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Los sueños lúcidos son aquellos sueños en donde nos damos cuenta de que estamos soñando.


"LOS SUEÑOS, SIENDO UNA GRAN RESERVA DE CONOCIMIENTO Y EXPERIENCIA, SON A MENUDO NO CONSIDERADOS EN SU CUALIDAD DE VEHÍCULOS PARA EXPLORAR LA REALIDAD"
- TARTHANG TULKU RINPOCHE


"SIEMPRE RECONOCE LA CUALIDAD ONÍRICA DE LA VIDA, REDUCIENDO EL APEGO Y LA AVERSIÓN. PRACTICA LA AMABILIDAD CON TODOS LOS SERES. SE AMABLE Y COMPASIVO, SIN IMPORTAR QUE TE HAGAN LOS DEMÁS A TI; LO QUE TE HAGAN NO VA A IMPORTAR MUCHO SI MIRAS TODOS COMO UN SUEÑO. EL TRUCO ES TENER UNA INTENCIÓN POSITIVA DURANTE EL SUEÑO. ESTE ES EL PUNTO ESENCIAL, ESTO ES LA VERDADERO ESPIRITUALIDAD"
- CHAKDUD TULKU RINPOCHE


"TODO LO QUE VEMOS NO ES SINO UN SUEÑO DENTRO DE UN SUEÑO"
- EDGAR ALLEN POE



"QUE EL DORMIR SEA EN SI MISMO UN EJERCICIO EN LA PIEDAD, YA QUE TAL COMO LO SON NUESTRA VIDA Y CONDUCTA, POR NECESIDAD TAMBIÉN LO SON NUESTROS SUEÑOS."
- SAN BASILIO


"Si vivir sólo es soñar, hagamos el bien soñando."
Amado Nervo



Aprendan a soñar los que se contentan con sacar la lotería...
Alejandro Dolina


¿Cómo puedo soñar mientras escribo? Son de la pluma los sueños. La página en blanco le da el derecho a soñar.
Gastón Bachelard


Es feliz el que soñando, muere. Desgraciado el que muera sin soñar.
Rosalía De Castro


Soñar es ver la vida de otro modo. Y es olvidar un poco lo que realmente es.
José Ángel Buesa




Los sueños lúcidos, ¿qué son?Los sueños lúcidos son aquellos sueños en donde sabemos que estamos soñando mientras vivimos la experiencia. Esta realización, saber o "darnos cuenta", nos permite actuar deliberadamente en nuestros sueños, con la confianza de saber que nada nos puede ocurrir dado que estamos soñando. Por este motivo es que también son conocidos como "sueños conscientes".

Generalmente pasamos por la vida sin cuestionarnos acerca de la naturaleza de la realidad que experimentamos, y reaccionamos mecánicamente según nuestros condicionamientos previos a los desafíos que se nos presentan. Durante la noche cuando dormimos y soñamos, continuamos con esta rutina y reaccionamos ante los hechos y objetos oníricos como si fueran absolutamente "reales", perdiéndonos la oportunidad de disfrutar y explorar todo el potencial del mundo de los sueños con completa libertad.

Mediante la concentración y la atención, es posible cambiar estos patrones, para vivir nuestros sueños completamente "despiertos", dándonos cuenta de que estamos soñando mientras lo hacemos. La sensación de este "despertar" es imposible de describir, hay que vivirlo. Las posibilidades que se abren son enormes, y el potencial para crecer y enriquecer nuestras vidas es de un enorme valor.

Esto no es una fantasía esotérica ni tampoco una forma de visualización o imaginería que se confunde con un sueño; como iremos viendo en los artículos del sitio, es una realidad demostrada por la ciencia, un fenómeno, que si bien es considerado como algo paradójico ya aún extraño para los científicos, ha sido demostrado en laboratorios del sueño.

El objetivo del post es compartir con ustedes las técnicas que permiten desarrollar esta habilidad, la cual es todo un arte en si misma; de esta manera, podemos acceder despiertos al disfrute de la totalidad de la vida, durante el día y la noche...
Como

¿Porqué dormimos? Las etapas del sueño
Por increíble que parezca, si bien se sabe bastante sobre lo que ocurre biológica y neurológicamente mientras dormimos, la verdadera naturaleza de esta interrogante es aún un misterio; no se sabe con exactitud por que dormimos y soñamos. Veamos lo que si se sabe sobre esto.

