InicioAutos MotosRenault Captur dCi 90, a prueba: un diseño alegre y juvenil

Renault Captur dCi 90, a prueba: un diseño alegre y juvenil

Autos Motos1/30/2014
Renault Captur dCi 90, a prueba: un diseño alegre y juvenil

a prueba

renault captur


Renault Captur dCi 90, a prueba: un diseño alegre y juvenil


dCi 90


En los últimos meses hemos sido testigos de la popularización de los SUV urbanos, vehículos de poco más de cuatro metros de longitud derivados de los clásicos utilitarios que presentan una línea SUV de aspecto más alto y robusto. Tras la aparición del Nissan Juke, muchos fabricantes se han apuntado a ofrecer su propio modelo de ese formato, con pequeñas variaciones de concepto en cada caso. Desde Diariomotor nos hemos propuesto catar los integrantes de este creciente segmento del mercado.

Recientemente ha pasado por nuestro garaje el Renault Captur, uno de los últimos miniSUV en llegar al mercado pero que se ha situado ya entre lo más vendido del segmento B. En esencia, es una especie de Renault Clio SUVizado con un diseño muy fresco y agradable. La unidad que hemos disfrutado durante una semana es un Captur 1.5 dCi de 90 CV con el acabado superior Zen y cambio manual de cinco velocidades. Además, incorpora el equipo multimedia R-Link que se ha popularizado en la gama Renault en los últimos tiempos.


El Renault Captur conquista con su vistoso diseño, tanto exterior como interior


un diseno alegre


Sin lugar a dudas, el principal punto fuerte del Renault Captur es su diseño, combinado con grandes posibilidades de personalización comparado con otros modelos de la gama Renault. Exteriormente es un coche que atrae por sus líneas agradables, juveniles y un tanto simpáticas, más aún si lo vemos con la pintura exterior bitono que monta la unidad de pruebas, que viene de serie en el acabado superior Zen.

El frontal incorpora el nuevo lenguaje de diseño de la firma, con unas grandes ópticas presididas por el logotipo de Renault cromado en gran tamaño. En la zona inferior del parachoques frontal destaca el marco cromado que encuadra las luces LED diurnas y los faros antiniebla (de serie en todos los acabados). La gran altura que aparenta el frontal tiene continuidad en el lateral, con una altura libre elevada y una cintura muy alta que transmite robustez, sin caer en lo plomizo a pesar de la pequeña superficie acristalada que tiene, especialmente en las plazas traseras.

En la vista lateral hay numerosos elementos que llaman la atención. El techo da la sensación de estar flotando, sobre todo en la parte trasera, a pesar de que todo ello es la misma pieza. También destacan los marcados pasos de rueda en ambos extremos, unidos por una moldura que recorre la base de las puertas. La zona inferior va acabada en plástico aunque lleva un listón cromado que también resulta llamativo. Las llantas de 17 pulgadas redondean el aspecto robusto y grandeza del vehículo, a pesar de que apenas mide 4.11 metros de longitud.


y juvenil


Las llantas son de un tamaño muy considerable teniendo en cuenta que el coche sólo tiene 90 CV de potencia, pero el gran tamaño de los pasos de rueda hace que no de sensación de tener unas ruedas demasiado grandes. A través de estas llamativas llantas bitono se puede ver en las ruedas traseras que los frenos son de tambor, algo que resulta demasiado chocante para un coche de su calibre. Al igual que en el Renault Clio, la firma francesa ha optado por montar frenos de tambor en toda la gama Captur.

En la zaga, destacan los pilotos de gran tamaño partido en dos por el portón del maletero, que es prácticamente recto desde el alerón superior hasta el parachoques. El parachoques también llama la atención por el plástico cromado que lleva en la parte inferior. El logotipo de Renault de gran tamaño preside la tapa del maletero, y por debajo nos encontramos una banda metálica que lleva el emblema CAPTUR. La unidad de pruebas incluye además un adhesivo naranja en el techo que atrae muchas miradas. Particularmente no lo pondría en mi coche, pero atrae miradas por doquier.


Renault Captur dCi 90, a prueba: un diseño alegre y juvenil


En el interior se mantiene ese aspecto simpático y juvenil que nos encontramos en el exterior, con el contraste de colores negro y naranja. Los asientos llevan las fundas intercambiables que se ofrecen opcionalmente, en esta ocasión en color naranja y negro a juego con la carrocería. El volante lleva una pieza de plástico agradable al tacto, también con los colores naranja y negro. Tanto las salidas de aire delanteras como el marco que bordea la consola central van en color naranja, e incluso en los paneles de las puertas nos encontramos ese color.

