Repasemos la historia. En 1957, concretamente un 15 de junio, un Plymouth Belvedere Sport Coupe “nuevecito” fue enterrado en la población de Tulsa (Oklahoma), Estados unidos, en el marco de la celebración de los 50 años de la ciudad, en un sarcófago gigante creado para la ocasión, y envuelto en plásticos con la intención de que, 50 años después, los habitantes del siglo XXI lo desenterraran en lo que se denominó una “cápsula de tiempo” (como reza la inscripción de su placa), o, también llamado por algunos, “viajero del tiempo”.
Pero aparte del coche, también incorporaron con él una serie de productos de la época, como cerveza, peines, un pintalabios, un paquete de cigarrillos… y un bote de tranquilizantes. Lo cerraron con cemento y crearon una curiosa apuesta: la persona que acertara la población de Tulsa en el año 2007, se quedaría con el Plymouth.
Todo ello permaneció allí, en la intersección de las calles Sixth Street y Denver Avenue, en una plaza donde sólo una placa recordó el evento durante todos estos años.
El “desenterramiento” debería haber sido mañana, pero ayer, día 13, se decidió abrir la cámara. Pero, ¡oh, sorpresa! En lugar del flamante automóvil, los expectantes espectadores se encontraron con una caja llena de barro y agua, al parecer, la cámara acorazada no era tan impermeable como se creía, y en todos estos años se estuvieron filtrando humedades.
Momento en que entierran el Plymouth Belvedere el día 15 de Junio de 1957:
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=N6fQZhua6d0
Momento en que lo desentierran el día 13 de Junio del 2007:
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=dSziykwjxvw
como quedó el auto:
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=TIQqeW82OY4