Se especula que necesitamos dormir para digerir y categorizar las actividades realizadas durante el día; durante la noche descansamos nuestra mente y reparamos el cuerpo, a través de este descanso prolongado.

En experimentos controlados, se ha visto que si se impide a un grupo de personas dormir, los síntomas que se presentan van desde una disminución en los niveles de alerta, hasta una total confusión mental si la deprivación de sueño se sostiene en el tiempo.

Ahora aprendamos algo sobre las etapas del sueño, que como veremos es un conocimiento que nos ayudará en nuestro camino a la lucidez.

Las etapas del sueño

Es posible medir la actividad del cerebro midiendo su actividad eléctrica, usando electrodos en contacto con el cuero cabelludo. De esta manera se habla de ondas cerebrales, que han mostrado tener una clara correlación con el estado de conciencia de una persona, y esta medición de la actividad cerebral además de ser útil para detectar patologías y desórdenes neurológicos, ha servido para estudiar el sueño y sus ciclos.

Las ondas cerebrales medidas de esta manera, desde las de mayor a menor frecuencia se caracterizan como alfa, beta, theta y delta. En realidad siempre producimos ondas en todas las frecuencias, pero dependiendo de nuestro estado de conciencia, es predominante una determinada frecuencia.

Al estar despiertos, nuestra actividad cerebral se caracteriza por las ondas "beta". Al acostarnos para dormir, lo primero que ocurre al cerrar los ojos y relajarnos es un aumento en la frecuencia "alfa". Después de un tiempo, nuestros ojos comienzan a moverse lentamente detrás de nuestros párpados.

Etapa 1 - el estado hipnogógico

En este estado nos sentimos relajados y ligeros. Se puede además tener la sensación de estar cayendo, y además se pueden ver imágenes (imaginería hypnogógica), colores, o escuchar sonidos.

Etapa 2 - sueño ligero

Estamos dormidos, pero podemos ser fácilmente despertados. Las ondas theta comienzan a ser predominantes. Esta etapa dura unos minutos.

Etapas 3 y 4 - sueño profundo

Estas etapas son conocidas como el sueño profundo, o el sueño de onda lenta, debido a la presencia de frecuencias en el rango delta, el menor. Durante esta etapa se secreta la hormona del crecimiento, y se especula que reparamos nuestro cuerpo durante esta fase.

Luego de completar estas etapas, regresamos a la número 3 y 2, lo que lleva entre 1 hora y media a dos horas.

Etapa 5 - sueño REM

A esta etapa también se le conoce como "paradójica", dado que por los signos biológicos podría parecer que estamos despiertos; un aumento en la presión sanguínea, aumento en el pulso, y además nuestros ojos comienzan a moverse rápidamente bajo nuestros párpados (REM quiere decir rapid eye movement, o en español movimiento rápido de ojos).

Durante la etapa REM es donde tenemos los sueños más vívidos y recordables; en experimentos controlados, al despertar a las personas durante esta etapa, estas reportan haber estado soñando y pueden describir las ocurrencias oníricas con un relativo detalle. En cambio, por ejemplo, al despertar a un individuo desde la fase del sueño profundo de onda lenta, este suele despertar desorientado temporal y espacialmente, sin una clara memoria de lo acontecido.

Por lo anterior es que a la etapa REM se le asocia con el soñar, pero en realidad podemos tener sueños durante las demás etapas, por lo menos durante las menos profundas.

Adicionalmente, nuestro cuerpo se paraliza, lo que se especula es para que no actuemos nuestros sueños; la mayor parte de los sueños tienen lugar en esta etapa.

Después de pasar por un ciclo "REM", entramos a las etapas descritas anteriormente, para luego volver a un ciclo "REM", despertar brevemente, y repetir todo nuevamente. Cada vez que pasamos por el ciclo REM este es más extenso; en las últimas horas de sueño durante la mañana, los períodos REM pueden ser de hasta 1 hora, mientras que al comienzo de la noche son solo de unos pocos minutos. Además repetimos el ciclo completo unas 4 o 5 veces durante la noche.