La instrumentación cuenta con dos agujas a los laterales, que muestran las revoluciones y el indicador de nivel de combustible, y en el centro va situado el velocímetros. Por encima va situado la pequeña pantalla del ordenador de abordo. Los mandos del control de velocidad van situados a ambos lados del volante, mientras que el manejo del equipo de sonido está situado en una serie de botones y ruletas que se encuentran bajo la palanca de los limpiaparabrisas. La distribución es muy similar a otros modelos de Renault.


a prueba


La consola central está presidida por la pantalla táctil del sistema R-Link y por debajo nos encontramos los mandos de la climatización, ambos incluidos en el mismo marco naranja. Por debajo nos encontramos el botón de arranque y el hueco para insertar la tarjeta de arranque del coche (no lleva llave convencional). En la zona de la palanca de cambio nos encontramos una repisa para dejar objetos, perfecta para depositar el móvil. El botón para activar el regulador y el limitador de velocidad se encuentra entre la palanca de cambio y el freno de mano, una posición extraña para quien no haya conducido modelos de Renault anteriormente.

Las puertas cuentan con huecos para dejar objetos, y destaca especialmente el gran tamaño de la guantera, con forma de cajón, aunque sea un engorro abrirla en caso de que viaje un acompañante. A pesar del atractivo que tiene todo el salpicadero y la consola central, las calidades de los materiales no son las mejores, ni al tacto ni visualmente. Aunque las holguras son pequeñas, se abusa de plásticos duros y el coche emite demasiados crujidos en el habitáculo. Aquí es donde se nota que estamos ante un coche de un segmento B de una marca generalista.


renault captur


Los asientos para todos los pasajeros son cómodos, y no se hace pesado recorrer grandes distancias – de ello hablaremos en la segunda parte. En el caso de las plazas delanteras, se transmite sensación de seguridad ya que se va en una posición alta. En cambio, en las plazas traseras se tiene más sensación de cerrazón ya que las ventanillas traseras son pequeñas. El espacio para las piernas en las plazas traseras es simplemente aceptable, algo más grande que en un utilitario de cuatro metros como el Renault Clio del que deriva.

dCi 90


Por último, destaca la capacidad del maletero, más grande de lo que cabe pensar en un coche de su tamaño (recordemos que mide sólo 4.11 metros). Cubica 377 litros, una notable diferencia frente a los 300 litros del Renault Clio. Aprovechando sus formas rectas, el maletero resulta más que suficiente para el equipaje de dos personas, y dispone de un práctico doble fondo para guardar objetos sucios u otras cosas que se lleven en el coche habitualmente para urgencias (paraguas, etc…).

Con esta descripción del Renault Captur llegamos al final de la primera parte de la prueba. En la segunda entrega describiremos el funcionamiento dinámico del coche con especial atención a la respuesta del motor 1.5 dCi de 90 CV, que está llamado a ser el más exitoso de la gama Captur.


un diseno alegre


1.5 dCi de 90 CV


y juvenil


Continuamos con la prueba del Renault Captur tras haber conocido en la primera parte una detallada descripción del exterior y el interior de la unidad de pruebas cedida por Renault, vinculada al acabado superior Zen. De esa primera entrega concluimos que se trata de un coche muy atractivo y juvenil, tanto exterior como interiormente, con un maletero generoso para su tamaño y numerosos huecos para objetos. Por contra, la calidad de los acabados resulta mejorable.

En esta segunda parte vamos a ver qué tal se desenvuelve el Captur con motor 1.5 dCi de 90 CV en las diferentes situaciones que puedan darse en un uso como coche único, de cara a obtener cuál sería el cliente idóneo para esta interesante propuesta de Renault. El motor 1.5 dCi es un viejo conocido de la marca, se trata un bloque que lleva varios años en el catálogo y avalado por el buen funcionamiento y los consumos contenidos que registra.


