
Cuesco, flatulencia, regüeldo, ventosidad, zullón, tufo,...cualquiera de estos términos valdrían para referirnos a los pedos. Un compañero natural, fiel y rebelde en ocasiones, al cual incluso le han dedicado una oda:
No es algo indecente, ni tampoco es feo no es ningún delito, el tirarse un peo. El peo sólo es, un poco de viento y uno no puede morir, con el enemigo adentro.
Conocidas de sobra son sus señas de identidad, sin embargo hay una serie de cuestiones en torno a este distinguido señor que resulta de interés aclarar.
1. El pedo anticipado: advierte que va a salir antes de entrar en acción. Te puede librar de una situación incómoda controlando al
rebelde huésped, para soltarlo después alejado de miradas ajenas.
2. El pedo bañera o tu jacuzzi particular: Una explosión de burbujas sin control, con sonido surround de última generación y un olor que dependiendo de su volumen puede terminar con tu placentero baño en un pis-pas.
3. El pedo asiento trasero o cochecito: tirado con disimulo con el ojete pegado al asiento del coche, creyendo que el ruido del tráfico te puede salvar. No obstante, su textura consistente y pesado olor pronto delatará tu osadía por peerte en pleno viaje veraniego.
4. El pedo de plomo: cae por su propio peso. Maduro y cocido a fuego lento, se desliza lentamente como quien no quiere la cosa entre la multitud. Con un fuerte pestazo y debido a su sosiego en breves será cazado por tus amistades, familia o extraños.

5. El pedo celestial o de curas y monjas: pasa desapercibido, sin molestar. Suave y delicado, se toma la molestia de no llamar la atención. En absoluto huele, y su timidez perdona todos tus pecados del olor.
6. El pedo de alivio: importa poco su olor o intensidad, lo relevante es librarte de esta mochila apestosa. ¡Ufff, que agustito me´quedao¡
7. El pedo eco: con dos tonos como si de un tenor se tratara. Un primer anuncio, parada y traca final para deleite del espectador.8. El pedo fantasma: Yo no he sido pero aquí huele a muerto. Sensación repetida en situaciones donde huele que alimenta, y todos a tu alrededor defienden su inocencia.
9. El pedo en marcha o movimiento: generalmente en compañía a lo largo de un plácido paseo. Suelen chirriar para mayor gloria de tu persona.

10. El pedo salpicaduras: el estado gaseoso pide unas vacaciones y se torna en una hiriente humedad. E definitiva una mala pasada, sin pizca de gracia.