Esta última información es clave para comprender las técnicas de sueños lúcidos, que le dan énfasis a esas últimas horas de sueño justamente por la alta densidad "REM" que se da después de haber dormido por varias horas (sueños intensos y vívidos = muy buena oportunidad para "despertar".
sueños

Cómo recordar los sueños
Uno de los primeros pasos en el camino de la lucidez onírica, consiste en el recordar lo soñado durante la noche. Esto porque de partida, ¿de qué serviría tener un sueño lúcido si después no vamos a recordar la experiencia?.

Comúnmente las personas no recuerdan casi nada de lo que ocurre durante la noche, a pesar de ser tremendamente significativo, no porque sea algo extremadamente difícil, sino que porque nuestra atención está enfocada en las actividades diurnas y externas que realizamos. Esto es normal al comienzo, y esta "traba" al mundo de los sueños puede ser fácilmente superada enfocando nuestra atención un poco más hacia adentro.

Antes de dormir, lo primero que debemos hacer es aclarar un poco la mente. Esto lo puedes lograr enfocando por unos minutos tu atención en la respiración, dejando que los pensamientos pasen por tu cabeza sin retenerlos o elucubrar sobre ellos, como si fueran nubes que pasan por el cielo de tu conciencia. Esto es una técnica clásica de meditación. Si lo anterior no te resulta cómodo puedes intentar visualizar algún lugar agradable e intentar disfrutar y relajarte en ese lugar mental, o puedes rezar de acuerdo a tu credo religioso. Todas estas cosas ayudan a despejar la mente.

Una vez que sientas que la actividad "frenética" de la mente ha decantado un poco, y sientes cierta claridad interior, el siguiente paso es proponerte recordar tus sueños cuando despiertes, o más bien, proponerte "recordar" que tienes que "recordar" tus sueños al despertar; suena bastante extraño, pero es así - al comienzo es típico proponerse recordar los sueños pero al despertar se nos olvida, y después de un rato después de haber despertado es muchísimo más difícil el procedimiento.

Un "tip" muy útil es que al despertar, intentemos por unos momentos permanecer completamente inmóviles mientras recordamos nuestros sueños. Está demostrado que de esta manera los cambios que se dan en nuestros cuerpos y cerebros al pasar del sueño a la vigilia se dan de manera más gradual, lo que facilita el acceso a la memoria de los sueños; los cambios bruscos en la química de nuestro cerebro hacen difícil recordar nuestros sueños, tal como se ha visto en los laboratorios del sueño.

Por último, un consejo importante es no decepcionarse con los primeros resultados. Es normal al comienzo solo recordar pequeños fragmentos o sensaciones. Con el tiempo y la práctica es posible recordar no solo sueños completos, sino que varios sueños durante la noche, hasta cuatro o cinco, con todos los detalles. Es un arte que requiere de práctica y disciplina.



Reconoce los signos, ¡estás soñando!


Ahora que ya sabemos como recordar nuestros sueños, y además llevamos un diario o registro de los sueños que vamos teniendo, podemos seguir con el primer gran paso hacia la lucidez onírica, el reconocer los signos que más adelante nos van a decir de que estamos soñando, liberándonos de la ilusión, o más bien dicho liberándonos a la ilusión.

Revisa tu diario frecuentemente, y comenzarás a detectar temas y experiencias recurrentes en los sueños. A medida que los encuentres, anótalos en un listado aparte, y comienza a clasificarlos. Cada persona tiene sus propios signos y temas que se repiten, por lo que debes prestar total atención al contenido de tus sueños para reconocer estos patrones.

Te puedo ayudar compartiendo mi propia clasificación que he catalogado con el tiempo de práctica; la mayoría de estos temas por lo que he investigado son bastante recurrentes en muchas personas. De todas maneras debes buscar los tuyos propios:

Lugares del pasado

Es común que los sueños tengan lugar en escenarios prestados de tu pasado, por ejemplo la casa de tu infancia o el lugar al que visitabas en los veranos durante tu juventud. También es posible que la trama se desarrolle en tu antiguo colegio o universidad. Al subconsciente le encantan estos lugares, sobretodo si tienes buenos recuerdos de ellos.

