Esta es la historia de Juan, un metallero como cualquier otro, el cual, al igual que otros metalleros, punks, roqueros y muchos otros se vio gravemente afectado por la invasion de los turros, hasta el punto de quedar al borde de la locura. Sucede que un dia Juan estaba caminando por la calle y en un momento se cruzo con dos jovenes que le llamaron bastante la atencion, ambos tenian el mismo peinado, los pantalones caidos, una remera con la extraña frase "daddy yankee" en ellas y gorras de los Bulls de costado, venian escuchando un extraño sonido el cual Juan no reconosia, solo sabia que le hacian doler los oidos hasta el punto en que creia que explotarian, estaban escuchando cumbia.
Apuro el paso para dejar de escuchar esa extraña musica (si a eso se le puede llamar musica), cuando se alejo lo suficiente retomo su paso habitual y llego sin mas inconvenientes a su casa, miro el reloj: eran las 11:37 PM, como al dia siguiente tenia que despertarse temprano para el trabajo decidio irse a dormir.
Al dia siguiente de camino al trabajo se volvio a encontrar con los mismos dos jovenes, pero esta vez detras de ellos venian otro hombre igual a los dos primeros y una mujer con un pantalon extremadamente corto y ajustado y una remera que dejaba al descubierto completamente su estomago, con un peinado bastante extraño, el cual a Juan le parecia mas el emoticon del poop de facebook que un peinado
Otra vez venian escuchando el mismo ruido que a Juan le habia causado pesadillas la noche anterior, asi que, nuevamente, apuro la marcha. Al rato se encontro con otro adolescente semejante a los anteriores, con la unica diferencia de que este estaba solo, tenia un par de piercings y su remera tenia la cara de una persona que parecia deforme, otra vez ese molesto ruido infernal
al llegar a su trabajo varios de los que habian sido sus compañeros eran ahora iguales a esos jovenes en la calle, el terror se estaba apoderando de Juan. Otra vez alguien habia puesto ese ruido en su celular, y muchos perreaban al ritmo de ese sonido, Juan, agobiado y al punto de la locura, se levanto de su escritorio y camino hasta la puerta de salida, se dio vuelta una ultima vez y grito
-¡aprendan algo de musica!
luego cerro la puerta de un portazo y se fue a su casa, esta vez decidio que tomaria un taxi para no crusarse mas con ese ruido que el tanto odiaba, pero para su desgracia el taxista ni bien encendio el vehiculo puso esa misma musica. Juan desesperado salto del vehiculo en movimiento y corrio el resto del camino a su casa, sin detenerse, sin mirar atras y con ambas manos tapandole los oidos, en ese momento no se dio cuenta, pero ya casi todos en la calle eran turros.
Ni bien llego a su casa cerro de un portazo y encendio el equipo de musica, sin perder tiempo puso una cancion de Ledd Zeppellin, el solo echo de escucharla le devolvio la cordura pero solo por un corto periodo de tiempo. Al rato escucho que alguien golpeaba la puerta, fue a abrir y alli habian 3 turros agolpandose que calleron al piso y comenzaron a arrastrarse hacia el equipo de musica, estaban intentando apagarlo. Juan tomo su guitarra electrica y golpeo con ella en la cabeza al que estaba al frente de esta marcha
la guitarra se partio contra su cabeza, la sangre y los restos del cerebro del turro llenaron la habitacion, Juan sin perder el tiempo tomo un palo de escoba y golpeo hasta matar a los otros 2 turros, entonses noto que por las escaleras se acercaba ese ruido, mas turros venian a apagar el equipo, Juan bloqueo lo mejor que pudo la puerta y cerro todas las ventanas, los turros comenzaban a agolparse en la puerta, esta estaba a punto de ceder. Finalmente la puerta callo y un ejercito de unos 20 turros entro a la habitacion, Juan tomo una pistola y empezo a dispararles, pero los turros seguian llegando, asi que Juan finalmente reunio el valor, grito "¡viva el metal!", solto una risa psicopata y acabo finalmente con su pesadilla
Apuro el paso para dejar de escuchar esa extraña musica (si a eso se le puede llamar musica), cuando se alejo lo suficiente retomo su paso habitual y llego sin mas inconvenientes a su casa, miro el reloj: eran las 11:37 PM, como al dia siguiente tenia que despertarse temprano para el trabajo decidio irse a dormir.
Al dia siguiente de camino al trabajo se volvio a encontrar con los mismos dos jovenes, pero esta vez detras de ellos venian otro hombre igual a los dos primeros y una mujer con un pantalon extremadamente corto y ajustado y una remera que dejaba al descubierto completamente su estomago, con un peinado bastante extraño, el cual a Juan le parecia mas el emoticon del poop de facebook que un peinado
Otra vez venian escuchando el mismo ruido que a Juan le habia causado pesadillas la noche anterior, asi que, nuevamente, apuro la marcha. Al rato se encontro con otro adolescente semejante a los anteriores, con la unica diferencia de que este estaba solo, tenia un par de piercings y su remera tenia la cara de una persona que parecia deforme, otra vez ese molesto ruido infernal
al llegar a su trabajo varios de los que habian sido sus compañeros eran ahora iguales a esos jovenes en la calle, el terror se estaba apoderando de Juan. Otra vez alguien habia puesto ese ruido en su celular, y muchos perreaban al ritmo de ese sonido, Juan, agobiado y al punto de la locura, se levanto de su escritorio y camino hasta la puerta de salida, se dio vuelta una ultima vez y grito
-¡aprendan algo de musica!
luego cerro la puerta de un portazo y se fue a su casa, esta vez decidio que tomaria un taxi para no crusarse mas con ese ruido que el tanto odiaba, pero para su desgracia el taxista ni bien encendio el vehiculo puso esa misma musica. Juan desesperado salto del vehiculo en movimiento y corrio el resto del camino a su casa, sin detenerse, sin mirar atras y con ambas manos tapandole los oidos, en ese momento no se dio cuenta, pero ya casi todos en la calle eran turros.
Ni bien llego a su casa cerro de un portazo y encendio el equipo de musica, sin perder tiempo puso una cancion de Ledd Zeppellin, el solo echo de escucharla le devolvio la cordura pero solo por un corto periodo de tiempo. Al rato escucho que alguien golpeaba la puerta, fue a abrir y alli habian 3 turros agolpandose que calleron al piso y comenzaron a arrastrarse hacia el equipo de musica, estaban intentando apagarlo. Juan tomo su guitarra electrica y golpeo con ella en la cabeza al que estaba al frente de esta marcha
la guitarra se partio contra su cabeza, la sangre y los restos del cerebro del turro llenaron la habitacion, Juan sin perder el tiempo tomo un palo de escoba y golpeo hasta matar a los otros 2 turros, entonses noto que por las escaleras se acercaba ese ruido, mas turros venian a apagar el equipo, Juan bloqueo lo mejor que pudo la puerta y cerro todas las ventanas, los turros comenzaban a agolparse en la puerta, esta estaba a punto de ceder. Finalmente la puerta callo y un ejercito de unos 20 turros entro a la habitacion, Juan tomo una pistola y empezo a dispararles, pero los turros seguian llegando, asi que Juan finalmente reunio el valor, grito "¡viva el metal!", solto una risa psicopata y acabo finalmente con su pesadilla