Buenas, genT!
Esta vez, les traigo mi foto-receta de unos bombones de chocolate y dulce de leche que están como para no frenar de comer! No necesitan cocción y son súper fáciles. Diría que en unos 15 minutos los tenes todos listos. Salen aprox. 30 bombones (son chiquititos)
Ingredientes:
300 gr. de galletitas dulces de chocolate (usé Lincoln, 2 paquetes)
400gr de dulce de leche
150 gr (Un sobre) de chocolate cobertura
Coco rallado (opcional)
A tener en cuenta:
Se supone que el chocolate cobertura se tiene que derretir, pero yo usé uno que me sobró y como estaba pinchado, al calentarlo le entró agua y se espesó. Por eso lo puse en una compotera y lo unté en los bombones como una especie de pasta, pero la idea era bañarlos. De todos modos el sabor es riquísimo (comí casi 10, ustedes dirán) y si no son ratas como yo, les va a salir copado.
Y mi cámara decidió no funcionar al momento de las fotos, así que tuve que sacarlas con mi celular “HD” (entiéndase el sarcasmo)
Ahora sí, vamos con la receta.
Procedimiento:
Primero, vamos a triturar todas las galletitas. Podés hacerlo en una licuadora, procesadora o hasta en el mini-primer. En el caso de que no tengas ninguno, vas a tener que tomarte el trabajo, sacar toda la bronca que encuentres en tu ser y triturarlas manualmente.
Debería quedarnos algo así:
Ahora agarramos el pote de dulce de leche. Se lo agregamos absolutamente TODO a las galletitas molidas (evitá comértelo a cucharadas)
El siguiente paso, obviamente, es mezclar el dulce de leche con todo el polvo. Yo empecé haciéndolo con un tenedor, y después sacrifiqué mis limpias manos para tener mejores resultados. Es más fácil mezclarlo con los dedos, porque deberíamos tener una especie de masa pastosa, como esta: (SÍ, se tiene que poder amasar, y no te asustes si te queda un poquito pegajoso porque es la idea)
Si hasta ahora va todo bien, se supone que pueden amasar la mezcla y armar bolitas con las manos, para que te quede algo parecido a la siguiente foto…
Acá ya los podríamos comer, pero como buena golosa, no los iba a dejar solitos… así que viene la parte del chocolate. Derretí a baño maría tu sobre de cobertura, y una vez que esté líquido (NO como el mío) podés cortar la puntita y bañarlos sin problema. Como ya dije, tuve un pequeño inconveniente en esa parte así que no podría mostrárselos.
Acto seguido, si te gusta el coco rallado, podés agregarle encima del chocolate cuando todavía no se secó. Podés ponerle también cacao, capuccino, o hasta crema. Los llevas a la heladera un ratito mientras te hacés unos mates o un café y.. a disfrutar!
Espero que les haya gustado.. Un saludo!
Esta vez, les traigo mi foto-receta de unos bombones de chocolate y dulce de leche que están como para no frenar de comer! No necesitan cocción y son súper fáciles. Diría que en unos 15 minutos los tenes todos listos. Salen aprox. 30 bombones (son chiquititos)
Ingredientes:
300 gr. de galletitas dulces de chocolate (usé Lincoln, 2 paquetes)
400gr de dulce de leche
150 gr (Un sobre) de chocolate cobertura
Coco rallado (opcional)
A tener en cuenta:
Se supone que el chocolate cobertura se tiene que derretir, pero yo usé uno que me sobró y como estaba pinchado, al calentarlo le entró agua y se espesó. Por eso lo puse en una compotera y lo unté en los bombones como una especie de pasta, pero la idea era bañarlos. De todos modos el sabor es riquísimo (comí casi 10, ustedes dirán) y si no son ratas como yo, les va a salir copado.
Y mi cámara decidió no funcionar al momento de las fotos, así que tuve que sacarlas con mi celular “HD” (entiéndase el sarcasmo)
Ahora sí, vamos con la receta.
Procedimiento:
Primero, vamos a triturar todas las galletitas. Podés hacerlo en una licuadora, procesadora o hasta en el mini-primer. En el caso de que no tengas ninguno, vas a tener que tomarte el trabajo, sacar toda la bronca que encuentres en tu ser y triturarlas manualmente.
Debería quedarnos algo así:
Ahora agarramos el pote de dulce de leche. Se lo agregamos absolutamente TODO a las galletitas molidas (evitá comértelo a cucharadas)
El siguiente paso, obviamente, es mezclar el dulce de leche con todo el polvo. Yo empecé haciéndolo con un tenedor, y después sacrifiqué mis limpias manos para tener mejores resultados. Es más fácil mezclarlo con los dedos, porque deberíamos tener una especie de masa pastosa, como esta: (SÍ, se tiene que poder amasar, y no te asustes si te queda un poquito pegajoso porque es la idea)
Si hasta ahora va todo bien, se supone que pueden amasar la mezcla y armar bolitas con las manos, para que te quede algo parecido a la siguiente foto…
Acá ya los podríamos comer, pero como buena golosa, no los iba a dejar solitos… así que viene la parte del chocolate. Derretí a baño maría tu sobre de cobertura, y una vez que esté líquido (NO como el mío) podés cortar la puntita y bañarlos sin problema. Como ya dije, tuve un pequeño inconveniente en esa parte así que no podría mostrárselos.
Acto seguido, si te gusta el coco rallado, podés agregarle encima del chocolate cuando todavía no se secó. Podés ponerle también cacao, capuccino, o hasta crema. Los llevas a la heladera un ratito mientras te hacés unos mates o un café y.. a disfrutar!
Espero que les haya gustado.. Un saludo!