Personas del pasado

El encuentro poco probable con personas que no has visto hace demasiado tiempo es otros elemento típico. También puede ser con algún ser querido que haya fallecido ya en el pasado - este último caso te permitirá, cuando seas capaz de alcanzar la lucidez, de entablar conversaciones y disfrutar junto a ellos de un buen rato en el mundo de los sueños...

Situaciones del pasado

Es común encontrarse en situaciones típicas de otros momentos en tu vida, que a veces pueden ser incluso apremiantes; por ejemplo si estuviste en la universidad cursando una exigente carrera por muchos años, es muy probable que de tanto en tanto te encuentres dando algún examen; esto también le ocurre a los escolares. En este caso imagínate, la lucidez te libra de tener que dar un examen demás en tu vida, que podría ser mejor...

Vibraciones en el cuerpo o en el entorno

Este es un signo útil para esos momentos en que nos estamos quedando dormidos o justo al despertar. Incluso puede que te encuentres completamente paralizado, ya sea en algún escenario en tus sueños, o tendido en tu cama, sin poder ni hablar. Paradójicamente, si reconoces este signo, es el mejor momento para comenzar un sueño lúcido o una experiencia fuera del cuerpo (OBE, "Out of Body Experience", lo que por supuesto es una tema que debe ser estudiado por la ciencia para ser validado apropiadamente; esto lo discutiremos más adelante), dado que en estos momentos nuestro cuerpo permanece dormido pero nuestra mente está "despierta" - todas las noches durante nuestros sueños nuestro cuerpo naturalmente se paraliza, para que no actuemos nuestros sueños; a veces nuestra mente o conciencia "despierta" un poco antes, y puede ser aterrador el no poder moverse ni hablar - por el otro lado, para un soñador lúcido es una espectacular oportunidad para comenzar un gran viaje.

En ocasiones se pueden percibir vibraciones en el entorno, como si lo que nos rodeara estuviera "vivo". Esto también puede ocurrir en sueños, e incluso una sensación de profunda comunión con lo que nos rodea; este puede ser otro signo onírico.

Cambios bruscos de escena

Es típico de la realidad onírica, que sigue sus propias reglas; estamos en un lugar, haciendo lo que sea, y de pronto nos encontramos en un lugar completamente diferente, haciendo otra cosa, y "algo" no calza, pero no sabemos exactamente que es. No tenemos un claro recuerdo de como llegamos al lugar donde estamos. Excelente signo para despertar.

Objetos o situaciones bizarras

Al mundo onírico le encanta ser "extremadamente" creativo. Es posible que nos encontremos intentando abrir una puerta usando como llave una hermosa pintura que acabamos de terminar, o que un amistoso o también temible dinosaurio nos acompañe al trabajo. En los sueño, todo puede ser. Estas situaciones "imposibles" pare le mundo de la vigilia, son también un muy útil despertador.

Estos temas son los más recurrentes en mis sueños, pero también es común para muchos el encontrarse cayendo sin parar, el funcionamiento bizarro de electrodomésticos (por ejemplo los relojes en los sueños suelen mostrar extraños símbolos en vez de la hora), encontrarse desnudo.... Debes buscar por tus propios "despertadores".

Este paso es más que una simple práctica preliminar. Es bastante común comenzar a tener sueños lúcidos después de haber reconocido algunos temas claves en nuestros sueños. Esta forma de lucidez recurre a la memoria y al reconocimiento de situaciones externas; en etapas más avanzadas, es posible alcanzar o más bien mantener constantemente la lucidez a través de la "eseidad" de la realidad que se experimente - un concepto difícil de explicar, pero es el reconocer un sueño "porqué si" - sencillamente sabes que estás soñando cuando duermes. Esto sobrepasa el alcance del artículo, pero es un interesante tema relacionado con la meditación y la penetración en la esencia de la realidad.
despertar


Consejos y tips antes de comenzar


Ahora que ya puedes recordar tus sueños, y eres capaz de reconocer tus propios signos oníricos (este reconocimiento es en si mismo ya un método para tener sueños lúcidos), estás en condiciones de dar el próximo paso: escoger alguna técnica o set de técnicas para finalmente lograr la lucidez en los sueños.

