El agua dulce es un recurso finito, vital para el ser humano y esencial para el desarrollo social y económico. Sin embargo, a pesar de su importancia evidente para la vida del hombre, recién en las últimas décadas se empezó a tomar conciencia pública de su escasez y el riesgo cierto de una disminución global de las fuentes de agua dulce.
La presión de las actividades humanas a escala global está deteriorando la capacidad de los ecosistemas acuáticos para cumplir con sus funciones esenciales, lo que perjudica la calidad de vida y el desarrollo social. Básicamente esas intervenciones humanas se dan a través del sobreuso del recurso, la contaminación, la sobrepesca y la modificación de los hábitat acuáticos. El cambio climático aparece como un quinto componente que exacerba a los otros cuatro.
Bosques:
De los bosques no solo obtenemos una serie de bienes y servicios indispensables para nuestra supervivencia: alimentos vegetales y animales, maderas, medicamentos y muchos productos más. Los bosques juegan un papel fundamental en la regulación climática, el mantenimiento de las fuentes y caudales de agua y la conservación de los suelos. Por ello, las selvas y demás bosques son posiblemente el patrimonio natural más importante pero también el más amenazado y depredado por la mano del hombre.
La tremenda tasa de transformación de nuestros bosques nativos en el norte de Argentina para la ampliación de la superficie agrícola (en las mayoría de los casos para el monocultivo de soja transgénica) no tiene precedentes en la historia. De no mediar acciones inmediatas por parte del Estado Nacional y de las provincias involucradas, en poco tiempo más perderemos irremediablemente superficies importantes e irremplazables de nuestro patrimonio natural.
Greenpeace sostiene que el uso de los recursos debe tener un carácter ordenado y sustentable, involucrando participativamente a las comunidades locales. Proteger muestras representativas de cada ecosistema, utilizar responsablemente los recursos naturales y restaurar los bosques y selvas destruidos y degradados, es lo que proponemos y por lo que seguimos trabajando para lograr corregir los usos de la tierra que están afectando las últimas grandes reservas naturales.
Cambio Climático:
"AHORA ES EL MOMENTO DE COMPROMETERNOS CON UN FUTURO ENERGETICO REALMENTE SEGURO Y SUSTENTABLE; UN FUTURO CONSTRUIDO SOBRE LA BASE DE TECNOLOGÍAS LIMPIAS, DESARROLLO ECONÓMICO Y LA CREACIÓN DE MILLONES DE NUEVOS PUESTOS DE TRABAJO".
La humanidad se encuentra ante una encrucijada histórica. Desde la revolución industrial hasta hoy, el planeta ha aumentado su temperatura en 0,8ºC, una distorsión del sistema climático global generado por actividades humanas tales como la quema de combustibles fósiles.
Unite:
https://unite.greenpeace.org.ar/?referrer=webmenu
http://www.greenpeace.org/argentina/