El Renault Captur es muy manejable en ciudad


Renault Captur dCi 90, a prueba: un diseño alegre y juvenil


La caja de cambios es manual de cinco velocidades, no hay ninguna necesidad de contar con una relación extra dada la potencia del vehículo. La fuerza se transmite a las ruedas delanteras exclusivamente (recordemos que el Captur no puede montar tracción total en ninguna variante). Una vez ajustado el volante y adquirida una posición de conducción idónea, pulsamos el botón de arranque y comenzamos a circular con el Captur.

La primera sensación que transmite es que el vehículo está bien aislado del motor en cuanto a vibraciones se refiere, pero el sonido del motor resulta demasiado elevado en el habitáculo. Esto es algo normal en los coches diéses en los primeros instantes en los que el motor está frío, pero lo preocupante es que esta sensación de rumorosidad se mantiene cuando el motor ya ha entrado en color y circulamos a una velocidad más alta.


a prueba


Circulando por ciudad siempre se escucha el motor más de lo deseable y sólo se deja de escuchar cuando el ruido aerodinámico lo supera, aunque de eso hablemos más tarde. La posición de conducción es alta, dando una gran sensación de seguridad y aplomo a pesar de su pequeño tamaño. De hecho, quizá esta sea la característica más favorable del Captur, y de los miniSUV por extensión, la de ofrecer una sensación de robustez y seguridad hasta ahora reservada a vehículos de mayor tamaño.

El manejo en ciudad está muy conseguido, gracias a una dirección directa y unas dimensiones compactas que permiten circular con agilidad por las calles y aparcar sin mayores complicaciones. Además, el motor tiene tirón suficiente en marchas cortas para no echar de menos más potencia en ciudad. Las suspensiones son blandas, de un tarado similar a las del Renault Megane, lo cual en ciudad supone una ventaja cuando hay que afrontar baches, badenes y demás obstáculos de las calles.


renault captur


El consumo que el Renault Captur dCi 90 homologa para el ciclo urbano es de 4,2 l/100 km, una cifra que, como siempre, está alejada de la realidad. En los numerosos desplazamientos realizados por ciudad, las cifras de consumo han estado ligeramente por debajo de los 6 l/100 km. No son consumos brillantes, ni siquiera con la presencia del start-stop, pero son aceptables para un coche de su volumen.

En carretera, consumos correctos pero con gran rumorosidad


Una vez comprobado que este vehículo es muy útil para la vida urbana, toca adentrarse en carreteras abiertas y comprobar qué tal se comporta. Lo primero que hay que tener claro es que se trata de un coche de carrocería alta y suspensiones blandas, lo cual ya limita su capacidad de diversión. En efecto, si nos pasamos de ritmo, el coche invita a ir más relajado puesto que no digiere muy bien los cambios de apoyo y cambios de dirección bruscos.

Si en ciudad la primera y segunda marcha eran cortas para favorecer su respuesta en distancias cortas, la cuarta velocidad se antoja perezosa si circulamos a velocidades de 70-80 km/h. Adelantar en carreteras comarcales y autonómicas a esa velocidad requiere medir muy bien las distancias a la hora de adelantar e incluso sería recomendable reducir a tercera velocidad para solventar la maniobra más rápidamente. Si se rueda en llano a más de 80 km/h, es recomendable circular en quinta velocidad.

En ese tipo de situación es cuando se consiguen los mejores consumos del Captur. Circulando en quinta velocidad a una velocidad media de 90 km/h por una carretera nacional medianamente llana, el consumo conseguido es de 4.4 l/100km. En numerosos trayectos realizados por la M40 madrileña a velocidades de 90-100 km/h los consumos registrados fueron de entre 4.5 y 5 l/100 km. Sin duda, buenas cifras para alguien que tenga que ir a trabajar todos los días usando estas vías.


dCi 90


A velocidades de hasta 100 km/h aún se deja notar el sonido del motor y es que, tal y como decíamos al principio, el Captur no destaca por su insonorización. Si nos adentramos en autopista y circulamos a más de 100 km/h la cosa de cambio, puesto que exactamente a 97 km/h nuestra unidad de pruebas comenzaba a generar un molesto ruido aerodinámico en la zona de los retrovisores que iba in crescendo según se ganaba velocidad.