Al respecto, hay una máxima espiritual que aplica muy bien a esta disciplina:
Si funciona para otros, no significa que funcione para ti.
Si funciona para ti, no significa que funcione para otros.
Incluso si crees que funciona para ti, no significa que en realidad esté funcionando


Por lo mismo debes experimentar y practicar con disciplina y también mucha paciencia; al respecto es importante ser objetivo con las experiencias, los avances, y no auto-convencernos de cosas.

A la mayoría de las personas les toma bastante tiempo el poder obtener el control de sus sueños, varios meses o años, por lo que no debes desesperar; piensa que estás intentando profundos cambios en tu forma de mirar y enfrentar la realidad, cambios que no tan solo afectarán tu vida onírica, sino que también durante la vigilia permitiéndote una "atención" más potente y refinada.

No intentes con demasiadas ganas o fuerza; lo más seguro es que de esta manera termines agotado y no descanses bien por las noches. Deja que tu intención sea natural y gradual, para que con el tiempo sea algo instintivo para ti. Si de pronto te sientes cansado o frustrado, deja la práctica por un tiempo para retomarla en otro momento.

Es ideal que comiences con esto de la lucidez onírica durante algún período tranquilo en tu vida, donde efectivamente dispongas de suficiente tiempo para dedicarle a tus sueños y vida interior. Las vacaciones son un momento especialmente indicado para esto.
controlar


Chequeo de la realidad (muy efectivo)


La verificación o el chequeo de la "realidad" es una técnica de una potencial gran efectividad, sobretodo al mediano y largo plazo. Consiste en realizar periódicamente durante el día pruebas para determinar si estamos soñando o no. Lo primero que se te vendrá a la cabeza es "bueno, eso es obvio", pero la verdad es que no lo es; a tal punto, de que cuando estás soñando no te das cuenta, y crees que la experiencia es parte del mundo de vigilia. Siempre asumimos, por "default" dirán los aficionados a la computación, que lo que experimentamos es "real" - eso es cierto, claramente, pero hay diferentes tipos de realidades o estados de conciencia: la realidad de la vigilia tiene reglas diferentes a la realidad onírica.

Puedes comenzar ahora mismo: "¿Estás soñando?"..... Te puedo contar que más de alguna vez me he encontrado trabajando o leyendo algo en el computador en mis sueños, para luego darme cuenta de que estoy soñando. Intenta mantener una alerta sutil pero constante durante el día sobre tu estado de conciencia - nunca estás 100% seguro de que no estas en un sueño.

Cómo aplicar la técnica de chequeo de la realidad

El método favorito de muchos es el de usar un reloj de muñeca digital, y ajustarlo para que la alarma suene cada2 o 3 horas. Cada vez que suena, realizamos una verificación de la realidad.

Aplica tu verificación favorita. Por ejemplo, puedes intentar volar (personalmente no me gusta demasiado esta verificación porque a veces en sueños sencillamente no puedes volar). Te recomiendo intentes mirar la hora en tu reloj digital, luego mirar unos momentos a otro lugar y vuelve a ver la hora; es común en sueños que los relojes digitales marquen extraños símbolos, u horas inexistentes. Otro buen chequeo consiste en apagar y prender luces; en los sueños los interruptores de la luz funcionan de manera errática. Intenta leer algo, mirar hacia el lado, y luego volver a leer; en sueños los libros tienden a "mutar" y cambiar su contenido. También puedes intentar introducir tu mano en un muro o un espejo (suavemente, por supuesto); si lo consigues, estás soñando.

Realiza varias verificaciones hasta convencerte; nunca asumas que estás soñando si no estás realmente seguro (así no te vas a lanzar por el balcón a volar durante el día). Para alguien que no ha experimentado la lucidez onírica, esto parece extraño, ilógico o poco probable, pero por experiencia personal, he tenido sueños en los que definitivamente me ha costado atreverme a volar por la "intensidad" de la "realidad" - a veces la experiencia en sueños es tanto o incluso más real que la vigilia; con el tiempo desarrollas una especie de intuición, o conciencia sobre tu estado de conciencia, aunque suene redundante, que te dice directamente si estás soñando o no.

Si realizas de manera rutinaria los chequeos de la realidad, en poco tiempo te encontraras dentro de un sueño realizando la verificación, y si realizas las pruebas, te darás cuenta de que estás soñando. Debes ser constante, y esta técnica la puedes combinar con otras aplicables durante el sueño o el quedarse dormido.

Para los que no gusten de los relojes digitales, pueden por ejemplo realizar una verificación o chequeo de la realidad cada vez que pasen por el marco de una puerta; tocas el costado, y realizas una prueba; el secreto es que las verificaciones se conviertan en un hábito; los hábitos tienden a extenderse al mundo onírico.
inducir

en resumen: 
I. Primer paso: Recordar los sueños
Hablando en términos generales, quienes quieren recordar sus sueños pueden hacerlo y aquellos que, por el contrario, no desean hacerlo, no suelen recordarlos. A ciertas personas les basta simplemente con tener la intención de recordar y con ser plenamente conscientes de esta intención antes de acostarse. Un modo eficaz de fortalecer esta decisión consiste en tener un diario de sueños sobre la mesa velador e ir anotando en él, apenas nos despertemos, todos los pormenores que podamos recordar de nuestro sueño. Cuantos más sueños apuntemos, más fácil nos será recordarlos. Por otra parte, la lectura de este diario puede procurarnos el beneficio adicional de ayudarnos a comprender la verdadera naturaleza de nuestros sueños y contribuir, de este modo, a reconocerlos con más facilidad en el mismo momento en que están aconteciendo.

Un método infalible para aumentar la capacidad de recordar los sueños consiste enhabituarnos a preguntarnos «¿Qué es lo que he soñado?» cada vez que nos despertemos. Éste debería ser nuestro primer pensamiento cada vez que nos despertáramos, sin renunciar ante la primera tentativa sino permaneciendo totalmente inmóviles y concentrados, perseverando pacientemente en el intento hasta lograr recordar el sueño.

Como ocurre con cualquier otro proceso, el aprendizaje de la capacidad para recordar los sueños constituye un proceso, en ocasiones, lento. Debido a ello, es muy importante no desalentarnos en el caso de que las primeras tentativas no se vean coronadas por el éxito. A la larga, quien persiste en la práctica termina obteniendo resultados evidentes.

Es importante mejorar el recuerdo de los sueños porque es imposible tener un sueño lúcido sin recordarlo.

II. Inducción al Sueño Lúcido


Hay muchísimas técnicas distintas para llegar a tener sueños lúcidos. La más frecuente (y única que trato aquí) consiste en comenzar teniendo un sueño común, darse cuenta por algún motivo que se está soñando, y a partir de ese momento entrar en estado de lucidez. Este tipo de experiencia se llama DILD (Dream Induced Lucid Dreams) justamente porque comienza en un sueño. Esta es la que la mayoría de la gente, sin entrenamiento alguno, logra al menos una vez en la vida espontáneamente.

Para inducirlos el primer paso es practicar el ejercicio de recordar los sueños al despertar (tal y como explicábamos en el anterior punto). Si nos levantamos apurados por entrar en nuestras obligaciones diarias, poco éxito podemos tener en lograr sueños lúcidos. Por eso conviene despertarse poco a poco, tratar de no abrir los ojos en seguida, recordar los sueños lo mejor que podamos, con todos los detalles posibles, y anotarlos.

En la noche, antes de dormir, conviene decirse - e incluso anotar - qué es lo que uno desea hacer cuando adquiera lucidez, e ir a dormir con la intención de lograrlo. Repítete con convicción “me daré cuenta de estar soñando”. El simple hecho de desearlo es suficiente como para proporcionarnos un punto de partida.

El siguiente paso es estar siempre atentos a las señales de los sueños mediante chequeos de realidad.