Si circulamos a 120 km/h, el ruido del motor y el ruido de la rodadura queda totalmente camuflado por ese sonido aerodinámico, que resulta muy molesto aunque con el transcurrir de los kilómetros uno se acaba acostumbrando. Olvidando el ruido, los asientos del Renault Captur son correctos para realizar grandes viajes. Tras unos 800 km realizados por autopista, la principal carencia en autopista de este coche es el elevado ruido aerodinámico transmitido al habitáculo.


un diseno alegre


En ese kilometraje realizado por autopista, los consumos medios siempre han estado ligeramente por encima de los 5 litros. En el trayecto Madrid-León realizado por las carreteras A6-AP6 y A66, el consumo medido por el ordenador fue de 5.2 litros, mientras que el mismo recorrido de vuelta fue de 5.1 l/100 km, en ambas ocasiones a velocidades de entre 120 y 130 km/h medidas con control de crucero.

Cerramos la segunda parte de la prueba. En la tercera parte veremos las conclusiones finales de la prueba, el precio y un análisis de la gama Captur en España.


Pensado para trayectos urbano


y juvenil


Llegamos a la última parte de la prueba del Renault Captur tras haber visto en las dos anteriores entregas una descripción del diseño y la habitabilidad del coche, y las conclusiones de las diversas pruebas dinámicas realizadas. En esta última parte analizaremos el precio de la unidad probada y veremos qué otras posibilidades ofrece la gama Captur al comprador en el mercado español.

Tras las impresiones mostradas, la conclusión a la que llegamos es que se trata de un modelo pensado esencialmente para la ciudad. Su reducido tamaño y su maniobrabilidad resultan muy favorecedoras para un uso urbano. Aunque en carretera se defiende bien, el ruido del motor y de la aerodinámica desaconsejan este coche para realizar desplazamientos por carretera a menudo.


Renault Captur dCi 90, a prueba: un diseño alegre y juvenil


La personalización del acabado superior Zen se paga


Además, su atractivo diseño y sus capacidades de personalización convierten al Captur en una excelente opción para quienes busquen estética. Tal y como comentamos en la primera parte, la unidad probada destaca por lo llamativa que es, y es que Renault nos ha cedido una unidad vinculada al equipamiento más alto, que permite utilizar pinturas bitono y adhesivos. La pintura bitono es de serie, mientras que los adhesivos del techo diseño Arizona y las llantas de 17 pulgadas en color negro son opcionales (300 y 200 euros respectivamente). Las decoraciones interiores en naranja también son opcionales, a un precio de 100 euros.

La terminación de equipamiento Zen de esta unidad es la más completa e incluye un equipamiento muy nutrido (climatizador, control de velocidad, sensores de lluvia y luz, espejos plegables eléctricamente, volante de cuero). Lo que más se echa en falta es la ayuda al aparcamiento, ya que tanto los sensores como la cámara son opcionales. Además de los adhesivos del techo y las llantas en negro, el otro extra montado es el sistema multimedia R-Link, que tiene un precio de 590 euros.


a prueba


El precio base del Renault Captur Zen dCi 90 es de 19.350 euros, pero todos los extras acumulados engrosan la factura final hasta los 20.935 euros. Se trata de una cifra importante para un coche de sus características pero, comparado con los otros niveles de equipamiento, los extras que añade el acabado Zen justifican bien su precio. El equipamiento intermedio Intens es 1.000 euros más barato pero no incluye elementos como el climatizador, los sensores de lluvia y luz, o las llantas de 17 pulgadas. Además, no puede montar el sistema R-Link ni en opción.

El Acabado básico Life tiene un precio de 16.850 euros con el motor dCi 90 pero no cuenta con climatizador, radioCD, conexión bluetooth, conexiones auxiliares de sonido, y no puede montar llantas de aleación ni en opción. Por supuesto, no hay que dejar de lado el motor gasolina TCe 90, que a igualdad de equipamiento 1.650 euros más barato que el diésel de 90 CV y puede ser una excelente alternativa para aquellos que no vayan a realizar muchos kilómetros al año.


renault captur


El Renault Captur tiene buenos argumentos para posicionarse como una de las alternativas preferidas en el segmento de los miniSUV, y de hecho ya es uno de los más vendidos. Entre sus rivales, acabamos de publicar la prueba del Peugeot 2008 y en los próximos días veréis cara a cara una comparativa directa entre ambos modelos. Además, en las próximas semanas seguiremos analizando otras alternativas del mercado, entre las que destacan el Chevrolet Traxo o el Opel Mokka.



Datos archivados del Taringa! original
15puntos
664visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

S
Usuario
Puntos0
Posts2,448
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.