III. Test de Realidad


En los sueños pasan cosas muy raras, cosas que por sentido común deberían delatarnos que estamos soñando. Pero a pesar de ello la mayoría de las veces somos incapaces de darnos cuenta. Tomamos todo como viene, creyendo que los acontecimientos más inverosímiles son verdaderos y al despertar nos preguntamos: “¿Como no me di cuenta de que era un sueño? ¡Era tan obvio!”

Si ante determinadas situaciones nos acostumbramos a preguntamos si estamos soñando durante el día -en la vigilia-, con el tiempo nuestro cerebro se programa también para hacerlo durante la noche -mientras efectivamente estamos soñando-. Varias veces al día conviene hacerse esta pregunta, entrenando al cerebro para hacerlo en todo momento.

El simple hecho de acostumbrarse a autoformularse esta pregunta es un paso elemental si se desea tener sueños lúcidos. La respuesta, cuando es negativa, suele ser automática: La realidad es contundente y cuando estamos en ella sabemos darnos cuenta con facilidad de que no es un sueño. Pero por el contrario, cuando estamos en el sueño no es tan automático. El hecho de dudar sobre la respuesta, nos da una pauta de que debe ser un sueño, porque en la realidad casi siempre nos damos cuenta en seguida de que no lo es. Podemos hacer entonces, para no tener ninguna duda, alguna de las siguientes pruebas:

Intentar atravesarnos la palma de la mano con un dedo de la otra mano.
Intentar volar.
Mirar con detalle las cosas, especialmente los bordes. Si son borrosos se trata de un sueño.
Mirar el reloj, o intentar leer algo. Si las letras y números cambian es un sueño.
Encender una luz o activar un aparato y ver si reaccionan de forma extraña.
Atravesar con nuestra mano una pared o cuerpo sólido.
Movilizar objetos con la mente, o hacer aparecer algo.
Estas pruebas no sólo nos ayudan a determinar que estamos en estado de sueño y no de vigilia, sino que también sirven para “convencernos” de que estamos soñando y aumentar nuestra lucidez.

Es posible que le tome al menos una o dos semanas antes de tener su primer sueño lúcido, así que no se desespere. Recuerde también que su primer sueño lúcido probablemente sea muy corto y un tanto confuso. Eventualmente sus sueños lúcidos aumentarán en duración y frecuencia, al igual que se incrementará el control que usted tiene sobre los mismos.

IV. Qué se puede hacer


Una advertencia: Se deberá tener un propósito claro para los sueños lúcidos cuando se vaya a dormir. En otras palabras, cada noche se debe considerar qué se quiere hacer cuando se tenga un sueño lúcido, y seleccionar una cosa. En el mundo onírico las posibilidades son infinitas, pero aquí tienen varías ideas de lo que podrían intentar.

Volar
Atravesar muros o espejos
Movilizar objetos con la mente
Cambiar el entorno/paisaje
Hacer aparecer/desaparecer gente y objetos
Resolver problemas matemáticos simples
Leer y recordar una vez despierto lo que se leyó
Recordar durante el sueño algo que se propuso antes de dormirse
Metamorfosear
Tener sexo (difícil, pues la excitación provoca el despertar)
A veces, a pesar de ser conscientes de estar soñando seremos incapaces de manejarlo a nuestro antojo. En esos casos hay varias cosas que podemos hacer para aumentar nuestro control, como dar órdenes en voz alta (”¡Que esta persona desaparezca ya!” “¡Quiero volar!”) y sobretodo tener fe. Si estamos convencidos de que podemos hacer algo, podremos: “Este es mi sueño y yo tengo el control”.

Sueños Lúcidos

es muy bueno y si es posible . es increible si uno quiere solo se deja llevar y sigue el sueño, pero estando consciente y modificandolo como quiere, o sino puede imaginarse el escenario y las personas que su mente pueda .... es un placer increible el que uno siente en el momento en que es conciente en sus sueños, y es una experiencia muy extraña pienso que todos deberiamos tener este derecho.! la mente es lo mas valioso que tenemos solo que esta sobrevalorada nadie le da la importancia y entrenamiento que se merece! en realidad se puede hacer lo que sea con la mente...

SUERTE!!
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